domingo, 23 de enero de 2022

Haiku medio romántico

 





Aún es tarde
Para volverte a ver
Mañana tal vez



jueves, 20 de enero de 2022

Somos menos reales despiertos

 






Somos menos reales despiertos
Meros intentos de parecernos al que alguna vez
Quisimos o creímos que debíamos ser
Sólo en sueños nos vemos idénticos
Y bastante más irrefutables que en plena vigilia
Revelamos nuestro verdadero aspecto
Somos menos reales despiertos
Qué le vamos a hacer





(Poeta surreal Benjamin Péret en Erwin Blumenfeld style)


lunes, 17 de enero de 2022

Credo

 


(Montaje fotográfico de Bobby Neel Adams)




El Tiempo mana y traga en constante movimiento
Se contrae y se dilata, así funciona su ciclo eterno
En otras palabras, cada nuevo instante que trago me vuelve un poco más viejo
Lo cual implica que siendo más viejo a cada instante mana de mí tiempo nuevo
A la par que comprendo que si puedo pensar así cada vez más joven voy siendo



jueves, 13 de enero de 2022

Casi tanka entre sueños

 





Mar como lecho
De las nubes y el cielo
Mar de espuma
Blanca de ramilletes
De lirios efervesciendo



martes, 11 de enero de 2022

Casi tanka del reflejo y el espejo

 


(Magritte siempre Magritte)


Tu fiel reflejo
Sólo podrá enmascarar
La realidad
De que fuiste, sos o serás
Infiel a tu espejo


domingo, 9 de enero de 2022

Tanka tantas veces revisitado

 





No hay sino hoy
En tanto vamos siendo
Hechos pasados
Rumbo a un mañana
Cada vez más lejano



viernes, 7 de enero de 2022

Sólo por dar una opinión

 




Me entero que Van Gogh dijo que su Café Nocturno era
Uno de los cuadros más horrendos que había pintado
Lo cual, por un lado, prueba que Vincent, para su época
Era un verdadero expresionista visionario adelantado
(A Munch, Egon Schiele, mismo Modigliani o Chagal y tantos)
Y, por el otro, tal vez sea un inequívoco indicio
De que por esos años evidentemente algo lo tenía perturbado
 


jueves, 6 de enero de 2022

Tanka convergente

 




En el preciso
Instante que empiece
Mañana será
Ayer sin dejar de ser
Hoy siquiera un rato


miércoles, 5 de enero de 2022

Ars haiku





(Obra de Edward Hopper)



 

No tendré nada
Sólo cuando no tenga
Voz ni mirada



lunes, 3 de enero de 2022

Largo tanka al despertar en 2022

 






Abro los ojos
Veo desintegrarse
Cada fragmento
De imagen que queda
De mi ansiado sueño.
Sin que yo pueda
Hacer nada se borran
En un instante
Hasta ni siquiera ser
Un insulso recuerdo.



sábado, 1 de enero de 2022

Pienso en Turner

 


(Obra de Joseph Mallord William Turner)


Es una fiera el mar
Abre sus fauces
Con su pelaje de espuma y vientos
Arrecia en vendaval
Pienso en Turner
Atado al más alto mástil que en la noche semeja
Una espada clavada
Entre las negras nubes de la feroz tempestad
Retumbando inflamadas de truenos
Tambores, relámpagos, gruñidos
Pienso en él, embravecido
Cara a cara con la tormenta
Mirándola directo a los ojos
Enardecido de furor, ansiando pintarla
Al tiempo que ruge el oleaje
Muestra sus garras el agua
Lanzando zarpazos
Tajeando la carne del aire
Pienso en Turner


Bolsa de Gatos 841/850

 




850. Silvina Ocampo contó que vio a Jorge Luis Borges abrir una vez una puerta en la Biblioteca Nacional y preguntarle al gato que ahí vivía: “¿Se puede entrar?” o que si el gato estaba sentado en su silla Borges sencillamente elegía otra en donde ponerse a trabajar… (En la foto de Carlos Pesce para la revista Siete Días del 5 de abril de 1978 Borges muestra la misma solícita actitud ante su célebre gato Beppo en su casa)





849. “Adoro a los gatos. Son de las pocas criaturas que no se dejan extorsionar por sus dueños.” (Umberto Eco)





