jueves, 21 de febrero de 2019

Poema de tres haikus nocturnos






¿Qué es la noche
Sino un tul que cubre
La piel del cielo?


De color azul
Roba su color del mar
Acorde de jazz


La noche suena
Donde flota desnuda
La luna llena



miércoles, 20 de febrero de 2019

Lasitud


(Adolescence, Salvador Dalí)



Sé muy bien qué
Es más, sabría cómo
Incluso dónde, cuándo
Pero no tengo idea por qué
Y mucho menos para qué
Mejor ni vislumbrarlo



domingo, 17 de febrero de 2019

La música



(Hay música en esta pintura de Marc Chagall) 



La música es una sustancia sonora
Que como un mar te envuelve
Una emanación incorpórea, transparente
Que impregna el aire
Un alud de formas e imágenes
Que te calan el alma, indeciblemente
La música es una Babel
De la que procede cualquier lenguaje
Originalmente dorada
Está hecha de madera de sueños y emociones
Aunque la tiñen nuestras miradas e ilusiones
Y por ser cóncava, alberga
Pese a que se expande (Poca música es recta) 
Lo que se advierte cuando fluye
Susurrándonos al oído 
Su inefable pero no incomprensible
Vorágine de nuevos verbos
La música vuela, no se arrastra ni se arredra
Y suena, pero sólo cuando se ve 
Cuando es una música ciega, apena  



(Hay música en estas imágenes que riman con Marc Chagall)


sábado, 16 de febrero de 2019

Godot espera







Godot espera
Tal vez haya sido un malentendido, piensa
En el silencio


Se les habrá hecho tarde?
Quedaron en venir
Se habrán perdido?


Godot espera, solo
En el silencio 
Que no es más que una inflexión del Tiempo


Dónde estarán?
Qué habrá sido?
Adónde habrá ido todo?



jueves, 14 de febrero de 2019

La impermanencia de ser (casi tanka)


(Fotografía de Merve Ozaslan)


Ya no soy quien fui
Nunca más seré quien soy
Casi un estigma
Piedra libre para mí
Apenas un enigma

miércoles, 13 de febrero de 2019

Hubiera querido



(Obra de René Magritte)



A veces leo poemas que hubiera querido escribir
A veces escribo poemas que hubiera querido leer
veces consigo decirlos como si hubiera querido
A veces hubiera querido fueran inmunes al olvido
 Y a algunos ni recordarlos hubiera querido a veces



lunes, 11 de febrero de 2019

Tanka de las Nubes







¿Qué son las nubes?
Apenas son jirones
De nuestro cielo
De cuando cambió la piel
Deshecha por el viento



sábado, 9 de febrero de 2019

Haiku algo surreal (al despertar)




Haikus de plata
Escritos en lágrimas  
De luna tibias


jueves, 7 de febrero de 2019

Juguemos en el tiempo (mientras los relojes no están)


(Fotografía de Martin Stranka)




No hay más que ayer
Del mañana (como decía John) nunca sabés
Y el presente es algo tan inasible que no llega a ser
Tal es la inconsistencia de un instante que, cuando sucede, ya no es



lunes, 4 de febrero de 2019

Tanka para quién si no






Dame un verso
Dámelo en la boca
Uno apenas
Que se vuelva poema
Y tenga sabor a vos



viernes, 1 de febrero de 2019

Haikus, más haikus





Como una flor
De pétalos azules
Huele la noche


Entre las sombras
   Trepida su aroma   
A veces dulce


 Casi animal
    En celo se retuerce    
Contra mi cuerpo


Muerde mis labios
Su lengua se arrastra
Lame mis versos


Fuego desnudo
Quemándome por dentro
Mientras la sueño





Bolsa de Gatos 491/500




500. El compositor francés Michel Legrand, tres veces  ganador del Oscar de la Academia de Hollywood,  falleció el pasado 26 de enero en París. Michel era un amante de los gatos. No en vano, cuando su compañía discográfica le propuso lanzar al mercado la compilación “Around the World” en 4 discos, quiso que una foto suya muy querida apareciera en la portada, foto que le fuera tomada durante el rodaje de “Cleo de 5 a 7” de su amiga la cineasta Agnes Varda, otra enamorada de los gatos. 




