Nunca dirá lo mismo
Ni será igual
carlos perrotti
1340. “No puedo más del dolor. Y no sé cuándo
terminará mi duelo. Llegué de Buenos Aires y encontré a Limón muerto. Al
parecer mordido por perros. Hoy me iré a dormir sin entender y con un dolor
profundo. Yo, su amigo preferido, no estuve ahí para ayudarlo... No iré a
Mendoza. El evento queda suspendido. No responderé mensajes ni hoy ni mañana.
Sólo voy a llorar la ausencia de Limón y a preguntarme por qué la vida es tan
injusta El sábado nos vemos en la clase por zoom…”, compartió recientemente en
su Facebook Hugo Lescano, analista experto en
lenguaje y comunicación no verbal con reconocida trayectoria en los
medios audiovisuales de todo el país.
1339. Léonard Tsuguharu Foujita fue un pintor
franco-japonés. Nacido en 1886 en Tokio, Japón, tras estudiar pintura
occidental durante su adolescencia se mudó en 1913 a París donde profundizó sus
conocimientos en acuarelas. Como era un amante de los gatos, Foujita empezó a
pintarlos y muy pronto se hizo conocido por el mote de "maestro
felino" en el mundillo del arte. "La razón concreta por la que me
fascinan y disfruto tanto ser amigo de los gatos es que tienen dos
personalidades: una salvaje y otra doméstica. Esto es lo que los hace para mí
interesantes. Si tienes un león o un tigre joven en casa, está bien mientras
son pequeños, pero luego de un tiempo no sabes qué hacer con ellos. Un gato es
un animal salvaje siempre y lo exhibe dependiendo del momento, y eso me
gusta". Pero tanto amaba a los gatos Foujita que no solamente los pintaba,
también los rescataba. En una ocasión, ante la requisitoria periodística espetó
con firmeza: "No soy una anciana que no puede vivir sin un gato y no
necesito que tengan pedigrí. Recojo gatos callejeros. No hay muchos así en
Francia, aunque me encuentro a uno o dos cada año, los llevo a mi casa y los
cuido, y me inspiran".
1338. Thomas Dutronc, hijo de los recordados
amantes de los gatos, Jacques Dutronc y Françoise Hardy, acaba de convertirse
en mecenas de la reputada asociación Handi'cats. El cantante, sensible ante los
casos de maltrato animal, salió en defensa y apoyo de la asociación protectora
que socorre a los gatos desvalidos o abandonados. “Leí un libro de un
paleontólogo que decía que los seres humanos no somos los seres animales más
evolucionados. La prueba está que todavía existe el maltrato animal y tanto los
que lo cometen como sus cómplices, los que miran para un costado, son
desalmados. La crueldad hacia los gatos o cualquier animal es inconcebible. Por
eso la labor de este tipo de organizaciones es trascendental”, dijo Dutronc junto
a Poucet, el último gato que adoptó y llevó a su residencia en Córcega a
convivir con decenas de gatos rescatados y sus crías.
1336. La pintora y diseñadora inglesa Enid Crystal Dorothy Marx (1902-1998) trabajando con un gatito sobre el hombro. Ella fue una destacada artista británica, fundamental para el desarrollo del diseño moderno del Reino Unido, especialmente en el ámbito textil. Su trabajo se caracterizó por el uso de formas geométricas, colores vibrantes y un estilo distintivo. Ilustró grandes libros, es famosa su monografía sobre Durero, y diseñó estampillas, como el retrato de la reina Isabel II en la serie británica Wilding de sellos de un centavo, medio penique y tres medio penique, y la emisión de sellos navideños de 1976 con bordados medievales. En fin, Enid Marx fue una artista versátil que dejó su huella y que valoraba la artesanía y el arte popular: una apasionada por su trabajo, por evolucionar creativamente y por sus amados gatos, a los que dedicó varias obras.
