martes, 3 de noviembre de 2026

No desquiciadas disquisiciones ---

 





El mañana nunca deja de volverse hoy
Tal vez por eso demasiadas veces
Me pregunté adónde voy
Lo real termina mirándose siempre
En el espejo de lo que uno alguna vez soñó
Cada viejo reflejo hizo de mí quien ahora soy
Aunque solían no reconocerse
En el que cada uno de ellos se vió
Así como es imposible desconocer
Lo que no sucedió
Siendo otro a cada instante
Nunca es fácil llegar a ser quien sos


Bolsa de Gatos 1411/1420

 




1420. "Usted debe de ser muy famoso". La afirmación cruzó el aire y se instaló en la cara de César Luis Menotti transmutada en gesto de sorpresa. Que sí, que no, que tal vez, que en una de esas por ser campeón del mundo… El Flaco balbuceó una posible respuesta y antes de que pudiera ensayarla, Jorge Luis Borges remató la faena: "Porque mi empleada me pidió un autógrafo suyo". Aquella entrevista con Menotti duró unos cuantos minutos y tuvo un final tan memorable como el comienzo. "Qué raro, ¿no? –dijo el escritor. Un hombre inteligente y se empeña en hablar de fútbol todo el tiempo". Jorge Luis Borges, célebre escritor argentino, sentía una profunda fascinación por los gatos, siendo Beppo, el gato blanco sentado en medio de ambos, el testigo más cercano de esta escena que enmarca su encuentro con el director técnico César Luis Menotti en 1978 tras el triunfo de Argentina en el mundial de fútbol del que Borges sabía poco y nada.





1419. Manuscrito medieval en latín en el que orinó un gato. El escriba de Deventer (Países Bajos) que lo tradujo en 1420 luego lo maldijo, como consta a continuación: «Aquí no hay error posible. Un gato orinó sobre este texto una de estas noches. Maldito sea ese gato molesto. Tengan mucho cuidado de no dejarles libros abiertos porque allí pueden orinar otros gatos por las noches.» (Fotografía del Archivo Histórico de Colonia, G.B. cuarto, 249, fol. 68r)





1418. Acabo de releer este poema de papá dedicado a Manchita, la gatita adorada de mis padres, cuya muerte fue llorada por ellos como si fuera la hija que no tuvieron, y siento la íntima verdad de sus versos. “Esta piedra de cuarzo en el jardín, / sobre lecho de tierra y alrededores verdes, / se parece a la luna niña de esta mañana. / Y se parece a ti, por su blancura, / en tu noche, bajo ella. / La poesía, como el ángel de Rilke, / no distingue entre vivos y muertos: / así, aún te habla, en esta noche, / tal como si estuvieras, dormitando cerca del fuego. / Y dice que mi mano, en su verdad te acaricia.” ((Poema “Estelas” dedicado a “Manchita”, la gata del poeta Alejandro Nicotra y leído del libro inédito “Última cita / 2009-2020” por su hijo también poeta Esteban Nicotra.)





1417. El expresidente estadounidense Calvin Coolidge con su gatita Blackie en la granja de su familia en Vermont. Coolidge era un conocido amante de los gatos y durante sus años en la Casa Blanca tuvo varios. Pero fue uno llamado Tiger, especialmente querido, y tanto que siempre estaba sobre sus hombros o abrazado a su cuello, el que protagonizó una pequeña aventura cuando en marzo de 1924 de pronto desapareció por horas y no se lo encontraba por ningún lado en la Casa Blanca. La desesperación del Presidente Coolidge llegó a ser tal que ordenó se anunciase por radio su búsqueda hasta que Tiger fue encontrado dormido sobre la rama de un alto árbol de los jardines. (Foto de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos)





1416. La legendaria Nadia Boulanger fue maestra de música clásica del gran compositor argentino Astor Piazzolla. Se conocieron y frecuentaron en París en 1954 y fue ella la que además le marcaría el rumbo de su propia identidad musical como bandoneonista con la expresa recomendación de que no perdiera de vista nunca sus raíces culturales. Una tarde, en plena conversación, mientras Nadia acariciaba a su gato en su regazo, Astor le confió que en Buenos Aires sus amigos lo apodaban “gato”, tras lo cual ella le respondió: “Muy bien puesto ese apodo, sos un gato, sensible, distante, arisco y único como ninguno más, como lo es cualquier gato. No dejes de ser nunca eso.” 