499. En su libro sobre los gatos el estudioso Fernánd Mery no duda en calificar a las varias piezas para gatos escritas por Maurice Ravel como “verdaderas obras maestras de armonía imitativa de los gatos”. Aunque le fascinaban sobretodo los siameses, Ravel amaba a todos los gatos, los recogía de las calles y promovía su adopción, hablaba incluso con ellos “en gato” y aseguraba que podía entender lo que le respondían.




498. "…Sólo atino a decirle a Simón que su madre no se lleve al gato. Me oigo la voz desencajada, histérica: «Decile que es mío, que es mi herencia. Decile que es un gato gay...» Simón se ríe y con la voz ya más normal me dice: «La madre no quiere al gato, imbécil. Te manda saludos…»” Fragmento de “El común olvido”, la novela de Sylvia Molloy, en la foto junto a su gato Oscaár, así se pronuncia)




497. “San Jerónimo en su estudio” del pintor siciliano Antonello da Messina (1430-1479), hoy exhibido en la National Gallery de Londres. El artista pretende demostrar con su imagen que en los conventos y monasterios medievales apreciaban la compañía de los gatos. No fueron pocos los pintores de los siglos XV y XVI que vieron al gato como un ser sensible y buen compañero de místicos o filósofos y no como un criatura diabólica al servicio de las brujas. (En imagen un fragmento de la obra de Antonello da Messina, en cuyo ángulo inferior izquierdo pintó la silueta de un diminuto y sereno gato)




496. “La región es Cornualles, en el extremo suroeste de Inglaterra. El lugar más conocido es Land’s End, la punta occidental de la isla, donde las rocas y acantilados oponen férrea resistencia al Atlántico incesante. En esta pequeña pueblo, al final de la empinada calle Causeway Head, hay una tienda Oxfam de libros viejos y ropa de segunda mano, y allí, los martes y los viernes, atiende una mujer de 87 años, brillante como una navaja y ágil como un gato, es Lady Katharine Tait, más conocida en su juventud como Kate Russell, la única hija mujer, y único descendiente vivo, del escritor, matemático y filósofo Bertrand Russell: mi ídolo, mi dios. A Kate, en esta hermosa casa aislada en el Fin de la Tierra, la acompaña una joven gata ciclotímica que en vez de maullar hace un ruido extraño como de pato que grazna, o como de estornudo o de sonido de enfermo de asma o enfisema. Ella, sin ganas de darle, le dice Cat, apenas eso...” (Héctor Abad, escritor colombiano, sobre Lady Kate Russell Tait)




495. “Ágata, mi bella Ágata. Nunca te entregaste del todo pese a tu docilidad. Naciste espíritu libre, y lo conservaste siempre. Ni siquiera tenías edad para perderlo o dominarlo. Mirándote me reconocía en ti. Esa hembra aparentemente indolente, que no se deja poner collar, pero que vuelve siempre cuando necesita ternura, dulce, callada y mansa. Eras una rubia hermosa, de aspecto delicado, ágil y valiente. Te recuerdo trepando al peumo de un salto, desde muy pequeña. Tu impulso explorador no conocía la palabra miedo, y si te lo encontrabas lo enfrentabas…” (Fragmento inicial de la conmovedora despedida que Alís le dedicó hoy en su blog a Ágata, su bella gata. La conmovedora carta completa y las imágenes que eligió para ilustrarla pueden encontrarlas en https://micajonde-sastre.blogspot.com/2019/01/agata-mi-bella-agata.html)




494. “El gato pone una pata / en la realidad / y luego la otra / cauteloso / en el misterio / desde donde nos mira / con un solo ojo / como diciendo / estoy aquí / pero enseguida vuelvo” (Poema del libro “Un día, un gato” de Juan Lima“