1335. El Tamra Maew o Tratado sobre Gatos
tailandés del Siglo XIV fue compuesto en Ayutthayam, y contiene ilustraciones y
leyendas que describen físicamente, además de los atributos de cada raza de
gato, destacando los beneficios de los que gozaría quien los tuviere en su
familia. La forma fonética “maew” suena obvia ya que alude al maullido y el
nivel literario en el que está escrito exhalta poéticamente a los gatos con
versos tales como "Ojos como arenas doradas de topacio brillante",
"Pelaje blanco como nube flotando alrededor de su boca", "Ojos
iluminados como rayos fulgurantes". (Tratado sobre Gatos 3)
1334. “Qué es la felinidad? ¿Y dónde debemos
encontrarla? / Le respondo al amigo quisquilloso que llevo dentro / O quizás al
enemigo de mis días y horas de vida sin esperanzas / Y lo hago con sabiduría,
ingenua o inocente, no lo sé / Porque me basta saber que mi felinidad / Es una
entidad firme y orgullosa de la que los hombres carecen por completo.”
(Declaración en versos de Darío Bellezza, poeta y dramaturgo italiano
identificado con los gatos)
1333. La virtuosa clavecinista e intérprete de
piano y órgano Wanda Landowska fue la primera mujer que grabó 'Las Variaciones
Goldberg' de Johann Sebastian Bach en clavecín en 1933. Wanda amaba a los
gatos, solía decir que eran, a la par de la música, su pasión. En la foto la
vemos tomando en sus manos un gatito negro y blanco junto a dos alumnas, una de
las cuales, Denise Restout, la del vestido estampado, sería su fiel amante y
compañera de toda la vida, y quien habría de presentarle a Natalie Clifford
Barney, otra empedernida amante de los gatos que gustaba reunir a los artistas
de la época en el salón de tertulias y veladas literarias donde Wanda encontraría
vinculaciones para encaminar su carrera musical.
1332. «Marc Augé: Así es. He tenido gatos toda mi
vida y los he querido mucho. Mis gatos siempre me sorprendieron a medida que
avanzaba su edad. Sea como fuere, los gatos se adaptan al tiempo de una forma
maravillosa, y no conocen su edad. A mis gatos los he visto envejecer, pero ellos
no se vieron envejecer. Se adaptaron. Primero saltaban arriba de un armario, de
un solo impulso. Luego envejecieron un poco y se conformaron con saltar arriba
del sillón. Y más adelante se quedaban propiamente sobre el sillón, y
finalmente no saltaron más. Pero creo que disfrutaban del tiempo igual. Un rayo
de sol, lo que fuere, cualquier cosa los hacía ronronear. En distintos grados,
claro. Renunciaban a sus ejercicios progresivamente. Se adaptaban al estado de
sus fuerzas y creo no pensaban en la disminución de las mismas. Y
experimentaban, porque de eso se trataba, en ese instante experimentaban como
un goce, que es exclusivo de los gatos, de saber disfrutar del aire, de la luz.
Y se fueron muriendo, por supuesto, pero sin mayores problemas, con naturalidad…”»
(Marc Augé, antropólogo autor de “El tiempo sin edad” entrevistado por Silvia
Hopenhayn)
1331. «Silvia Hopenhayn: Quería concluir con una
frase de este libro, porque “El tiempo sin edad” es un ensayo en sí mismo, pero
que tiene que ver también con el poder del gato, que no es el mismo poder que
rige a los hombres. Quizás tienen más suerte. Porque dice así: “El gato no es
una metáfora del hombre, sino un símbolo de lo que podría ser una relación con
el tiempo que logra a la vez una abstracción de la edad. El tiempo es una clase
de libertad y la edad una limitación. El gato aparentemente no conoce esa
limitación.”» (Fragmento de una entrevista de Silvia Hopenhayn al antropólogo
Marc Augé, autor de “El tiempo sin edad”)
1330. “Los gatos de cada 24 horas duermen 20,
y lo esencial de sus vidas consiste en
soñar la vida que tuvieron cuando despiertos. Estoy construido igual.” Los
gatos para Pascal Quignard, escritor, guionista y violonchelista francés,
fundador del Festival de Ópera y del Teatro Barroco de Versalles, aluden a la
introspección y a la íntima conexión entre el silencio, la calma y la
reflexión. En su frase "Soy como los gatos, prefiero las horas de
penumbra" resume su fascinación y afinidad con ellos.
