sábado, 3 de octubre de 2026

Sad tanka ---

 





Perdido en vos
Nadie hay en mí siquiera
Qué puedo hacer...
Lo mismo cuando sin voz
Se me queda un poema


Bolsa de Gatos 1401-1410

 




1410. «Decir que Carlos Monsiváis fue un intelectual mexicano es como decir que los gatos son sólo animales domésticos: técnicamente cierto, pero radicalmente insuficiente. Monsiváis fue una de las voces más lúcidas, mordaces y entrañables del México del siglo XX. Un cronista voraz que escribió como quien colecciona estampas de la vida cotidiana, capturando el delirio urbano, la política absurda, los íconos populares, las disidencias invisibles y los gestos mínimos que forman el alma de un país. Pero también -y sin contradicción- fue un devoto amante de los gatos, criaturas que, como él, habitan la frontera entre lo doméstico y lo salvajemente libre. Su casa en la Colonia Portales fue un santuario de felinos y de libros, dos mundos que, para Monsiváis, estaban hermanados por el misterio, la irreverencia y la inteligencia silenciosa. Quienes lo visitaban recuerdan no sólo la biblioteca infinita, sino también la población de gatos que lo acompañaba con la misma naturalidad con que otros coleccionan premios. De hecho, su museo, el Museo del Estanquillo, alberga una sección que rinde homenaje a esta devoción: fotografías, figuras, litografías, juguetes y hasta exvotos felinos. En su crónica ‘Los gatos y yo’ escribió: “El mundo se divide entre quienes entienden a los gatos y quienes jamás comprenderán la ironía.” Monsiváis entendía la ironía como pocos. Su pluma, afilada como una garra, escribía desde los márgenes de cualquier asunto para ponerlos en su centro, como quien acaricia al gato más arisco para descubirir su nobleza. Su gato favorito, Salvador Dalicat, fue inmortalizado en más de una entrevista como parte de su entorno creativo. “Los gatos me recuerdan que la dignidad se puede tener incluso cuando uno depende del afecto ajeno”, mencionó alguna vez. La muerte de Monsiváis en 2010 dejó un hueco, literal y simbólico, en la cultura mexicana. Su colección de libros, su archivo, sus gatos, sus frases y su forma de mirar siguen entre nosotros como una estela de lucidez y de ternura crítica. Su tumba en el Panteón Francés es una "gaturna" que contiene sus cenizas, no tiene esculturas ni placas ostentosas, y allí los visitantes le dejan objetos y figuras de gatos como una ofrenda a un dios doméstico que supo ver el alma de un país.» (Encontrado en Arte & Cultura del Centro Ricardo Salinas Pliego. En imágen vemos la "gaturna" que dejó Monsivais para que contengan sus cenizas tras su cremación.)





1409. 'Manual de terapia felina' de Joaquín Berges es una obra entre la fábula y el retrato psicológico, entre el humor ingenioso y la ternura. Una novela que propone un juego inquietante: examinar nuestras obsesiones, miedos y deseos desde la perspectiva serena y un tanto indiferente de un gato. ¿Y si la mente humana se pareciera, más de lo que creemos, a la de un gato? Un hombre que ha perdido su sombra. Una mujer que ve a desconocidos en los espejos. Un joven que decide vivir en unos grandes almacenes. Una analista que al estudiar los algoritmos de consumo deja de creer en las personas. Dos gemelos idénticos que intercambian sus personalidades para conquistar a una mujer. Una escritora convencida de que lo que imagina se convierte en realidad… Estos son sólo algunos de los casos que trata en sus consultas un terapeuta tan sarcástico como perspicaz, y que registra sus observaciones en un cuaderno en el que la psicología y la ironía se mezclan con un poco de mala leche, vive solo, acompañado por su gato Mismís, al que considera un modelo de satisfacción y equilibrio emocional, y está convencido de que la mayoría de sus pacientes mejorarían si vivieran con gatos. Por eso sus consejos y terapias están teñidos de una filosofía inconfundiblemente felina... (Síntesis del libro encontrada en https://www.planetadelibros.com.ar/)





1408. Haruki Murakami con un gatito en una fotografía de su infancia, tomada en Japón en la década de 1950. El escritor japonés recordó en varias ocasiones que los gatos formaron parte esencial de su niñez. Como hijo único, encontraba en ellos una compañía tan importante como la de los libros. "No tenía hermanos ni hermanas, y los gatos y los libros fueron mis mejores amigos mientras crecía", contó en una entrevista. "Me encantaba sentarme al sol en el jardín, siempre con uno de mis gatos, y pensar en las historias que había leído."