493. Juan Lima hizo este libro fuera de todo molde incluyendo poemas e ilustraciones suyas y de Diego Bianchi, Isol, José Muñoz, Mandana Sadat, Gusti, Elenio Pico, también de Ayax Barnes, Paul Klee y hasta de algún anónimo artista egipcio. (Reseña sobre “Un día, un gato” aparecida en Página12)




492. Boris Vian adoraba a los gatos. En su literatura aparecen por todos lados, como en este fragmento de “Jaleosas Andadas”: «El amor -dijo Antioquio- es una cosa extraña. Sí, -dijo El Mayor- tienes razón. No lo había pensado. Y las mujeres -dijo Antioquio- son como los gatos. Sí, -dijo El Mayor- gritan mientras te besan. No quise decir eso -dijo Antioquio- no. Quise decir que son dulces superficialmente. ¿Estás diciendo - exclamó El Mayor- que ellas sólo tienen sensibilidad exterior… » Boris Vian amaba también tocar música. “Blues para un gato negro” trata sobre un gato pendenciero caído en una alcantarilla tras una humillante derrota sufrida frente a un gallo. Un cuento extraño, sádico y terriblemente triste que muestra que detrás de su creatividad e ingenio, sus juegos de palabras intraducibles (dicen que hay que leer a Boris Vian en francés), sus ironías y guiños pesados, fue un hombre que vivió enfrentando sus dolencias y sentimientos de frustración, acechado por la muerte, pero siempre rodeado de música y de gatos durante su breve vida de 39 años como novelista, poeta, dramaturgo y periodista, además de ingeniero y músico virtuoso ejecutante de varios instrumentos.




491. Hace tiempo que Penélope Cruz viene demostrando su compromiso con diversas causas solidarias y sumándose ahora a PETA, la organización de personas por el trato ético hacia los animales, aporta su imagen para una campaña (en la que aparece junto a su gato atigrado) para que la industria de la moda desista de seguir  utilizando las pieles de los animales. 

martes, 22 de enero de 2019

Nada


(Fotomontaje de Merve Ozaslan)



Nada tan nítido como el olvido
Ni tan impreciso como cualquier recuerdo
En cada una de las versiones que el ayer va urdiendo


lunes, 21 de enero de 2019

Vaga la bruma






Vaga la bruma
Como el vaporoso aliento que exhala un dragón
Dormido en el fondo de un frondoso bosque de tiempo
En hebras vaga
Como tu borroso recuerdo
O como el turbio velo que recubre
El reino de la imaginación



sábado, 19 de enero de 2019

En suma






      Nada que perder
 + Nada que temer
   Es = a poder creer 

En vos
En quién si no?


miércoles, 16 de enero de 2019

Sólo los ojos



(Autor desconocido para mí)



Liba del sol
Cada resplandor que se posa en mi jardín
Zumba de flor en flor 
Un picaflor se demora borroneando el aire
El aguacero amainó
Y como una pátina de barniz 
El dulce calor realza el verdor del instante
Mientras las sombras se resisten al color
Que la brisa en su devenir
Dispersa entre los árboles
Astillas de lluvia brillan
Sobre las hojas y el pasto
Ya la tarde es aquella bella melodía
Que sólo los ojos pueden oír 



(Gustav Klimt,  1862-1918)


lunes, 14 de enero de 2019

Es un hecho



(Jean Cocteau y Leo Coleman por Philippe Halsman, 1949)



Hoy los hechos están sujetos a interpretaciones
De modo que sólo existen versiones acerca de lo sucedido
Sucesos no definitivos, en efecto inacabados
Donde lo objetivo y lo subjetivo respecto de lo que ha pasado
Colisionan en permanente contradicción
Como elementos de una realidad en continua construcción 
Y de imprevisibles derivaciones… De ahí que pienso que 
Es un hecho que nunca debiera darse por hecho ningún hecho 


domingo, 13 de enero de 2019

Querido diario (IV)



(Fotografía de Rodney Smith)