1415. “El vecindario del Sr. Fred Rogers”, en el que participaba también su señora Joanne, fue un famoso icónico programa de televisión estadounidense en el cual dicho matrimonio presentaba además a sus propios gatos. A lo largo del programa los gatos jugaban un rol central, tanto los gatos reales que pululaban por el estudio de televisión como los recordados Blackberry, Pink Paws y Jimmy, y los mininos de ficción, como por ejemplo la marioneta Henrietta Pussycat que jugaba gags y skecthes guionados muy cómicos. El programa pasó a la historia porque buscaba enseñarles a los niños sobre el cuidado de las mascotas y su crecimiento, mostrando las diferentes problemáticas y situaciones que deben tenerse en cuenta a la hora de tener un gato en casa. Para que tengamos una idea, en un episodio de 1993 titulado ‘Then and Now’, Fred Rogers abordó abiertamente ante las cámaras el dolor que le causaba la muerte de uno de sus gatos. Se valió de ese momento triste y real para explicarles a los niños que la muerte es un proceso natural y difícil de enfrentar y asimilar en el cual no se deben negar los sentimientos de pena y angustia o incluso de luto por la pérdida de una querida mascota. 





1414. "Un gato sueña con comerse las sobras de un pez", grabado en madera del artista japonés Kitagawa Utamaro (1751-1806). Un gato duerme acurrucado sobre una tela con expresión de satisfacción, casi sonriente. En la burbuja de su sueño vemos que un hombre está trozando un pez mientras una mujer con un plato espera su parte. Por la expresión del gato entendemos que espera su momento para comerse las sobras del pez.





1413. Los gatos mandaban y Mark Twain ni siquiera los disuadía, sólo obedecía sus deseos. En una de sus cartas contaba que uno de sus gatos disfrutaba meterse en las troneras y hasta dormitar allí por las tardes. «Le fascina estar metido allí, encaja tan bien como un dedo en un guante y puede pasarse horas viendo una partida pero obstruyemdo esa tronera y arruinando muchos tiros que pasan cerca al estirar su patita para cambiarle la trayectoria a la bola y luego mirarte con pícara satisfacción». (Mark Twain en su Carta a Mable Larkin Patterson del 2 de octubre de 1908)





1412. El libro “La historia de la humanidad contada por un gato” (1992) está escrito a 4 patas por un gato y por el humano que decidió traducirlo. ¿Qué puede decirnos un gato, un simple gato, sobre la humanidad? Mucho, si es uno que tiene como nombre Akenatón, tocayo de uno de los faraones egipcios más famosos de la historia. Dicho gato escribió este libro en siamés y fue traducido de su idioma materno por Gérard Vincent. Con un tono irónico y hasta cínico, Akenatón aborda la historia de la humanidad con una cierta distancia llena de humor e inteligencia, desmenuzando con finas garras los aspectos más importantes de la relación hombre-gatos, hombre-mujer, hombre-dioses, entre otras. Además, es un libro muy entretenido, lleno de sarcasmo y simpático desprecio por la humanidad, como el que tendría un gato que admira la belleza y agilidad de un ave en vuelo justo antes de romperle el cráneo con sus fauces. El traductor, Gérard Vincent, nació en París en 1922 y fue profesor del Instituto de Estudios Políticos de su ciudad natal. Hoy es un sociólogo retirado, especialista en la sociedad francesa contemporánea, que en sus ratos libres se dedicó a aprender siamés para traducir lo que su gatito le maullaba al oído. Las últimas noticias que se pueden rastrear de él datan del 97 cuando publicó su último libro. (Extractado de https://litergatura.wordpress.com/