1407. Billy Wright, el histórico capitán de la selección de Inglaterra y del Wolverhampton Wanderers, se hizo famoso en el mundo del fútbol por una icónica fotografía de 1949 en la que aparece sosteniendo en brazos a Tiddles, el gato mascota del equipo Brighton & Hove Albion, en señal de camaradería. Dicha imagen fue tomada durante un entrenamiento de la selección inglesa en la ciudad costera de Brighton. Billy Wright  jugó cien partidos internacionales y estuvo en tres copas del mundo en 1950, 1954 y 1958. (Foto del Archivo Hulton)





1406. El célebre escultor francés Auguste Rodin tuvo entre sus más íntimas pertenencias esta antigua estatuilla de gato egipcia de metal cuproso, aleación de cobre, propia del Período Tardío al Período Ptolemaico en- tre el 664–30 a. C. Representa a la diosa Bastet de forma gatuna, la cual fue considerada objeto de culto. Rodin había reunido en vida una vasta colección personal de más de 6000 antigüedades, incluyendo alrededor de 1000 piezas del Antiguo Egipto. La estatuilla del gato de Rodin en particular formaba parte de su colección privada y posteriormente se la incorporó a la colección permanente del Museo Rodin de París. La pieza ha sido presentada en destacadas exposiciones, como la recordada «El Egipto de Rodin», la cual indagó cómo fue que estos objetos influyeron tan profundamente en el proceso creativo del escultor y en su extremo conocimiento de las formas humana y animal. (Extractado de un informe del Instituto para el Estudio del Mundo Antiguo de Nueva York)





1405. Obra del siglo XVII de pintor no identificado, pero perteneciente a la Escuela Lombarda del Barroco, en la que una mujer sostiene en sus brazos a un gato consentido mientras otra mujer, con un gato negro colgando de su hombro, le está dando de comer en la boca. El movimiento Barroco solía mostrar escenas de la vida cotidiana, a menudo de tono intimista, agradable, afectuoso o incluso humorístico.





1404. “La culpa no existe en el vocabulario felino. Jamás sienten remordimiento por comer demasiado, dormir en exceso o acaparar el cojín más cálido de la casa. Disfrutan cada momento placentero a medida que se presenta y lo saborean al máximo hasta que una mariposa o una hoja que cae desvía su atención. No malgastan energía contando las calorías que han consumido ni las horas que han desperdiciado tomando sol. Los gatos no se castigan por no esforzarse lo suficiente. Para ellos la pereza es una forma de arte y la cultivan con devoción. Desde sus posiciones privilegiadas en lo alto de muros, vallas y cornisas observan las diferentes ‘rutinas y obligaciones humanas’ como lo que son: un desperdicio sin sentido de un tiempo para una buena siesta o para hacer fiaca.” (Helen Brown, escritora de Nueva Zelanda, famosa por sus libros sobre el comportamiento de los gatos)





1403. Nicolas Cage, ya casi un actor de leyenda de Hollywood, es famoso por su excéntrica personalidad, aunque pocos saben que su vida gira en torno a su amado gato Maine Coon negro llamado Merlin, al que adoptó en 2017. En varias entrevistas y en especial en una reciente en el Los Angeles Times Cage afirmó abiertamente y con total franqueza que Merlin es su mejor amigo, que tienen un vínculo extraordinariamente intenso y cariñoso, que desayunan, comen y duermen juntos abrazados. “Trato de que no se quede nadie a dormir conmigo por las noches.  Su sola compañía me proporciona una energía maravillosa y amorosa que me tranquiliza por completo y me mejora como ser humano. Merlin es mi amigo y mi hermano, de ninguna manera mi mascota.”





1402. Bernard "Hap" Kliban (1 de enero de 1935 - 12 de agosto de 1990) fue un caricaturista ilustrador estadounidense, famoso por sus dibujos de gatos, nacido y criado en Connecticut que estudió en Pratt y Cooper Union, pero que nunca se graduó. Tras abandonar la escuela de arte Kliban viajó por Europa donde sólo se dedicó a pintar tratando de encontrar su estilo. Al regresar a Estados Unidos se estableció en San Francisco y trabajó como ilustrador publicitario independiente hasta principios de la década de 1960 cuando la revista Playboy lo contrató como caricaturista. Esto cambió su vida en más de un sentido, no solamente porque pasó a ganar muy bien sino porque fue la editora de Playboy, Michelle Urry, quien descubrió sus dibujos de gatos y lo instó a publicarlos. La historia cuenta que Michelle visitó a Kliban en su estudio una tarde y al ver sus dibujos de gatos a montones quedó tan fascinada que le presentó a un agente y así, en 1975, Kliban publicó su primer libro de dibujos de gatos: ‘Cat’. Lo demás fue una carrera tan prolífica como exitosa ya muy bien conocida. (En imagen vemos un autorretrato de Kliban con una de sus gatunas creaciones.)