Hay en mí una soledad que no cabe en ningún lugar
Ahí radica la sensación de no encajar
Una atiborrada soledad que me sobra por todas partes
(Lo que no está ni bien ni mal)
Tiene una dimensión como no la habrá jamás
Y excede incluso lo que hay
Donde nada hay
Así es la vida, así nomás
Estás a veces menos dormido o más despierto
A todos nos pasa igual


jueves, 10 de enero de 2019

Animales


(El Jardín de las Delicias - El Bosco, 1450-1516)



Borges rima al tigre con Blake
Y al ruiseñor con John Keats
Como el cuervo rimará siempre
Para mí, con Edgar Allan Poe
La serpiente con Adán
Antonio Tormo con el pájaro chogüí
La tortuga con Aquiles
La ballena con Melville
Platero con Juan Ramón Jiménez
Las golondrinas con Carlos Gardel
La cucaracha con Kafka
El oso con Moris Birabent
La paloma con Picasso
El Big Fish con Tim Burton
El gallo con Juan Rulfo
Pessoa con Caeiro o Álvaro de Campos
Los gusanos con Manucho
Los cerdos con Bioy
La zorra con Esopo
La cigarra con María Elena Walsh
La perra Laika con el Sputnik
Los caniches con Perón
Las vaquitas ajenas con Yupanqui
La vaca con el tema de la composición
El unicornio azul o no con Silvio
El mono con Darwin
La mona con Tarzán
Los dragones con los poetas chinos
El gorrión con Édith Piaf
La tarántula con Dylan
Los elefantes con Spinetta
La yarará con Horacio Quiroga
El caballo con The Lone Ranger
O con el hidalgo Don Quijote
Como Platón con Sócrates
Rocinante con el burro de Sancho Panza
El león con la Metro Goldwyn Mayer
Las ratas con Albert Camus
La mariposa con Chuang-tzu
El gato con Baudelaire
Y a su vez la paradoja de Schrödinger
Con la sonrisa de Lewis Carroll
El lobo con Jack London
Hermann Hesse con el lobo estepario
El toro con cualquier Torero
Teseo con el Minotauro
Alien con Sigourney Weaver
La boa con las viejas vedettes del Maipo
Los dioses con sus criaturas
Las de hoy con las que el pasado augura
Y el hombre tratando siempre de rimarse 
Con algún dios como metáfora futura


martes, 8 de enero de 2019

Haiku para Amy






Versos obscenos
Paladean mis labios
Tu íntima sed





















(Haiku musicalizado por Georgia O’Keeffe)


lunes, 7 de enero de 2019

Nunca termina el ayer






Nunca termina el ayer
Lo que cada día llega a su fin es el mañana
Que ojalá sea 
El que querías que fuera
El que creías tener
Nunca termina el ayer
Que a cada momento se abre
Como una flor de Tiempo
El ayer que emana de vos 
En círculos concéntricos
Que gira como un molino de viento
O como una rueda de la fortuna
Cuando ya no te queda ninguna
Nunca termina el ayer


domingo, 6 de enero de 2019

Haiku cacofónico






Labran macabras
Tramas los libros libres
Ya de palabras





viernes, 4 de enero de 2019

Versos jazzeros





Hay días que no es hoy
Momentos que ya no soy
Tantas veces que en mí no estoy
Atisbos de una realidad
Que asoma de vez en cuando
Versos jazzeros que fluyen sin razón
Garabateados
Plenos de sentido
Aunque impensados
Más fruto del juego y la improvisación


Bolsa de Gatos 481/490




490. "Si un hombre ama a los gatos no necesito saber más nada sobre él, desde ese mismo momento tal hombre es, incondicionalmente, mi amigo". (Mark Twain)




489. Postal de Louis Wain, quien amaba tanto a la Navidad como a los gatos. “La Navidad es como un baile en una fiesta de gatos”, le gustaba decir.