1329. Ina Donna Coolbrith, fue la primera poeta
laureada en la historia de los Estados Unidos. Además de cultivar una obra
poética profundamente sensible y marcada por los paisajes del Oeste americano
que durante tanto tiempo recorrió en caravanas de carretas leyendo las obras de
Shakespeare y Lord Byron, Coolbrith fue bibliotecaria, mentora de reconocidos escritores
y una figura central en la escena literaria californiana. Aquí la vemos junto a
'Popcorn', su inseparable compañero felino, testigo silencioso de sus días de
escritura y reflexión poética como consta en sus memorias.
1328. “Mi gato toma propiedad de mí / Es okupa de
mí, me absorbe / Se alimenta de mí / Bebe mi mundo que es su mundo / Se limpia
en mí, espera y reclama / Miente por mí, quiere ser libre / Habla por mí, sufre
de mí / Me observa, se limpia de mí / Camina sobre mí, me posee / Geografía
matutina suya / Territorio de caza nocturna / Duerme sobre mí, pende de mí /
Salta y caza geckos en el patio / Los ofrenda vivos en mi cama / Se hace ovillo
en mis brazos / Ronronea poemas de tarde / Sólo para mí y no tiene inviernos /
En su señorío esquivo / Donde habitan sus sueños salvajes / mezcla de fantasías
humanas” (Poema de Daniel Edgardo Petasne. El Conjuro. Cuaderno de Poesía Nro.
3)
1327. El maestro titiritero ruso Serguéi
Vladimirovich Obraztsov, además de actor, director y teórico del teatro ruso,
fue el fundador del Teatro Central de
Marionetas de Moscú. También fue célebre por su pasional obsesión por los gatos
siameses. La Enciclopedia Británica le atribuye el mérito de haber «establecido
el arte de las marionetas en la Unión Soviética y a partir de allí haber
influenciado a los grandes teatros de marionetas del mundo». Con su colección
de exóticas marionetas Obraztsov realizó decenas de giras fuera de la Unión
Soviética, entre las que destacan la gira por Gran Bretaña en 1953 y la gira
por Estados Unidos en 1963, por supuesto siempre acompañado de su troupe de
gatos siameses.
1326. “La pérdida de su gato Baki desató la
tragedia... Kadu Santos, reconocido fisiculturista e influencer brasileño
falleció a los 31 años. Aunque su muerte ya había sido reportada, recientemente
se conocieron nuevos detalles revelados por su madre. Según ella explicó, el
ascendente deportista sufrió un duro golpe emocional tras la repentina muerte
de Baki, su inseparable compañero. Kadu se sentía profundamente unido al animal
y quedó devastado después de su fallecimiento, lo que desencadenó un intenso cuadro
de estrés y tristeza. Pocos días después comenzó a sufrir fuertes dolores de
cabeza y convulsiones, fue inmediatamente hospitalizado y diagnosticado con una
severa hemorragia cerebral. Los médicos indicaron que su estrés emocional,
sumado a una condición cardíaca congénita, podrían haber contribuido con su
muerte. La madre del querido atleta quiso compartir sus impresiones para
mostrar cómo incluso personas fuertes y saludables pueden verse profundamente
afectadas por un duelo emocional no bien resuelto..." (Extractado de
varios reportes en la prensa brasileña)
1325. "Me siento como un gato. He vivido más
de una vida contigo; sin ti, juntos, separados, alejados o cercanos; con café y
tequila, limones y heridas, sal en las llagas y amor en los labios... Y
preguntas si le temo a la muerte? Amor, témele a una vida no vivida".
