martes, 12 de mayo de 2026

Obra de Arte si las hay

 






“Not to be reproduced” o “Prohibida su reproducción” es la obra de 1937 en la que René Magritte retrata al poeta Edward James delante a la vez que dentro de un espejo que lo refleja de un modo surrealista, es decir lo ubica (es mejor el término) de espalda, en un ámbito que es el propio cuadro, como metido “al otro lado del espejo”, mirándose la nuca mientras que su rostro no se refleja, mostrándolo incógnito a la par que dándonos la espalda, como reflejo de alguien buscándose y como observación o advertencia del propio artista de que precisamente a eso estamos condenados, a no ser nunca del todo reflejados, ya que no hay imagen que no sea ilusoria porque constantemente cambia, ya que nunca somos el mismo sino que vamos siendo, infinidad de reflejos venimos siendo desde siempre, lo cual pone en serias dudas la subjetividad de la identidad (si es que existen aún tales categorías en verdad), aparte de evidenciar su libertad como pintor visionario.



La pintura destaca también, como si ya no estuviera claro, la idea símbolo del espejo infiel, como efectivamente lo son todos los espejos cuyos reflejos son transitorios, impermanentes, momentáneos, pasajeros o dicho más nítidamente irreversiblemente irrepetibles y hasta nuevos. El espejo, ¿hace falta insistir sobre el particular?, es entonces como un mirador que enmarca una oquedad en la realidad a la vez contigua con otra simultánea realidad, es también de algún modo un vacío de ilusorio contenido disimulado por un cristal que en una de sus caras tiene adosada una lámina de metal reflectante donde uno y su medioambiente pueden en ella reflejarse como sitial desde el cual puede uno mirarse a la cara o a los ojos, vestirse o peinarse a la par que verse envuelto en su espacio circundante. 



Adicionalmente, además, lo que Magritte incluso nos enseña es que nadie puede verse jamás sino apenas como una versión más de las tantas que alberga cada cual, desafiando la creencia de que el arte es espejo de la realidad, ya que a lo sumo logra replicarla en parte o tal vez convertirla en una falsedad. Adviértase asimismo que sobre el estante aparece un libro, un ejemplar de "La narración de Arthur Gordon Pym" de Edgar Allan Poe, cuyo inquietante mensaje, tan vigente en la actualidad, postula que el ser humano vive inmerso en una vorágine entre lo desconocido y la fragilidad de la razón al tiempo que termina admitiendo como posible lo creía imposible en su imprecisa cada vez más insondable realidad.






4 comentarios:

  1. La pintura es hermosa, los espejos son mentirosos, muchas veces sí, nos engañan y no muestran nuestra verdadera imagen y nosotros crédulos mortales les creemos.
    Un abrazo Carlos, un placer leerte.
    PATRICIA F.

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  2. We are all art, we are special artists:))
    Have a nice day

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  3. Debemos tener cuidados con los espejos, en especial los de casa, los que ya nos conocen y por eso nunca nos dan la imagen real...

    Me encanta Magritte, esos juegos que se traía, y me ha gustado mucho tu interpretación. Gracias

    Saludos

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  4. Bom dia meu querido amigo poeta Carlos. Aqui na minha casa, só tenho dois espelhos. Eles só refletem a nossa imagem exterior. Uma excelente manhã de quarta-feira e um grande abraço do seu amigo carioca.

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