1411. Poema tal como me lo envió por mail desde su Facebook el poeta portugués Luís Palma Gomes, en la foto con su gatinha Gaia. No necesita traducción. Lo publico así para que no pierda su brillo y sonoridad natural. (Visiten el blog del poeta Luís Palma Gomes https://arvorecomvoz.blogspot.com/)



lunes, 26 de octubre de 2026

Tanka como espejo ---

 




En la límpida
Inmóvil piel del agua
Azul el cielo
En silencio refleja
Su noche estrellada

 

martes, 20 de octubre de 2026

Tanka paradojal ---

 





La esperanza
Podría ser nociva
Si impidiera
Quebrar la dinámica
De tu propia inacción


sábado, 10 de octubre de 2026

Coitus blues for you ---

 



Se te aguan los ojos
Hurgo en tu cielo
Se rasga el silencio
Chorrean mis dedos
Me atraganto de vos
Paladeo tus pétalos
Me ardés en la boca
De vida me muero
 
La luna mojada
Entre tus piernas
Vacía en mi boca
Su luz sedienta
Huele a tu cuerpo
Caliente mi cuerpo
Ya casi te me vas
Pero te regreso
 
Saliva tu reflejo
Late en espejo
Sorbo de tus labios
El más dulce infierno
Abrazo tu voz
Me muerde tu aliento
No sé lo que digo
Decís lo que quiero



Te oigo oscura
Ya sé que nos duelo
Extraés de mí
Tu vicio perpetuo
Sustancia que sabe
A goce sempiterno
Nunca voy a dejarte
No vayas a hacerlo
 
El perfume a nube
Seminal del aire
La piel nos lame
Vibrás que te entro
Que inundo tu centro
Ángeles y demonios
Con nosotros siempre
Perdieron su tiempo
 
Una vez más el adiós
Cae sobre los dos
Aunque bien sabemos
Que ya superstición
O simulacro esto es
Apenas un juego
Me eriza esa mirada
Aquí vamos de nuevo



(Fotogramas con obras de Gerald Scarfe para el film “The Wall”)




sábado, 3 de octubre de 2026

Sad tanka ---

 





Perdido en vos
Nadie hay en mí siquiera
Qué puedo hacer...
Lo mismo cuando sin voz
Se me queda un poema


Bolsa de Gatos 1401-1410

 




1410. «Decir que Carlos Monsiváis fue un intelectual mexicano es como decir que los gatos son sólo animales domésticos: técnicamente cierto, pero radicalmente insuficiente. Monsiváis fue una de las voces más lúcidas, mordaces y entrañables del México del siglo XX. Un cronista voraz que escribió como quien colecciona estampas de la vida cotidiana, capturando el delirio urbano, la política absurda, los íconos populares, las disidencias invisibles y los gestos mínimos que forman el alma de un país. Pero también -y sin contradicción- fue un devoto amante de los gatos, criaturas que, como él, habitan la frontera entre lo doméstico y lo salvajemente libre. Su casa en la Colonia Portales fue un santuario de felinos y de libros, dos mundos que, para Monsiváis, estaban hermanados por el misterio, la irreverencia y la inteligencia silenciosa. Quienes lo visitaban recuerdan no sólo la biblioteca infinita, sino también la población de gatos que lo acompañaba con la misma naturalidad con que otros coleccionan premios. De hecho, su museo, el Museo del Estanquillo, alberga una sección que rinde homenaje a esta devoción: fotografías, figuras, litografías, juguetes y hasta exvotos felinos. En su crónica ‘Los gatos y yo’ escribió: “El mundo se divide entre quienes entienden a los gatos y quienes jamás comprenderán la ironía.” Monsiváis entendía la ironía como pocos. Su pluma, afilada como una garra, escribía desde los márgenes de cualquier asunto para ponerlos en su centro, como quien acaricia al gato más arisco para descubirir su nobleza. Su gato favorito, Salvador Dalicat, fue inmortalizado en más de una entrevista como parte de su entorno creativo. “Los gatos me recuerdan que la dignidad se puede tener incluso cuando uno depende del afecto ajeno”, mencionó alguna vez. La muerte de Monsiváis en 2010 dejó un hueco, literal y simbólico, en la cultura mexicana. Su colección de libros, su archivo, sus gatos, sus frases y su forma de mirar siguen entre nosotros como una estela de lucidez y de ternura crítica. Su tumba en el Panteón Francés es una "gaturna" que contiene sus cenizas, no tiene esculturas ni placas ostentosas, y allí los visitantes le dejan objetos y figuras de gatos como una ofrenda a un dios doméstico que supo ver el alma de un país.» (Encontrado en Arte & Cultura del Centro Ricardo Salinas Pliego. En imágen vemos la "gaturna" que dejó Monsivais para que contengan sus cenizas tras su cremación.)