848. “Los gatos negros - En la misteriosa Irlanda precristiana, la de los druidas recitadores de la Sabiduría del Arcano, los llamados Ollave, Maestros de la Poesía, existió un famoso santuario-cueva, en el cual moraba una delgada gata negra. Sentada en una enorme silla-trono de piedra, altiva e iracunda daba respuesta a todos aquellos que temerosos y respetuosos atrevíanse a inquirirle por el futuro que les aguardaba. Entre los celtas de la Verde Erin, los gatos gozaron fama de animales proféticos. Antiguamente, en Escocia e Inglaterra, cuando las parejas celebraban nupcias, encontrarse con un gato negro en la puerta de casa simbolizaba un matrimonio feliz y próspero. En la Edad Media en  especial en Europa, empieza la creencia de que los gatos negros son muy cercanos a las brujas. La iglesia fomentó esta idea, por lo que las personas temían hasta la mirada de estos felinos, ya que podría hechizarles. La tenencia de un gato negro era motivo suficiente para quemar a alguien en la hoguera. Por otra parte, la quema de los gatos de color negro era una de las principales actividades en las noches de San Juan. Creencia que se continúa con la conocida cacería de las brujas de Salem, donde se creía que estas se transformaban en gatos negros.” (El lunes 25 de octubre pasado J.P. Alexander publicó esta y varias otras imperdibles leyendas en su recomendable  https://enamoradadelasletras.blogspot.com)





847. “Uno no puede imaginarse tirándole un hueso quinientas veces a un gato y que venga luego babeando con el hueso. Los gatos van completamente a su aire, son seres libres, además de muy domésticos; ocupan la casa de una manera que tú acabas siendo su siervo y mendigando que te quieran un poquito. Son absolutamente superiores…” admitió alguna vez Joaquín Sabina en un reportaje.





846. “Los gatos bostezan porque asumen que no hay nada que hacer…” (Casi un haiku de Jack Kerouac)





845. El escritor y poeta polaco Józef Wittlin nació en 1896 en Dmytrów, Galitzia, en los confines del Imperio, pero pronto la familia se trasladó a Lvov, Lemberg en aquel entonces, paradigma de la broma cartográfica de una Europa oriental de líneas oscilantes. Educado en el seno de una familia de origen judío 'asimilada' y de lengua polaca, apenas aprendió unas pocas palabras en yíddish para utilizarlo exclusivamente para comunicarse con sus gatos. “Nuestras conversaciones son verdaderamente edificantes, pero estrictamente reservadas, y respecto de sus tópicos o contenidos nos hemos prometido discreción...” (https://instytutpolski.pl/)





844. “El hombre que está asomado a la ventana envidia a la mujer que, en el jardín de la planta baja, canturrea ante la mirada atenta del gato. Qué feliz es, piensa el hombre. Ignora que la mujer no es feliz: con excepción del gato, acaba de perder todo lo que amaba, y sospecha (alguna vez lo ha leído) que los gatos se apartan de la desdicha. Moriría si el gato también la abandonara. Por eso, ante la persistencia de la mirada de él, no para de cantar y se ríe de cualquier cosa. El hombre de la ventana le envidia la alegría porque no advierte el simulacro. El gato sí lo advierte. Recela de esta actitud incongruente de la mujer. ¿Por qué no se largará a llorar de una buena vez como desea? La observa un momento más, a la expectativa: ha vivido momentos muy lindos con ella. La mujer, consciente de la mirada del gato, hace una divertida pirueta de baile. Sin duda le ocurrió algo extraordinario, piensa el hombre de la ventana. No hay nada que hacer, concluye el gato, ya no es confiable. Alarga infinitamente su cuerpo gozoso, se da vuelta y, sin volver la vista atrás, salta la medianera y se va para siempre.” (“Mujer con gato” de Liliana Heker. Publicado en “Cuentos reunidos” de 2016 por Editorial Alfaguara)





843. “Carlos Alonso y Guillermo Roux. Mano a mano. Se mandan dibujos como cartas. Cada uno espera en silencio la enigmática respuesta del otro. En una caja de madera viajan de Unquillo a Martínez, de Martínez a Unquillo, un retrato, un jarrón con flores, un gato… y media página en blanco. Dibujos a medio camino que el destinatario debe terminar. Ese es el juego. Sólo unas pocas reglas que han ido acordando silenciosamente, como caballeros. En apenas un gesto, el respeto de hacer espacio al otro. Roux se retrata en media hoja. Alonso le pinta un paisaje. Y así va tomando forma el ejercicio. En los primeros trabajos sus autorretratos dialogan. Pero pronto la obra mancomunada va corriéndose del eje de su propia anécdota, y nacen obras integradas, que parecen hechas por un solo artista: Rouxalonso o Alonsoroux. Se van entendiendo cada vez mejor. Se unen en el papel las líneas y colores de una y otra mano... Sus vidas fueron por caminos paralelos. Ahora llegan a una esquina común: el arte sin compromisos. Ya nada es tan importante como la pintura en sí. Le han sacado la mayúscula. Roux y Alonso viven la fiesta de una pintura libre de mandatos, movimientos, grupos, ideas. Quedan la destreza y el placer...” (Extractado de la reseña de presentación del notable trabajo de estos artistas argentinos en https://mariapaulazacharias.com/)