1401. “Cuando duermes, / el tiempo baja la voz. / La prisa se queda fuera / y el silencio florece. / Es un pequeño milagro / envuelto en cariño y ternura, / como un puñado de nubes / con forma de gato. / Qué afortunados somos / quienes aprendemos que, a veces, / la felicidad consiste simplemente / en sentirse querido / y cerrar los ojos.” (Poemazo publicado el viernes 31 de julio de 2026 por Nuria Espinosa en su recomendable blog https://escritoranuriadeespinosa.blogspot.com/ - En imagen, la bella Gris, “una gata revoltosa que hoy está perezosa”)



lunes, 28 de septiembre de 2026

Tanka repentino ---

 





Entre los ecos
Del silencio merodea
La oscuridad
Ensordeciendo la luz
Que aúlla ahí fuera
 


lunes, 21 de septiembre de 2026

Oxímoron aparte, la gran mentira ---

 




Cada día salimos a encontrar
La muerte que se nos perdió al nacer
Sin animarnos a pensar que este mismo puede ser
El último instante


Es que la vida es riesgo
Y la muerte inevitablemente eventual
Oxímoron aparte
 

Me ha pasado morirme
Como también nacer
Demasiadas veces antes
¡No lo podrías creer!
Aunque de ninguna hoy logre acordarme


No es gran cosa la muerte
Sólo sé que de la vida es su revés inherente
Hay entre las dos una unicidad connivente
La una de la otra
No son manifestaciones inseparables
Sino a la vez
Una misma emanación o ente
El que dependiendo de las impermanentes circunstancias
Por las que atraviese
Como instancia de nuestra existencia
Ya llamada vida, ya llamada muerte
Son a la par y lo han sido y lo serán siempre
¡Y el fatal engaño es éste justamente!
Mientras una es la villana que hace el trabajo sucio
A la otra le toca ser la heroína de la película...


De ahí que a la muerte se la vea
Vivita y coleando últimamente
En tanto que medio moribunda se la ve a la vida
Date cuenta, hacerte creer que ambas existen
Por separado y equidistantes
Es la gran mentira


lunes, 14 de septiembre de 2026

Fugit tanka ---

 




Huye el Tiempo
Impermaneciendo va
Cada momento
Deviene en mañana
Hoy el ayer va siendo


lunes, 7 de septiembre de 2026

Koyū no tanka ---

 






La luz devora
Los oscuros rincones
De la memoria
Sus nítidas ausencias
Sus espléndidas sombras


Bolsa de Gatos 1391/1400

 




1400. “Proteger a sus tres gatitos Percy, Polly y Pete de los cariñosos pero asfixiantes abrazos y apretujones de la pequeña Shasha de dos años resultó una tarea ardua para Millie, la gata madre. Incluso con la constante vigilancia de Millie y la madre de la beba Shasha las posibilidades de supervivencia de los gatitos parecían escasas hasta el día en que Shasha cumplió tres años. Porque a esa edad los bebés se convierten en niños y los gatitos en compañeros de juego en lugar de juguetes...” Reseña de ‘Percy, Polly y Pete’, libro de 1952 de Clare Turlay Newberry en el que encontramos la reconocida combinación perfecta entre su prosa e ilustraciones y la formidable encantadora identificación que tenía con los gatos. La historia que narra es simple y los dibujos de trazo firme con toques de rosa y azul violáceo exhiben una característica distintiva de sus trabajos ricos en texturas y poseedores de esa ternura con la que siempre supo cautivar a sus lectores. 