1409. 'Manual de terapia felina' de Joaquín Berges es una obra entre la fábula y el retrato psicológico, entre el humor ingenioso y la ternura. Una novela que propone un juego inquietante: examinar nuestras obsesiones, miedos y deseos desde la perspectiva serena y un tanto indiferente de un gato. ¿Y si la mente humana se pareciera, más de lo que creemos, a la de un gato? Un hombre que ha perdido su sombra. Una mujer que ve a desconocidos en los espejos. Un joven que decide vivir en unos grandes almacenes. Una analista que al estudiar los algoritmos de consumo deja de creer en las personas. Dos gemelos idénticos que intercambian sus personalidades para conquistar a una mujer. Una escritora convencida de que lo que imagina se convierte en realidad… Estos son sólo algunos de los casos que trata en sus consultas un terapeuta tan sarcástico como perspicaz, y que registra sus observaciones en un cuaderno en el que la psicología y la ironía se mezclan con un poco de mala leche, vive solo, acompañado por su gato Mismís, al que considera un modelo de satisfacción y equilibrio emocional, y está convencido de que la mayoría de sus pacientes mejorarían si vivieran con gatos. Por eso sus consejos y terapias están teñidos de una filosofía inconfundiblemente felina... (Síntesis del libro encontrada en https://www.planetadelibros.com.ar/)





1408. Haruki Murakami con un gatito en una fotografía de su infancia, tomada en Japón en la década de 1950. El escritor japonés recordó en varias ocasiones que los gatos formaron parte esencial de su niñez. Como hijo único, encontraba en ellos una compañía tan importante como la de los libros. "No tenía hermanos ni hermanas, y los gatos y los libros fueron mis mejores amigos mientras crecía", contó en una entrevista. "Me encantaba sentarme al sol en el jardín, siempre con uno de mis gatos, y pensar en las historias que había leído."





1407. Billy Wright, el histórico capitán de la selección de Inglaterra y del Wolverhampton Wanderers, se hizo famoso en el mundo del fútbol por una icónica fotografía de 1949 en la que aparece sosteniendo en brazos a Tiddles, el gato mascota del equipo Brighton & Hove Albion, en señal de camaradería. Dicha imagen fue tomada durante un entrenamiento de la selección inglesa en la ciudad costera de Brighton. Billy Wright  jugó cien partidos internacionales y estuvo en tres copas del mundo en 1950, 1954 y 1958. (Foto del Archivo Hulton)





1406. El célebre escultor francés Auguste Rodin tuvo entre sus más íntimas pertenencias esta antigua estatuilla de gato egipcia de metal cuproso, aleación de cobre, propia del Período Tardío al Período Ptolemaico en- tre el 664–30 a. C. Representa a la diosa Bastet de forma gatuna, la cual fue considerada objeto de culto. Rodin había reunido en vida una vasta colección personal de más de 6000 antigüedades, incluyendo alrededor de 1000 piezas del Antiguo Egipto. La estatuilla del gato de Rodin en particular formaba parte de su colección privada y posteriormente se la incorporó a la colección permanente del Museo Rodin de París. La pieza ha sido presentada en destacadas exposiciones, como la recordada «El Egipto de Rodin», la cual indagó cómo fue que estos objetos influyeron tan profundamente en el proceso creativo del escultor y en su extremo conocimiento de las formas humana y animal. (Extractado de un informe del Instituto para el Estudio del Mundo Antiguo de Nueva York)





1405. Obra del siglo XVII de pintor no identificado, pero perteneciente a la Escuela Lombarda del Barroco, en la que una mujer sostiene en sus brazos a un gato consentido mientras otra mujer, con un gato negro colgando de su hombro, le está dando de comer en la boca. El movimiento Barroco solía mostrar escenas de la vida cotidiana, a menudo de tono intimista, agradable, afectuoso o incluso humorístico.