(Frida Kahlo)
1324. “Oráculo - El gato sabe” contiene 45 cartas
ilustradas con gestos y reacciones cotidianas de los gatos. Dichas
ilustraciones y los tips de sabiduría gatuna fueron inspirados por “Dude” y “El
enano”, los gatos de Caribey Marquina, artista venezolana residente en Buenos
Aires. La caja de presentación incluye un dossier de Albertina Esquisabel con
explicaciones sobre el comportamiento felino y todas las curiosidades que
rodean al mundo de los gatos. (https://laflordepapel.cl)
1323 Gérard Rigot sigue creando casi siempre con
gatos y demás felinos como modelos. El reconocido escultor, estilista y
diseñador francés contemporáneo nacido en 1929, famoso por sus “animeubles”, concibió
esta silla elaborada en madera y sutilmente decorada como un animal a la vez objeto.
Es que el artista trata a la madera y a sus felinos con el mismo afecto. Rigot
se hizo famoso por sus “muebles animados” entre los que hubo mesas, sillas y
armarios con formas y personalidades expresivas. Con su energía lúdica esta
silla tipo leopardo encarna su visión del diseño como algo imaginativo que debe
ser alegre, es decir como un mueble pensado para alegrarte el día.
1322. Fue entonces cuando Klimt se volvió más
huraño y excéntrico, y siguió empeñado en vestir de blanco, usar sandalias, el
cabello largo y disfrutar de una vida sexual que según los chismorreos era lo
suficientemente transgresora como para despertar el asombro de toda la ciudad
y, por supuesto, en vivir creando y sin que su estudio dejara de ser centro de
una gran actividad artística, aunque a mediados de 1910 comenzó a ser más
selectivo en sus permisos de acceso, decidiendo que sólo sus adorados gatos 'sin
nombre' podrían moverse sin restricciones por el enorme patio semicircular y en
los altillos y salones. Llegó a tener más de treinta gatos y a todos les dedicó
lujos como tapices, cortinados y telas para que estiren sus uñas o descansen y
también esculturas hechas con tablas y cartones para que jueguen o rompan. Allí
los gatos eran intocables. “Adopto gatos para tener compañía selecta y
apropiada así puedo dedicarme a encargos decorativos para diversas casas
privadas, además de hacer retratos.” Klimt era un hombre melancólico. Solía
quedarse en la oscuridad de su estudio, rodeado de sus gatos y fumando tabaco
de varias clases hasta el amanecer. También era la clase de persona capaz de
negarse a reconocer con cuántas mujeres había intimado, aunque admitió que
procreó “unos catorce hijos, y a lo mejor más”. Esa cualidad dual, ser
brillante y oscuro, tan de la luz como de la sombra, le acompañó durante toda
su vida, y quizás por ese motivo, cuando Auguste Rodin vio su "Beethoven
Frieze" por primera vez se quedó impresionado por la cualidad etérea y
desconcertante de una obra “tan trágica y a la vez divina”. Klimt por su lado,
siempre se burlaría de esa idea. “Todos estamos a cada instante a un paso de la
muerte”. Solía repetir esa frase, incluso aquella tarde de 1918 mientras miraba
caer la lluvia en Alsergrund. La primavera había tardado en llegar y para el 12
de febrero la ciudad entera rebosaba en vapor y un brillo radiante, mezcla del
deshielo y el sol del renacimiento de un pueblo rodeado por montañas. “El sol
me mira” musitó después. Había sufrido un infarto después una grave neumonía y
por último, la llamada gripe española. Había sobrevivido con esfuerzo pero al
final, el incansable, el escandaloso, el amante vitalista del cuerpo y de la
tierra, apenas tuvo fuerzas para mirar el amanecer y sonreír. Luego sufriría un
derrame y no volvería a despertar. Klimt falleció el 16 de febrero a los 55
años. En su estudio había gran cantidad de obras inacabadas. Cuando uno de sus
hermanos fue a revisar el estado de las mismas, los 34 gatos que hasta entonces
el pintor tenía adoptados lo rodearon. “Sabían que su amigo ya no volvería”,
diría después Erst Klimt. Pero cuando regresó al día siguiente para llevarse
las obras a la casa familiar los gatos habían desaparecido, todos...»