1399. Clare Turlay Newberry (10 de abril de 1903 - 12 de febrero de 1970) fue una escritora e ilustradora estadounidense con 17 libros infantiles publicados y que alcanzó la fama por especializarse en dibujar gatos. Nacida en Enterprise, Oregón, comenzó a dibujarlos con apenas dos años y vendió sus primeras ilustraciones a la revista infantil John Martin's Book al cumplir los 16. Pasó un año en la Universidad de Oregón, luego estudió arte en la Escuela del Museo de Arte de Portland y más tarde en la Escuela de Bellas Artes de California. En 1930 fue a París a estudiar en la Académie de la Grande Chaumière. Al año siguiente, deseosa de volver a su país, ilustró un cuento que había escrito antes de partir hacia París, sobre una niña llamada Sally que recibió de regalo un leoncito (siempre los felinos en sus obras) para su cumpleaños. Fue publicado con gran éxito como su primer libro y se llamó “Herbert el León”. El New York Times lo elogió como «un libro refrescantemente imaginativo, repleto de ingeniosos hilarantes disparates ». Su siguiente libro, “Mittens”, cuenta la historia de un niño de seis años que publica un anuncio buscando a su gatito perdido, y nuevamente convertido en éxito de ventas fue declarado uno de los Cincuenta Libros del Año por el Instituto Americano de Artes Gráficas. Tuvo cuatro libros galardonados con el gran premio Caldecott Honor. Ellos fueron: “Barkis”, sobre una hermana celosa del gatito de su hermano; “Marshmallow”, sobre la relación entre un gato y un conejito; “April's Kittens”, sobre una familia con un gatito polizonte en un apartamento donde sólo se permitía tener un animal y “T-Bone the Babysitter”, sobre un gato con fiebre primaveral. Su libro “Smudge” también fue considerado uno de los Cincuenta Libros del Año de la AIGA. En 1946 su obsesión con los felinos la hizo comprarle un ocelote al que llamó Joseph por 500 dólares a un marinero venido de Venezuela. El New York Times tituló la noticia "No es demasiado comprarse también un ocelote?" Tan famosa fue siempre Clare Turlay Newberry por su gatidad.”





1398. Según contó en una entrevista la actriz estadounidense criada en Argentina Anya Taylor-Joy decidió adoptar a su gato Kitsune de raza Ragdoll (muñeco de trapo) cuando firmó un contrato por el que debía vivir durante un año en Australia, donde se llevaría a cabo la filmación de “Furiosa. A Mad Max saga”. “Se veía que iba a ser un mundo demasiado intenso ese rodaje y que me sentiría con la necesidad de tener a alguien esponjoso a quien amar, que me colmara de afecto y me proveyera serenidad. Venía yo de una situación sentimental muy compleja. Por lo que, entiéndeme por favor, Kitsune no es mi gato sino mi bebé peludito, mimoso y dormilón.”





1397. "Por la mañanas, cuándo mi gata quiere que me despierte, se acurruca sobre mi pecho y me da palmaditas en la mejilla con su patita. O, si estoy de costado, se acurruca cerca de mi cara y me da suaves muy suaves caricias con su patita. Cuando abro los ojos le digo que no quiero despertar. Cierro los ojos y me da suaves palmaditas en los párpados. Luego me lame la nariz y empieza a ronronear  a cinco centímetros de mi cara. Entonces, mientras sigo fingiendo estar dormida, me muerde delicadamente la nariz hasta que me río y me levanto. Y ahí salta de la cama y baja corriendo las escaleras: para que le abran la puerta trasera si es verano o para que le dé de comer si es invierno". (Doris Lessing)





1396. «El Tango del Morrongo» es un popular cuplé de principios del siglo XX, interpretado por cantantes tales como Nati Mistral, Marujita Díaz, Amalia Molina, incluida Carmen Sevilla en la película “Una mujer de cabaret” de 1974. La letra destaca por su carácter pícaro y de doble sentido aludiendo a un gato (en España les llaman «morrongo»). Aquí un fragmento bien descriptivo: «Arsa y dale, yo tengo un morrongo / que cuando en la falda así me lo pongo. / Arsa y toma, yo tengo un minino / de cola muy larga, de pelo muy fino. / Si le paso la mano al indino / se estira y se encoge de gusto el minino / y le gusta pasar aquí el rato; / ¡ay, arsa que toma, qué pícaro gato! / Ay, qué fino, ay, qué fino / el pelito que tiene el minino. / Ay, morrongo, ay, morrongo / qué contento si así me lo pongo.»