1404. “La culpa no existe en el vocabulario felino. Jamás sienten remordimiento por comer demasiado, dormir en exceso o acaparar el cojín más cálido de la casa. Disfrutan cada momento placentero a medida que se presenta y lo saborean al máximo hasta que una mariposa o una hoja que cae desvía su atención. No malgastan energía contando las calorías que han consumido ni las horas que han desperdiciado tomando sol. Los gatos no se castigan por no esforzarse lo suficiente. Para ellos la pereza es una forma de arte y la cultivan con devoción. Desde sus posiciones privilegiadas en lo alto de muros, vallas y cornisas observan las diferentes ‘rutinas y obligaciones humanas’ como lo que son: un desperdicio sin sentido de un tiempo para una buena siesta o para hacer fiaca.” (Helen Brown, escritora de Nueva Zelanda, famosa por sus libros sobre el comportamiento de los gatos)





1403. Nicolas Cage, ya casi un actor de leyenda de Hollywood, es famoso por su excéntrica personalidad, aunque pocos saben que su vida gira en torno a su amado gato Maine Coon negro llamado Merlin, al que adoptó en 2017. En varias entrevistas y en especial en una reciente en el Los Angeles Times Cage afirmó abiertamente y con total franqueza que Merlin es su mejor amigo, que tienen un vínculo extraordinariamente intenso y cariñoso, que desayunan, comen y duermen juntos abrazados. “Trato de que no se quede nadie a dormir conmigo por las noches.  Su sola compañía me proporciona una energía maravillosa y amorosa que me tranquiliza por completo y me mejora como ser humano. Merlin es mi amigo y mi hermano, de ninguna manera mi mascota.”





1402. Bernard "Hap" Kliban (1 de enero de 1935 - 12 de agosto de 1990) fue un caricaturista ilustrador estadounidense, famoso por sus dibujos de gatos, nacido y criado en Connecticut que estudió en Pratt y Cooper Union, pero que nunca se graduó. Tras abandonar la escuela de arte Kliban viajó por Europa donde sólo se dedicó a pintar tratando de encontrar su estilo. Al regresar a Estados Unidos se estableció en San Francisco y trabajó como ilustrador publicitario independiente hasta principios de la década de 1960 cuando la revista Playboy lo contrató como caricaturista. Esto cambió su vida en más de un sentido, no solamente porque pasó a ganar muy bien sino porque fue la editora de Playboy, Michelle Urry, quien descubrió sus dibujos de gatos y lo instó a publicarlos. La historia cuenta que Michelle visitó a Kliban en su estudio una tarde y al ver sus dibujos de gatos a montones quedó tan fascinada que le presentó a un agente y así, en 1975, Kliban publicó su primer libro de dibujos de gatos: ‘Cat’. Lo demás fue una carrera tan prolífica como exitosa ya muy bien conocida. (En imagen vemos un autorretrato de Kliban con una de sus gatunas creaciones.)





1401. “Cuando duermes, / el tiempo baja la voz. / La prisa se queda fuera / y el silencio florece. / Es un pequeño milagro / envuelto en cariño y ternura, / como un puñado de nubes / con forma de gato. / Qué afortunados somos / quienes aprendemos que, a veces, / la felicidad consiste simplemente / en sentirse querido / y cerrar los ojos.” (Poemazo publicado el viernes 31 de julio de 2026 por Nuria Espinosa en su recomendable blog https://escritoranuriadeespinosa.blogspot.com/ - En imagen, la bella Gris, “una gata revoltosa que hoy está perezosa”)



lunes, 28 de septiembre de 2026

Tanka repentino ---

 