(Fragmento de una nota encontrada en revistaestilo.org)
1321. Instantáneas gatunas - Zohran Mandami al
día siguiente de ser electo Alcalde de New York cuando fue a visitar a su
querida mimosa Coca, la gata del almacén donde compra habitualmente en el
Bronx.
1320. A lo largo de su vida Edward Weston,
célebre maestro de la fotografía artística, compartió su hogar y su
estudio-escuela con infinidad de gatos. Y no es una exageración. Los gatos lo
fascinaban por su serenidad, su distante independencia y la manera que tienen
de mirar el mundo sin ninguna urgencia. En sus diarios Weston los menciona con
admiración y humor pese a que se dormían sobre sus preciados negativos o
curioseaban acercándose sigilosos entre sus cámaras, lentes y cuadernos de
anotaciones como si acecharan a una presa. También su mujer, Charis Wilson, lo
acompañaba en su afición por los gatos. Ambos declaraban ser adoradores de
gatos y en su casa bautizada como “La Colina del Gato Salvaje”, nombre de un
libro de culto dedicado a las fotografías de gatos, alimentaron, dieron refugio
y cuidados médicos a centenares de gatos de los alrededores de su propiedad en
California. Se cuenta que muchas veces los paseos del matrimonio eran en
camioneta a recoger gatos abandonados en las localidades vecinas y que siempre
alguno se traían de sus recorridas. (En imagen los vemos rodeados de gatos en la
casa de “La Colina del Gato Salvaje” fotografiados por Imogen Cunninghan.)
1319. Almudena Grandes siempre se jactó de
pertenecer al selecto club de los que toda la vida han tenido gatos. “Me
parecen los animales más espirituales de la naturaleza, ¡aunque claro que jamás
he tenido relación con un cocodrilo ni con un león!, pero, entre los animales
domésticos el gato es el que más en consonancia está con lo trascendental. La
escritura también tiene esa especie de trance. La contemplación es una
enseñanza que te da el gato”, cuenta la renombrada escritora que hace un tiempo
subió a la red este tuit: “Mi gato lleva tres horas mirando por la ventana. Eso
sí que es insistencia poética” y agrega: “El gato es un ser silencioso que siempre
me hizo la vida mejor…”
1318. “Una pareja de ancianos en una casa gris y
monótona: la mujer abre la nevera y el hombre, sentado en una silla, mira
fijamente a la distancia. Están rodeados, incluso atascados entre gatos. Es una
visión bastante típica del tipo de aislamiento social que enfrentan los
ancianos, salvo que los gatos de color verde neón sorprenden. Son creaciones
radiactivas de Sandy Skoglund, cuyo arte conceptual combina fotografía
surrealista con escenas conceptuales. Estas a menudo adoptan la forma de un
elaborado cuadro, y en el caso de ‘Radioactive Cats’ de 1980, contiene más de
20 criaturas luminiscentes. Con el paso del tiempo sigue siendo una de sus
obras más famosas, evoca una sensación universal de soledad y de ahí que su
nombre funciona como una reflexión sobre lo nuclear. Skoglund fabricó a mano
cada gato verde con yeso, colocándolos en un decorado que había pintado de gris
sombrío. Dos de sus vecinos, personas ya mayores, se ofrecieron como modelos
entre los gatos, con los rostros casi ocultos, pero la insinuación de su edad
es evidente. Recurrió a ajustes de diafragma de su cámara para dar a la foto
una sensación de movimiento.” (Fragmento de ’Los gatos radiactivos de Sandy
Skoglund’ por Poppy Burton)
1317. Sandy Skoglund es una fotógrafa y artista
plástica estadounidense. Sus fotografías provocan una atracción casi mágica y
sólo bastará que te acerques un poco a sus obras para entender por qué. Lo que
Sandy logra es una combinación de fotografía, escultura e instalación con
efectos verdaderamente increíbles. Sus imágenes tienen gran contenido
surrealista, toques oníricos y suelen estar repletas de gatos, y alguna gente
también. Sandy utiliza colores que crean contrastes estridentes con colores
complementarios. Una de sus fotografías más conocidas, 'Radioactive cats', dijo
ella, 'está inspirada en uno de mis sueños más íntimos'. Sandy se tarda meses
planificando cada trabajo. Cada gato es esculpido por ella misma y una vez que
sus escenas fueron concebidas las completa con actores, en caso de ser
necesario.