1395. Jean Honoré Fragonard,  (1732-1806)  maestro del rococó y cuñado de su discípula Marguerite Gérard, (1761-1837) pintaron en juntos “El gato de Angora” en algún momento entre 1783-1785. Esta icónica pintura, expuesta en el ⁠Museo Wallraf-Richartz de Alemania desde 2011, representa a una joven elegante mirando a su gato blanco de angora mientras juega con una esfera reflectante. Lo más fascinante de la obra son sus detalles ocultos: los artistas se reflejan en la esfera pintando en sus respectivos caballetes sus autorretratos. En formato vertical este complejo óleo sobre lienzo muestra la escena desarrolándose en el interior del estudio donde una anciana sirvienta, escondida en la penumbra al fondo, observa todo con divertida curiosidad tras la puerta entreabierta, mientras un pequeño perro ese revuelca sobre el piso de madera en el ángulo inferior izquierdo.





1394. Ara Malikian, virtuoso violinista libanés de ascendencia armenia radicado en España, muestra frecuentemente en sus redes sociales a sus gatos Dorado y Plata. Son los felinos compañeros de juegos de su hijo Kairo y a menudo comparte imágenes de ellos y sus diferentes reacciones ante sus interpretaciones, tanto aquellas que los divirtieron y alegraron como algunas de tensión y desagrado, como en una ocasión que se hizo muy popular cuando Plata (en la foto con Ara) gruñó y salió corriendo furibundo ante la ejecución de un nuevo innovador arreglo del Capriccio N.5 de Paganini.





1393. Instantáneas gatunas - "Fumador de opio con su gato" es una fotografía de 1905, muestra a un hombre con su gato en un fumadero en la Chinatown de San Francisco. Tales fumaderos, aunque clandestinos, eran habituales durante la Fiebre del Oro del siglo XIX. La copia original se conserva en la Biblioteca de Investigación North Baker y es custodiada por la Sociedad de Historia de California.





1392. El poeta Allen Ginsberg sentía un gran cariño por los gatos y tuvo varios a lo largo de su vida. En una carta de 1954 para el poeta y escritor Jack Kerouac escribió: «Tengo un gato sobre mi hombro mientras te escribo». No está claro a qué gato se refería, pero pudo haber sido el que tuvo durante el período que pasó en una habitación destartalada del Hotel Beat en París junto a otros compañeros escritores. Años después, ya de vuelta en Nueva York, tuvo un siamés al que llamó «Howl», en honor a su icónico poema «Aullido». Ese siamés fue un compañero entrañable y aparece frecuentemente en fotos y registros y en conversaciones sobre la vida y obra de Ginsberg. Sus gatos, en definitiva, aparecen también en pequeños poemas que mandaba a los suplementos de los diarios, entre los que destacan versos tales como: «La verdad se me sube a la cama ronroneando como un gato negro". Ginsberg escribió otra vez sobre los gatos: "Un mundo aprendí de cada uno de los gatos que amé". (Esta foto de Ginsberg y Howl fue tomada en el departamento del Poeta en el 170 East 2nd Street, Nueva York, el 9 de enero de 1960.)





1391. El rescate de animales tras los terremotos en Venezuela dejó historias conmovedoras, siendo el caso más viral el de Luli, una gatita que sobrevivió 23 días bajo los escombros. Fue localizada en Catia La Mar, estado de La Guaira, por sus maullidos que alertaron a los equipos de socorro. Los bomberos y rescatistas trabajaron por horas para sacarla con vida y la llevaron a un campamento veterinario. Más de 600 mascotas han sido rescatadas en las zonas devastadas por los terremotos del 24 de junio de 2026, generando emotivos reencuentros con sus familias. (CNN en español)


miércoles, 2 de septiembre de 2026

Chöka qū ---

 


(Fotografía de Erik Johansson)



Existen hechos
Que apenas suelen ser
En tanto otros
A los que no lográs ver
No dejan de suceder
De manera que
Lo que “es” no requiere
De alguien que lo pueda ver
En otras palabras
Nada hay que no sea
Puede que no se vea
Pero tiende a suceder


martes, 25 de agosto de 2026

Novedoso ---

 


(Imagen de Robert y Shana ParkeHarrison)




Lo cierto es que cuando ocurre
Un hecho cualquiera
De las características que fuera
Sólo vemos lo que queremos ver
Y al momento de recordarlo
No hacemos más que reversionarlo
Lo que implica de alguna manera distorsionarlo
Por eso digo que
¡No hay nada más novedoso que un recuerdo!
¡Nada es más infiel que la memoria!
Lo que me lleva a pensar que lo ocurrido
Nunca tiene nada de espontáneo
Es siempre en realidad
Por uno mismo o entre todos
Intencionadamente creado
Algo que hemos acomodado a las circunstancias
Y a conveniencia premeditado


lunes, 17 de agosto de 2026

El hecho poético ---

 


(Fotografía de Man Ray)