Entre los ecos
Del silencio merodea
La oscuridad
Ensordeciendo la luz
Que aúlla ahí fuera
 


lunes, 21 de septiembre de 2026

Oxímoron aparte, la gran mentira ---

 




Cada día salimos a encontrar
La muerte que se nos perdió al nacer
Sin animarnos a pensar que este mismo puede ser
El último instante


Es que la vida es riesgo
Y la muerte inevitablemente eventual
Oxímoron aparte
 

Me ha pasado morirme
Como también nacer
Demasiadas veces antes
¡No lo podrías creer!
Aunque de ninguna hoy logre acordarme


No es gran cosa la muerte
Sólo sé que de la vida es su revés inherente
Hay entre las dos una unicidad connivente
La una de la otra
No son manifestaciones inseparables
Sino a la vez
Una misma emanación o ente
El que dependiendo de las impermanentes circunstancias
Por las que atraviese
Como instancia de nuestra existencia
Ya llamada vida, ya llamada muerte
Son a la par y lo han sido y lo serán siempre
¡Y el fatal engaño es éste justamente!
Mientras una es la villana que hace el trabajo sucio
A la otra le toca ser la heroína de la película...


De ahí que a la muerte se la vea
Vivita y coleando últimamente
En tanto que medio moribunda se la ve a la vida
Date cuenta, hacerte creer que ambas existen
Por separado y equidistantes
Es la gran mentira


lunes, 14 de septiembre de 2026

Fugit tanka ---

 




Huye el Tiempo
Impermaneciendo va
Cada momento
Deviene en mañana
Hoy el ayer va siendo


lunes, 7 de septiembre de 2026

Koyū no tanka ---

 






La luz devora
Los oscuros rincones
De la memoria
Sus nítidas ausencias
Sus espléndidas sombras


Bolsa de Gatos 1391/1400

 




1400. “Proteger a sus tres gatitos Percy, Polly y Pete de los cariñosos pero asfixiantes abrazos y apretujones de la pequeña Shasha de dos años resultó una tarea ardua para Millie, la gata madre. Incluso con la constante vigilancia de Millie y la madre de la beba Shasha las posibilidades de supervivencia de los gatitos parecían escasas hasta el día en que Shasha cumplió tres años. Porque a esa edad los bebés se convierten en niños y los gatitos en compañeros de juego en lugar de juguetes...” Reseña de ‘Percy, Polly y Pete’, libro de 1952 de Clare Turlay Newberry en el que encontramos la reconocida combinación perfecta entre su prosa e ilustraciones y la formidable encantadora identificación que tenía con los gatos. La historia que narra es simple y los dibujos de trazo firme con toques de rosa y azul violáceo exhiben una característica distintiva de sus trabajos ricos en texturas y poseedores de esa ternura con la que siempre supo cautivar a sus lectores. 





1399. Clare Turlay Newberry (10 de abril de 1903 - 12 de febrero de 1970) fue una escritora e ilustradora estadounidense con 17 libros infantiles publicados y que alcanzó la fama por especializarse en dibujar gatos. Nacida en Enterprise, Oregón, comenzó a dibujarlos con apenas dos años y vendió sus primeras ilustraciones a la revista infantil John Martin's Book al cumplir los 16. Pasó un año en la Universidad de Oregón, luego estudió arte en la Escuela del Museo de Arte de Portland y más tarde en la Escuela de Bellas Artes de California. En 1930 fue a París a estudiar en la Académie de la Grande Chaumière. Al año siguiente, deseosa de volver a su país, ilustró un cuento que había escrito antes de partir hacia París, sobre una niña llamada Sally que recibió de regalo un leoncito (siempre los felinos en sus obras) para su cumpleaños. Fue publicado con gran éxito como su primer libro y se llamó “Herbert el León”. El New York Times lo elogió como «un libro refrescantemente imaginativo, repleto de ingeniosos hilarantes disparates ». Su siguiente libro, “Mittens”, cuenta la historia de un niño de seis años que publica un anuncio buscando a su gatito perdido, y nuevamente convertido en éxito de ventas fue declarado uno de los Cincuenta Libros del Año por el Instituto Americano de Artes Gráficas. Tuvo cuatro libros galardonados con el gran premio Caldecott Honor. Ellos fueron: “Barkis”, sobre una hermana celosa del gatito de su hermano; “Marshmallow”, sobre la relación entre un gato y un conejito; “April's Kittens”, sobre una familia con un gatito polizonte en un apartamento donde sólo se permitía tener un animal y “T-Bone the Babysitter”, sobre un gato con fiebre primaveral. Su libro “Smudge” también fue considerado uno de los Cincuenta Libros del Año de la AIGA. En 1946 su obsesión con los felinos la hizo comprarle un ocelote al que llamó Joseph por 500 dólares a un marinero venido de Venezuela. El New York Times tituló la noticia "No es demasiado comprarse también un ocelote?" Tan famosa fue siempre Clare Turlay Newberry por su gatidad.”