842. “Era uma vez uma vez / um gato siamés / Por ser muito engraçadinho / é chamado de Gatinho / Além de ser carinhoso / ele é muito curioso / Nada se pode fazer / que ele não deseje ver / Se alguém mexe na estante / está lá no mesmo instante / Se vão consertar a pia / está ele lá de vigia / E o resultado é que quando / viu seu dono concertando / a tomada da parede / meteu-se, com tanta sede / a cheirar tudo que – nhoque! / levou um baita choque! / E pensa que ele aprendeu? / Mais fácil aprendia eu! / Mantém-se o mesmo abelhudo / que quer dar conta de tudo.” (“O Gato Curioso”, poema del escritor, dramaturgo, traductor, cronista y crítico de arte brasileño Ferreira Gullar, publicado en portugués para que no pierda su sonoridad)





841. Claude Cahun fue una pionera queer o persona no binaria, poeta, ensayista, andrógina, novelista, periodista, simbolista, individualista por excelencia, fotógrafa, activista, idealista, soñadora y amante de los gatos, única y diferente a la vez. Entre 1948 y 1953 trabajó una serie con sus últimos autorretratos. “El camino de los gatos” la llamó. Para Claude el gato era símbolo de libertad e independencia. Tal vez por eso toda su obra (su cuerpo incluso, su mente y personalidad) son un constante cuestionamiento de la realidad y sus apariencias. El gato representa el intercesor entre lo visible y lo que es invisible, quien tiene acceso a mundos sensoriales desconocidos y al mismo tiempo recónditos pero inherentes a cada ser. El gato, en definitiva, fue el ser con el que ella se identificaba, el que más se le parecía o al que más se quiso parecer. (En la fotografía Claude Cahun junto a su gato Kid)


martes, 28 de diciembre de 2021

Epígrafes (20)

 


(Imagen y semejanza de Robert & Shana ParkeHarrison)



Uno es la última versión no definitiva de quien va logrando ser



domingo, 26 de diciembre de 2021

Haika-Tanku

 




La poesía
Revela del instante
Su eternidad
(O si es un fragmento
De Tiempo y nada más)


miércoles, 22 de diciembre de 2021

Epígrafes (19)

 




Los extremos se tocan… tanto que cada uno del otro se extraen
De ahí que un oxímoron prueba que no existe real contradicción


(Obra de Shigeo Fukuda)



lunes, 20 de diciembre de 2021

Tanka en espejo

 




Una ciénaga
Sin fin es el espejo
Todo lo traga
Vacía cada reflejo
Ahoga mi mirada


jueves, 16 de diciembre de 2021

Hoy lo real deja de serlo a cada instante

 




Veo cosas que aún no son ciertas
Y tengo algunas certezas
Aunque por el momento inconexas
Sólo el cambio es constante
La prueba está que, con alarmante fugacidad
Y por imperceptible que parezca
Hoy lo real deja de serlo a cada instante


lunes, 13 de diciembre de 2021

Tempus-locus

 


(Obra de Thor Lindeneg)


El tiempo es el espacio que nos alberga
Un espacio de tiempo que se disemina
Una fluida instancia que no se disgrega
El cuenco donde la eternidad resuena


viernes, 10 de diciembre de 2021

Primer tanka para Sessy





(Sessy, mi gajo de luna de casi dos meses)


Un gajo de luna
En el jardín centellea
Qué tiene de raro
Excepto que maúlla
Y en brazos ronronea


(Fotografiados por mi esposa Mercedes)


 




lunes, 6 de diciembre de 2021

Casi un tanka a la impermanencia





 


A cada paso
Algo por última vez
Dejamos atrás...
Tal es la sempiterna
Persistente fugacidad


sábado, 4 de diciembre de 2021

Inciso (i

 