El hecho poético es una voz que se ve
En el silencio
Inespacial aunque destella a la par
En un mismo espaciotiempo
Eclipsando las formas
Haciendo que los colores resuenen
Que las sombras resplandezcan
Y que se vuelvan lenguaje
Los ojos de quienes lo detectan
Desterrado del cielo
Para finalmente anidar
En su respectivo lienzo o verso


lunes, 10 de agosto de 2026

Como tantas veces antes ---

 


(Fotograma de Apocalypse Now)


Si es que lo posible todavía puede ser
Por qué se demora en suceder?
Y si acaso lo que era imposible
Hubiera sucedido otra vez?
Como tantas veces antes...
O no estás haciendo lo que debés hacer
O ya no te sirve lo que creés que sabés


lunes, 3 de agosto de 2026

Fugacidad ---

 


(Obra de Georgia O'Keeffe)



Lo que es suele distar de lo que ves
Porque al ser todo tan fugaz
Lo que creés que es
No llega a serlo jamás
Sino apenas un momento
Un mero fragmento
De lo que viene siendo
Una partícula, ya de una montaña
Una flor, un amor, un pensamiento
O de cualquier otro fenómeno o elemento
Una fugaz emanación de lo intacto primigenio
Lo que ves sólo es
Una inalterable fugacidad esencial
Es decir la inmutable
Incesante sustancia espacial que somos
Y que llamamos Tiempo


Bolsa de Gatos 1381/1390

 




1390. “No obedecen al amo los gatos / pero saben que los dioses son ángeles caídos / No babean por huesos los gatos / pero suelen abrigarle el silencio a las viudas / y estirarse en la alfombra y bostezar / como si hubieran heredado el sol / y dormir y dormir arzobispales / y cazar una mosca haciendo ochos / Adoran los cojines los gatos / se ovillan en rincones inauditos / alacenas, rendijas, claroscuros ignotos / donde cabe un alfiler / recelosos y altivos sin carné / baberos de bebés sin cochecito / cunitas para huérfanos, de todo / Secretos micifuces, imprevistos / qué goce contemplaros a la hora de la siesta / suspendiendo las mates y aprendiendo / la impúdica lección de la vida privada de los gatos.” (“Gatos”, poema de noviembre de 2010 por Joaquín Sabina)





1389. Reseña de “El gato que no quería ser vegano”, de Sanne Vogel. Se trata de una lectura corta, agradable que combina la comedia ligera con una mirada profunda sobre los vínculos entre los seres humanos y los animales. A través de Míster, un gato con mucha personalidad que convive con una humana vegana en Ámsterdam, la autora construye un retrato lleno de humor, ironía y ternura sobre la vida en nuestra sociedad. En su recorrido por el vecindario Míster va conectando con personajes que arrastran soledades y heridas: un niño que lidia con la muerte de su padre, una anciana que proyecta en Míster la memoria de su marido, un antiguo acróbata atrapado por la televisión. La presencia del gato actúa como un hilo invisible que enhebra las historias. Sanne Vogel es además actriz y directora neerlandesa. Esta es su primera novela y ha sido todo un éxito en los Países Bajos. 





1388.  Rodney Marvin "Rod" McKuen (29 de abril de 1933 - 29 de enero de 2015) fue un cantautor, músico y letrista estadounidense, uno de los más reconocidos a fines de los 60's. Sentía un gran amor por los gatos y ellos aparecieron con frecuencia en sus obras. Una de sus canciones más populares es "Un gato llamado Sloopy" del álbum "Listen to the Warm" de 1968. “Es una historia de amor, dolor y duelo. La letra es un consuelo. La historia fue así. Yo vivía en Nueva York, estaba en la ruina, me compadecía a mí mismo. Pero apareció Sloopy para consolar mi vida y estimularme para salir adelante. Era un gato persa con un ojo azul y otro amarillo. Él hizo de mí gran parte de lo que soy”.