1398. Según contó en una entrevista la actriz estadounidense criada en Argentina Anya Taylor-Joy decidió adoptar a su gato Kitsune de raza Ragdoll (muñeco de trapo) cuando firmó un contrato por el que debía vivir durante un año en Australia, donde se llevaría a cabo la filmación de “Furiosa. A Mad Max saga”. “Se veía que iba a ser un mundo demasiado intenso ese rodaje y que me sentiría con la necesidad de tener a alguien esponjoso a quien amar, que me colmara de afecto y me proveyera serenidad. Venía yo de una situación sentimental muy compleja. Por lo que, entiéndeme por favor, Kitsune no es mi gato sino mi bebé peludito, mimoso y dormilón.”





1397. "Por la mañanas, cuándo mi gata quiere que me despierte, se acurruca sobre mi pecho y me da palmaditas en la mejilla con su patita. O, si estoy de costado, se acurruca cerca de mi cara y me da suaves muy suaves caricias con su patita. Cuando abro los ojos le digo que no quiero despertar. Cierro los ojos y me da suaves palmaditas en los párpados. Luego me lame la nariz y empieza a ronronear  a cinco centímetros de mi cara. Entonces, mientras sigo fingiendo estar dormida, me muerde delicadamente la nariz hasta que me río y me levanto. Y ahí salta de la cama y baja corriendo las escaleras: para que le abran la puerta trasera si es verano o para que le dé de comer si es invierno". (Doris Lessing)





1396. «El Tango del Morrongo» es un popular cuplé de principios del siglo XX, interpretado por cantantes tales como Nati Mistral, Marujita Díaz, Amalia Molina, incluida Carmen Sevilla en la película “Una mujer de cabaret” de 1974. La letra destaca por su carácter pícaro y de doble sentido aludiendo a un gato (en España les llaman «morrongo»). Aquí un fragmento bien descriptivo: «Arsa y dale, yo tengo un morrongo / que cuando en la falda así me lo pongo. / Arsa y toma, yo tengo un minino / de cola muy larga, de pelo muy fino. / Si le paso la mano al indino / se estira y se encoge de gusto el minino / y le gusta pasar aquí el rato; / ¡ay, arsa que toma, qué pícaro gato! / Ay, qué fino, ay, qué fino / el pelito que tiene el minino. / Ay, morrongo, ay, morrongo / qué contento si así me lo pongo.»





1395. Jean Honoré Fragonard,  (1732-1806)  maestro del rococó y cuñado de su discípula Marguerite Gérard, (1761-1837) pintaron en juntos “El gato de Angora” en algún momento entre 1783-1785. Esta icónica pintura, expuesta en el ⁠Museo Wallraf-Richartz de Alemania desde 2011, representa a una joven elegante mirando a su gato blanco de angora mientras juega con una esfera reflectante. Lo más fascinante de la obra son sus detalles ocultos: los artistas se reflejan en la esfera pintando en sus respectivos caballetes sus autorretratos. En formato vertical este complejo óleo sobre lienzo muestra la escena desarrolándose en el interior del estudio donde una anciana sirvienta, escondida en la penumbra al fondo, observa todo con divertida curiosidad tras la puerta entreabierta, mientras un pequeño perro ese revuelca sobre el piso de madera en el ángulo inferior izquierdo.