El ojo escribe y la palabra
Como extensión de la mirada
En ocasiones traza, amplifica, realza
Y en otras enfoca, calibra, detalla:
El atisbo, la fugaz instantánea
O el mero fotograma que prueba
Que es un montaje de versos
Una grafía de imágenes el poema
En tanto que la metáfora es posible
Siempre que el ojo antes logre verla



Bolsa de Gatos 831/840

 




840. «No tomo en cuenta si un gato es hipócrita y astuto, como se dice. Es un ser obligatorio en el interior de un hogar, porque lo completa. Es quien le saca lustre a los muebles, quien suaviza los ángulos de las cosas, quien confiere misterio al lugar. Él es la joya de la corona.» Gran admirador de los felinos, Stéphane Mallarmé escribió semanas antes de su muerte: «Mi Lilith, mi dios doméstico, ídolo totémico de mi hogar… Sólo hay dos ojos dorados con tal precisa proporción de negro para delinear y enaltecer su valor. Tan sólo por eso me satisface darle afecto en el lugar exacto, en el repliegue o vuelo de su cola. Lo adoro, en el caso del gato “adorar” es la palabra, y yo soy absolutamente egipcio cuando se trata de este ser misterioso cuyos ojos tienen la profundidad y el brillo de las estrellas de vaya a saber qué cielos. Me queda dejarles este dibujo a tinta que James Whistler intentó en vano porque su modelo desapareció debajo de la cama antes que el gran pintor inglés pudiera siquiera hacer un esbozo...»





839. El gato tiene su propio luminoso universo. Yo amaba más a los perros que a los gatos y mi marido me dijo una vez: ”Se ama lo que se conoce, y por eso no amas a los gatos, porque no los conocés. Nunca conviviste con ellos y entonces no sabés lo que son.” Cuando mi marido murió, empezaron a aparecer los gatos en mi vida. “Cuando yo me vaya voy a volver como gato. Así me vas a reconocer y a seguir amando”, me convenció”, asegura la artista paraguaya Lucy Yegros.





838. Estanislao Fernández o Dyhzy, en su versión drag queen, es el hijo del Presidente argentino Alberto Fernández y publicó en Instagram esta simpática fotografía junto a su gato Galactus que lo acompañó durante la cuarentena en 2020...





837. «Les imputamos a los gatos que no nos prestan atención en el preciso momento en que ellos nos están demostrando su gran poder de concentración en otro asunto que no somos nosotros…» (Toni Morrison, novelista, ensayista y editora estadounidense ganadora del Premio Pulitzer en 1988 y del Premio Nobel de Literatura en 1993)





836. Annie Edson Taylor fue la aventurera norteamericana que el 24 de octubre de 1901 se convirtió en la primera persona que se lanzó dentro de un barril a las Cataratas del Niágara. Deseando asegurarse financieramente la vejez y para así evitar la indigencia, Annie buscó quién la patrocinara en su proyecto, pero al encontrar reticencia, puesto que nadie quería aparecer avalando semejante acto suicida, lejos de amilanarse ella siguió adelante y relleno con un colchón el interior del barril de roble y acero que utilizaría en su temerario emprendimiento, dispuesta a realizar una prueba. Dos días antes del que se sería su memorable acto hizo un primer intento, lanzando a su gato dentro del barril desde la Catarata Horseshoe y luego, una vez que su gato sobrevivió, Annie se decidió a entrar en la historia como la primera mujer que sobrevivió a tal hazaña. Con el tiempo, la figura legendaria de Annie Edson Taylor hasta provocó que escribieran en su memoria el musical “Queen Of The Mist”, un espectáculo compuesto por Michael John LaChiusa que en 2011 abrió el Off-Broadway.





835. “El animal está ahí antes que yo, ahí a mi lado, ahí delante de mí –de mí, que estoy si(gui)endo tras  él–, y así pues, también, puesto que está antes que yo, helo aquí detrás de mí, me rodea, y desde este ser-ahí-delante-de-mí se puede dejar mirar, sin  duda, pero –la filosofía lo olvida quizás, ella sería incluso este olvido calculado– él también puede mirarme, tiene su punto de vista sobre mí, el punto de vista del otro absoluto, y esta alteridad absoluta del vecino o del prójimo nunca me habrá dado tanto que pensar como en los momentos en que me veo desnudo bajo la mirada de un gato…” (Jacques Derrida, filósofo que desarrolló el análisis semiótico popularmente conocido como deconstrucción, ilustrado por el artista Valerio Adami)





834. “Me gustaban más los perros, pero ahora prefiero a los gatos. Por más que sean ariscos. Los perros te lo dan todo, pero los gatos se hacen desear, son difíciles de tratar. Son como yo…” declaró en una entrevista la modelo y actriz británica Cara Delevingne.