1387. El artista neerlandés Maurits Cornelis Escher no es especialmente conocido por dibujar gatos, sino por sus grabados xilográficos o a media tinta de construcciones imposibles, objetos y mundos imaginarios, y teselados basados en cálculos matemáticos. Pero hubo un periodo muy corto de su vida en que dibujó a un gato blanco. Parece ser que se lo regaló la dueña de la casa donde vivía mientras estudiaba en Harlem en la Escuela de Arquitectura y Artes Decorativas donde no tardó en formarse bajo la tutela del artista de las artes gráficas Samuel Jessurun de Mesquita, con el que mantuvo una gran amistad hasta la muerte de éste en el campo de concentración de Auschwitz en 1944. Los cuatro dibujos para grabados con un gato blanco, más el de un gato negro, están todos fechados en 1919. Aunque no sepamos nada del gato blanco (ni del negro) está claro que ese año un gato se cruzó en la vida del artista. En un grabado realizado en 1926, «Sexto día de la Creación», volvió a incluir a un gato blanco frotándose contra las piernas de Eva, y cinco años después, en 1931, a varios gatos negros escuchando a otro gato además de un grupo de perros, un búho, unos ratones y una rana, todos ellos en armonía, si no fuera por la presencia amenazadora de unas serpientes en el grabado llamado «Escolástica - Noche de luna llena». Después de 1926, que sepamos, jamás volvió a dibujar a un gato, pero sí los incorporó en sus famosos teselados regulares inspirados en los mosaicos de la Alhambra y basados en la simetría geométrica. (Extractado de “El gato blanco de Maurits Cornelis Escher”, publicado en el siempre recomendable sitio https://gatosyrespeto.org/)





1386. Es ‘psicóloga’ de gatos.  "Tengo la capacidad de pensar como un felino". Nai Osepyan es Conductista Felina Certificada según consta en su Instagram @comportamientofelino y cuenta que su abuelo amaba a los animales, menos a los gatos, hasta que un día, a los 6 años, hace ya 30 de esto, ella se cruzó un felino abandonado en la calle. Iban con el auto con papá y mamá. Lo vio en la vereda, lastimado, bebé y lo levantó. Como no había lugar en su casa se lo llevó de regalo a su abuelo que tenía chanchitos, terneros y conejos. Pero nunca jamás gatos. “Era 28 de octubre. El día de San Simón. En esa casa los animales llevaban los nombres de los santos y al poco tiempo mi abuelo ya adoraba a Simón más que a nada en el mundo y para siempre", sonríe Nai, y cuando dice "para siempre" es literal. Simón y Eduardo Julio Montenegro, su abuelo, convivieron 18 años y murieron el mismo día. Su abuelo en un hospital, por un infarto, y Simón por un problema en los pulmones, ya viejito. Al volver a la casa de Ramos Mejía del velatorio del abuelo descubrieron que ya Simón también se había ido. A la mañana siguiente la familia Osepyan Montenegro llegaría a un acuerdo con el responsable de la casa de sepelios. Abuelo y gato se irían juntos en la misma caja de madera. Juntos para siempre." (Extractado de un artículo de infobae.com)





1385. La artista española nacionalizada mexicana Remedios Varo en su estudio con su gato Pituso, fotografiados por la artista visual húngara nacionalizada mexicana Kati Horna.





1384. Los gatos fueron una figura recurrente en las pinturas de Remedios Varo. La artista española, naturalizada mexicana fue y aún es una de las pintoras surrealistas más reconocidas por su característica forma de retratar el mundo con una original combinación de esoterismo, misterio, mundos fantásticos e incluso ciencias ocultas en sus obras. Remedios amaba la libertad. De ahí que no conectaba con ninguna vanguardia, puesto que eso hubiera sido la antítesis de lo que era ella como creadora, y es por eso mismo que en su obra está tan presente la figura del gato, como símbolo de todo lo que ese ser intuitivo, sensible, inteligente y de espíritu libre representa.” (Extractado de un folleto de una exposición sobre Remedios Varo en el MALBA. En imagen su cuadro de 1956, “Cosmic Energy”)





1383. En 1975 el físico estadounidense Jack H. Hetherington se enfrentó a un gran dilema al concluir la elaboración de un artículo científico. Resulta que, modesto el hombre y como era su costumbre, había escrito en plural el texto que probaba su teoría, utilizando el pronombre personal "nosotros", aunque él era su único autor. Pero el asunto fue que la prestigiosa revista de física a la que le dirigió su artículo no aceptó el plural para un solo autor y le exigió que lo reescribiera completo a máquina como condición para enviarlo a la imprenta, un esfuerzo titánico y frustrante que, en aquellos tiempos, Jack no estaba dispuesto realizar, por lo que tuvo la brillante e ingeniosa idea de agregar a su gato Chester como coautor oficial del trabajo. Para que pareciera más formal, inventó el elegante seudónimo "F.D.C. Willard" que tras la edición, aclararía en todos los medios, significaba “F de Felis, D de Domesticus y C de Chester en tanto que Willard había sido el nombre del gato padre de Chester que así se convertiría en el primer y único gato en ser coautor de un trabajo de física de renombre mundial. 