1394. Ara Malikian, virtuoso violinista libanés de ascendencia armenia radicado en España, muestra frecuentemente en sus redes sociales a sus gatos Dorado y Plata. Son los felinos compañeros de juegos de su hijo Kairo y a menudo comparte imágenes de ellos y sus diferentes reacciones ante sus interpretaciones, tanto aquellas que los divirtieron y alegraron como algunas de tensión y desagrado, como en una ocasión que se hizo muy popular cuando Plata (en la foto con Ara) gruñó y salió corriendo furibundo ante la ejecución de un nuevo innovador arreglo del Capriccio N.5 de Paganini.





1393. Instantáneas gatunas - "Fumador de opio con su gato" es una fotografía de 1905, muestra a un hombre con su gato en un fumadero en la Chinatown de San Francisco. Tales fumaderos, aunque clandestinos, eran habituales durante la Fiebre del Oro del siglo XIX. La copia original se conserva en la Biblioteca de Investigación North Baker y es custodiada por la Sociedad de Historia de California.





1392. El poeta Allen Ginsberg sentía un gran cariño por los gatos y tuvo varios a lo largo de su vida. En una carta de 1954 para el poeta y escritor Jack Kerouac escribió: «Tengo un gato sobre mi hombro mientras te escribo». No está claro a qué gato se refería, pero pudo haber sido el que tuvo durante el período que pasó en una habitación destartalada del Hotel Beat en París junto a otros compañeros escritores. Años después, ya de vuelta en Nueva York, tuvo un siamés al que llamó «Howl», en honor a su icónico poema «Aullido». Ese siamés fue un compañero entrañable y aparece frecuentemente en fotos y registros y en conversaciones sobre la vida y obra de Ginsberg. Sus gatos, en definitiva, aparecen también en pequeños poemas que mandaba a los suplementos de los diarios, entre los que destacan versos tales como: «La verdad se me sube a la cama ronroneando como un gato negro". Ginsberg escribió otra vez sobre los gatos: "Un mundo aprendí de cada uno de los gatos que amé". (Esta foto de Ginsberg y Howl fue tomada en el departamento del Poeta en el 170 East 2nd Street, Nueva York, el 9 de enero de 1960.)





1391. El rescate de animales tras los terremotos en Venezuela dejó historias conmovedoras, siendo el caso más viral el de Luli, una gatita que sobrevivió 23 días bajo los escombros. Fue localizada en Catia La Mar, estado de La Guaira, por sus maullidos que alertaron a los equipos de socorro. Los bomberos y rescatistas trabajaron por horas para sacarla con vida y la llevaron a un campamento veterinario. Más de 600 mascotas han sido rescatadas en las zonas devastadas por los terremotos del 24 de junio de 2026, generando emotivos reencuentros con sus familias. (CNN en español)


miércoles, 2 de septiembre de 2026

Chöka qū ---

 


(Fotografía de Erik Johansson)



Existen hechos
Que apenas suelen ser
En tanto otros
A los que no lográs ver
No dejan de suceder
De manera que
Lo que “es” no requiere
De alguien que lo pueda ver
En otras palabras
Nada hay que no sea
Puede que no se vea
Pero tiende a suceder


martes, 25 de agosto de 2026

Novedoso ---

 


(Imagen de Robert y Shana ParkeHarrison)




Lo cierto es que cuando ocurre
Un hecho cualquiera
De las características que fuera
Sólo vemos lo que queremos ver
Y al momento de recordarlo
No hacemos más que reversionarlo
Lo que implica de alguna manera distorsionarlo
Por eso digo que
¡No hay nada más novedoso que un recuerdo!
¡Nada es más infiel que la memoria!
Lo que me lleva a pensar que lo ocurrido
Nunca tiene nada de espontáneo
Es siempre en realidad
Por uno mismo o entre todos
Intencionadamente creado
Algo que hemos acomodado a las circunstancias
Y a conveniencia premeditado