833. “En una hostería romana” de Carl Heinrich Bloch es un óleo sobre lienzo de 1866. Se exhibe actualmente en la Galería Nacional de Dinamarca. Bloch se había formado en la Real Academia Danesa de Arte bajo la tutela de Wilhelm Marstrand, quien luego le recomendaría viajar por Europa aprendiendo de otras escuelas y maestros. Cuando realizó “En una hostería romana” Bloch estaba ya en Italia. El trabajo le fue encargado por Moritz G. Melchor, amigo y mecenas del artista, quien aparece al fondo hablando con amigos, detrás de las dos figuras femeninas. Además el cuadro incluye al gato de la hostería que frecuentaba Bloch y un autorretrato, puesto que es él mismo el que estando de espaldas gira su cabeza para ver, como el resto de los presentes, a quien ha ingresado al lugar que no es otro que cada espectador de esta gran pintura.





832. "Un gato jamás se haría amigo de alguien que fuera incapaz de amarlo. Los gatos no se equivocan con las personas." (Amos Oz, gatófilo escritor y periodista israelí)




831. « Nací de noche casi maullando / como los gatos del arrabal / La luna en fuego y las tres Marías / que me cantaban “No llores más” / El sueño grande, la casa chica / bramaba cerca el ferrocarril / Grillos y sapos, lechuzas tuertas / fueron la orquesta que dirigí…» (Fragmento de “Postales del Alma”, tema compuesto por Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale, en la foto junto a su gato)


lunes, 29 de noviembre de 2021

Otro poemita de haikus

 




Gotas de rocío
Copulan sobre la piel
De un pétalo

 
Desnudas brillan
Aunándose en fugaz
Amor al alba

 
Arden de fulgor
Entre los agapantos
La brisa danza

 
Abren azahares
Liban los picaflores
Zorzales cantan

 
Bulle el jardín
Su esplendor de color
¡Buen día, mañana!




jueves, 25 de noviembre de 2021

La mirada, otra vez

 




La mirada viaja hacia la imagen
Que existe previamente, ya como un objeto o como un paisaje
Atraviesa la dispersa carne transparente del aire
Y llega antes que las palabras siquiera la declaren
Es decir que la imagen que ves ya es
Mientras que la voz recién después
Define aquello que los ojos vieron antes
Lo que equivale a argumentar que aquello que es
Pasa a ser configurado recién cuando lo ves
Lo cual está determinado con anterioridad por lo que sabés
En otras palabras, por cómo fuiste instruido o formado…
¿Qué objetivamente subjetivo que es todo, verdad?
O, diría más bien, qué subjetivamente intencionada es la objetividad 


lunes, 22 de noviembre de 2021

Olvidarte es un arte

 





Quisiera no recordarte
Lo intento todo el tiempo
Te juro, pero no me sale
Será que el olvido no me obedece
O que de mí no se compadece
Pero donde menos me lo espero
Y cuando más me duele
Tu recuerdo comienza a asediarme
Y como la luz se abre paso
Entre las fisuras de la oscuridad
Tu imagen asoma entre destellos
Atisbos de tu rostro o de tu figura
Van recomponiéndose a través
De los más escarpados sentimientos
Y llega un momento que ya no puedo
Volver a quitarte de mi mente
Y como tantas veces antes
Caigo en la cuenta que olvidarte
Es una disciplina en la que todavía
Debo esforzarme bastante
Olvidarte es un arte que fatalmente
Aún está fuera de mi alcance


viernes, 19 de noviembre de 2021

Dejo constancia (14)

 


(Magritte)


Toda lectura es inédita
Y no sólo eso: leer es traducir
Es extraer de un verso o una palabra impresa lo que aún tienen para decir


martes, 16 de noviembre de 2021

Vaya a saber

 




Hay cosas que no se dejan decir
Existe un universo de sentidos, definiciones
Y significados indecibles que nos están vedados
Un lenguaje tan insondable como inhabilitado
Perdido vaya a saber en qué dimensiones de lo real
Un lenguaje que sólo en ocasiones la poesía logra alumbrar
Un lenguaje que como el silencio no se deja pronunciar
Un lenguaje que irradia su cegadora luz encerrado en la oscuridad
Mientras el poeta, a menudo impávido o absorto, lo ve brillar
Pero apenas eso, porque vaya a saber qué dirá