1382. “Sigo intentando que las dos inquilinas con las que comparto vivienda se hagan cargo de parte de los gastos derivados de su fastuoso modo de vida. Mi última intentona ha sido convencer a la negrita para dar clases de yoga porque, ¿quién mejor que un felino para acercarnos a los misterios de una actividad física que acaba devenida filosofía? Los gatos no tienen prisa ni agenda, han convertido su forma de estar en el mundo en un arte. Su indiferencia no es descuido, es desapego. No buscan validación ni les importa si el alumno progresa o se queda donde está, es el alumno quién debe luchar por ser digno de su maestro. Creo que podríamos asimilar mucho de ellos. Con sólo compartir en silencio la misma habitación aprenderíamos a ser flexibles, pero no sólo con el cuerpo. Un felino duerme donde puede, come cuando encuentra comida, cambia de postura sin drama ni explicaciones. Adaptación sin sufrimiento. Cambio sin queja. Tampoco fingen. Si algo les duele, dejan de hacerlo. Si tienen sueño, duermen. Si el cuerpo pide estirarse, se estira. No hay distancia entre lo que siente y lo que hace. Todo lo que cuesta años aprender encima de una esterilla, los gatos lo traen escrito en los genes… Para aquellos que tengan interés, os dejo la primera tanda de ejercicios, los podéis ir practicando en casa, siempre bajo vuestra responsabilidad. “El Gran Bollo” - Padmasana peluda - la postura esférica perfecta, manos invisibles, gravedad dominada. “La Esfinge Dubitativa - Mantenla-o-no-sana - pecho en alto, patas delanteras estiradas, mirada que juzga. “El Acordeón Invertido” - Estiramiento de las Siete Vértebras - lomo arqueado al máximo, bostezos opcionales. “La Yogui Introspectiva” - Eka pada shirsha felina - una pata levantada verticalmente, limpieza en curso. ”La Postura del Indiferente Cósmico” - panza arriba, patas en cruz, ojos entornados: la iluminación. “El Mollete Meditativo” - cuello girado 180°, nariz enterrada en el lomo.” (“Escuela felina de yoga”, excelente artículo, no se lo pierdan, visiten https://www.elartistadelalambre.net/escuela-felina-de-yoga/ y verán.)





1381. Infinidad de anécdotas muestran a Stanley Kubrick como un apasionado por los gatos. En el libro 'Stanley Kubrick' Emilio D'Alesandro y Filippo Ulivieri destacan: “Muy pocos saben del amor extremo y visceral que el maestro Kubrick sentía por los gatos, a los que consideraba sus hijos. Su cuidado y bienestar eran una preocupación constante”. Su hija Katharina recuerda que cuando toda la familia se trasladó a Irlanda para el rodaje de 'Barry Lyndon' su padre redactó quince páginas de instrucciones. Por dar un ejemplo, el punto 37 contenía las siguientes recomendaciones: “Si Freddie y Leo se peleasen (dos gatos machos, padre e hijo), la única forma de separarlos es rociándoles agua suavemente o gritar para distraer a Leo y así poder agarrar a Freddie para guarecerlo en otro lugar.” Philip Kaplan, uno de sus abogados y gran amigo de Kubrick, contó una vez que el realizador canceló a último momento una cita con otro abogado que había venido especialmente de Estados Unidos para firmar un contrato millonario porque se había pasado la noche en vela con uno de sus gatos que agonizaba y no se sentía bien ni creía que podría concentrarse para mantener dicha reunión. Una vez el propio Kubrick dijo: “Tengo una esposa, tres hijas y muchos gatos. No soy un solitario que sufre como Franz Kafka”.


martes, 28 de julio de 2026

Vírgenes miradas ---

 





Inespacial es la sustancia esencial

A través de la cual

Con sus vírgenes miradas

Plenas de inescrutables emanaciones impensadas

Los poetas místicos alcanzan a ver

Que en una sola gota de agua fluyen océanos

Que desiertos se ven dentro de un grano de arena

Que en medio de dos notas musicales miríadas de melodías suenan

Que por las resecas nervaduras de una hoja de otoño brotan nuevas selvas

Que entre las llamas se elevan castillos y fortalezas de fuego

Que tras las estrellas existen aún demasiados cielos

Así como constelaciones de universos alberga cualquier célula

Como de cada solitario verso infinidad de kalpas de poemas se crean


 





(Obras del poeta místico William Blake, 1757-1827)