1316. Ray Bradbury llegó a tener dos docenas de gatos en su hogar, Tigger, Win-Win y Ditzy fueron sólo algunos de los más popularizados por el genial escritor que alguna vez los describió como sus pisapapeles favoritos, ya que estaban siempre sobre su escritorio revolcados sobre sus apuntes mientras él escribía. “Para trabajar sólo dos imperiosas necesidades tengo: que mi imaginación funcione y gatos a mi alrededor”. (En la foto con su gata Hallie, diminutivo de Halloween, puesto que le entró por la ventana una noche de esa celebración y ya no quiso irse más.)
1315. “Mi amor por los gatos comienza en mi
niñez, influencia directa de mi madre. Podría decir que tuve gatos toda mi
vida, aprendiendo a lidiar con la tristeza de sus partidas, algo inevitable por
desgracia. Esta foto tiene más de cincuenta años, aquí estoy con mi gata Julie
que era hija de una gata que me encontré en el parque General San Martin en
Mendoza y a la que me traje en el avión de regreso en una época en que no se
permitían animales en la cabina de los aviones, pero la tripulación copada me
lo permitió” cuenta Machi Rufino, mítico bajista de diversas formaciones del
rock pionero argento junto a Luis Alberto Spinetta)
1314. El compositor francés Henri Sauguet tuvo
una gata, Marie-Adelaide Pompón, que se sentaba junto a su piano y lo miraba
trabajar noches enteras. “Su temperamento no era efusivo sino más bien
impasible, distante”, cuenta Sauget, “mientras observaba a su alrededor el
trayecto de los sonidos que yo extraía del piano sobrevolando el ambiente y a
veces, lo juro por todos los gatos de todos los tiempos, se incorporaba
sutilmente y trataba de atraparlos con sus patitas en alto al vuelo, o como si
fueran copos de nieve, ya que eran sonidos para ella tangibles, visibles,
evidentemente materializados”.
1313. «Marx para gatos - Un bestiario radical de Leigh Claire La Berge, profesora en el Borough of Manhattan Community College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, es una original y fascinante obra que sigue las huellas de los felinos devenidos en animales domésticos a través de la historia para revelar la animalidad en el corazón del marxismo. Para ello la prestigiosa autora examina un arco temporal de mil doscientos años que abarca la prehistoria feudal del capitalismo, sus épocas colonialista e imperialista, las revoluciones burguesas que promovieron el capitalismo y las revoluciones comunistas que se le opusieron para sostener que los leones, los tigres, los gatos monteses y también los gatos domésticos han sido fundamentales en el análisis y la forma en que los marxistas han concebido la teoría económica. En este bestiario radical, lúdico y generosamente ilustrado, La Berge demuestra que la lucha de clases es, en última instancia, una colaboración entre especies…» (Reseña del libro encontrada en https://www.akal.com/)
1312. Instantáneas gatunas - El regreso de miles de palestinos a lo que queda de sus casas en Gaza. El epígrafe en portugués se entiende sin necesidad de traducción. (Encontrado recientemente en Instagram)
1311. “A mi casa llega un gato / pero es un gato
decente / pero es un gato decente / Si yo le tomo la cola / al tiro muestra los
dientes / A mi casa llega un gato / Este gato romano / que es medio cojo / si
lo tratan de cucho / se pone rojo / Este gato romano / que es medio cojo / Se
pone rojo, sí / bajo la parra / No te juegues con gatos / que tienen garras /
¡Anda a cazar ratones / por los rincones!” (“A mi casa llega un gato"
poema canción de Violeta Parra que no sólo creaba canciones con letras vivas de
poesía, vivía haciendo arte, como dejó plasmado también en tantos telares y esculturas.)