488. “Soy un gato, aunque no tengo nombre todavía. No sé dónde nací. Mi primer recuerdo es un lugar húmedo y umbrío donde me pasaba el día maullando sin parar. Fue allí donde por primera vez tuve ocasión de poner mis ojos sobre un espécimen de raza humana...”' Así comienza la novela «Soy un gato» de Natsume Sōseki, auténtico hito de la literatura japonesa, verdadera sátira sobre la burguesía Meiji que a pura imaginación y con corrosivo humor recorre las peripecias de un gato filósofo en medio de la disparatada fauna de seres humanos con la que le ha tocado convivir, todos miembros de la políticamente correcta clase media urbana tokiota. 




487. “Se puede querer más a los gatos que a las personas…”, asegura Manuel Burque Hodgson, actor y guionista español de teatro, cine y televisión.




486. JUEGO: ¿Puedes ver al gato? No hagas trampa. Sólo después de encontrarlo o de desistir lee lo que sigue, LA SOLUCIÓN: Sí, arriba, a la derecha, casi en el ángulo.  Ahí está. Abre su boca y tiene dos orejas, pero no pico… Ahora, sé sincero. ¿Lo habías encontrado?




485. “Prefiero la soledad junto a mis gatos, la prefiero antes que las fiestas o los eventos artísticos. Estar con mis gatos jugando en casa, eso deseo”. (Anna Magnani)




484. “La Última Cena” de Pietro Lorenzetti, fresco de la Basílica de Asís, pintado entre 1315 y 1319, en el que vemos la célebre escena en un pabellón hexagonal, con los apóstoles rodeando a Jesús, y al lado una escena que retrata las labores cotidianas en una cocina mientras un perro lame las sobras de un plato y un gato descansa sereno, misterioso y distante de ambas situaciones.




483. “Lo sabemos: son extraterrestres, vienen del espacio exterior y dominarán el mundo. Están entre nosotros desde hace tiempo, ocupando nuestras camas y nuestras alfombras. Y, sobre todo, tienen toda una ciencia a cuestas. Sí: la ciencia de los gatos. Uno de los misterios de la vida felina es su imparable amor por las cajas: les resultan irresistibles y no pueden verlas sin desear estar dentro. ¿Será que les sale el salvaje que llevan en su interior y la usan como escondite para sorprender a sus presas? No necesariamente; las investigaciones indican que un entorno cerrado (como el de las cajas) disminuye mucho los niveles de estrés en los gatos y hasta les mejora las interacciones futuras con otros gatos o incluso con esos otros bichos bobos, los humanos. Pero no sólo de cajas viven los gatos: podemos encontrarlos en la bañera (vacía, claro), en bolsas, cajones y hasta en zapatos. Así como les encanta el calor (parece ser que sus preferencias están por encima de los 30°C), además de dormir al sol, un buen refugio cerrado les puede brindar una temperatura de lo más agradable…” (Así comienza el imperdible artículo escrito por Diego Golombek para La Nación que puedes seguir leyendo en  https://www.lanacion.com.ar/1783406-ciencia-felina )




482. “Lo que me encantó de Londres fueron sus tranquilos gatos rayados por todos lados, algunos dormidos plácidamente en la puerta de los negocios y carnicerías, con la gente teniendo que pasarles por arriba para poder ingresar, otros retozando al sol en las vidrieras pese a los rugidos de los coches, autobuses y tranvías. Lon- dres debe de ser la tierra de los gatos, abundan sobre las cercas de St. John Wood donde las ancianas amorosas los alimentan con cariño, como mi madre alimenta a mis gatos…” (Jack Kerouac, en la foto con su madre y uno de sus gatos)




481. “La gata entra en la sala donde estamos reunidos / No es de Angora, no es persa / Ni de ninguna marca prestigiosa / Más bien exhibe en su gastada pelambre / Toda clase de cruces y bastardías / Pero tiene conciencia de ser gata / Por tanto pasa revista a los presentes / Nos echa en cara un juicio desdeñoso y se larga / No con la cola entre las patas: / Erguida como penacho o estandarte de guerra / Altivez, gatidad / Ni el menor deseo de congraciarse con nadie / Duró medio minuto el escrutinio / Dice la gata a quien entienda su lengua: / Nunca dejes que nadie te desprecie” (“Gatidad”, poema de José Emilio Pacheco)