lunes, 25 de febrero de 2019

Haiku para Vincent ---






Como un cuenco
De estrellas la noche
Enciende tu sed


jueves, 21 de febrero de 2019

Poema de tres haikus nocturnos ---






Suena la noche
Donde desnuda flota
La luna llena


Viene del azul
Roba su color del mar
Acorde de jazz


¿Qué es la noche
Sino el tul que cubre
La piel del cielo?



miércoles, 20 de febrero de 2019

Lasitud ---


(Adolescence, Salvador Dalí)



Sé muy bien qué
Es más, sabría
Perfectamente cómo
Incluso dónde y cuándo
Pero no tengo idea por qué
Y mucho menos para qué
Mejor ni vislumbrarlo
Te habrá pasado


domingo, 17 de febrero de 2019

La música ---



(Hay música en esta pintura de Marc Chagall) 



La música es una sustancia sonora que como un mar
te envuelve
Una emanación inmaterial que sin embargo te sacude
o te conmueve
Una aleación de formas e instantáneas que de tu mirada emerge
Como una vorágine de emociones que en irrefrenable lenguaje
deviene



(Hay música en estas imágenes que riman con Marc Chagall)


sábado, 16 de febrero de 2019

Godot espera







Godot espera
Tal vez haya sido un malentendido, piensa
En el silencio


Se les habrá hecho tarde?
Quedaron en venir
Se habrán perdido?


Godot espera, solo
En el silencio 
Que no es más que una inflexión del Tiempo


Dónde estarán?
Qué habrá sido?
Adónde habrá ido todo?



jueves, 14 de febrero de 2019

La impermanencia de ser (casi tanka)


(Fotografía de Merve Ozaslan)


Ya no soy quien fui
Nunca más seré quien soy
Casi un estigma
Piedra libre para mí
Apenas un enigma

miércoles, 13 de febrero de 2019

Hubiera querido ---



(Obra de René Magritte)



A veces leo poemas que hubiera querido escribir
A veces escribo poemas que hubiera querido leer
veces consigo escribirlos como si hubiera querido
A veces hubiera querido que fueran inmunes al olvido
 Y a algunos a veces hubiera querido no escribirlos



lunes, 11 de febrero de 2019

Tanka para las nubes ---







¿Qué son las nubes
Sino apenas jirones
De nuestro cielo...
De cuando cambió la piel
Deshecha por el viento?



sábado, 9 de febrero de 2019

Haiku indeciso convertido en dos tankas ---





Tibias lágrimas

De luz salada llora

La luna llena

Irradian sus mejillas

Igual que las estrellas



ȹ  ȹ  ȹ  ȹ  ȹ  ȹ  ȹ



Lágrimas de luz

Salada tibia llora

La luna llena

Irradian sus mejillas

Igual que las estrellas




jueves, 7 de febrero de 2019

Juguemos en el tiempo (mientras los relojes no están)


(Fotografía de Martin Stranka)




No hay más que ayer
Del mañana (como decía John) nunca sabés
Y el presente es algo tan inasible que no llega a ser
Tal es la inconsistencia de un instante que, cuando sucede, ya no es



lunes, 4 de febrero de 2019

Tanka para quién si no ---






Dame un verso
Dámelo en la boca
Uno apenas
Que se vuelva poema
Y tenga sabor a vos



viernes, 1 de febrero de 2019

Continuum de haikus y más haikus ---





Como una flor
De pétalos azules
Huele la noche


Entre las sombras
   Trepida su aroma   
A veces dulce


 Casi animal
    En celo se retuerce    
Contra mi cuerpo


Muerde mis labios
Su lengua se arrastra
Lame mis versos


Fuego desnudo
Quemándome por dentro
Mientras la sueño





Bolsa de Gatos 491/500




500. El compositor francés Michel Legrand, tres veces  ganador del Oscar de la Academia de Hollywood,  falleció el pasado 26 de enero en París. Michel era un amante de los gatos. No en vano, cuando su compañía discográfica le propuso lanzar al mercado la compilación “Around the World” en 4 discos, quiso que una foto suya muy querida apareciera en la portada, foto que le fuera tomada durante el rodaje de “Cleo de 5 a 7” de su amiga la cineasta Agnes Varda, otra enamorada de los gatos. 




499. En su libro sobre los gatos el estudioso Fernánd Mery no duda en calificar a las varias piezas para gatos escritas por Maurice Ravel como “verdaderas obras maestras de armonía imitativa de los gatos”. Aunque le fascinaban sobretodo los siameses, Ravel amaba a todos los gatos, los recogía de las calles y promovía su adopción, hablaba incluso con ellos “en gato” y aseguraba que podía entender lo que le respondían.




498. "…Sólo atino a decirle a Simón que su madre no se lleve al gato. Me oigo la voz desencajada, histérica: «Decile que es mío, que es mi herencia. Decile que es un gato gay...» Simón se ríe y con la voz ya más normal me dice: «La madre no quiere al gato, imbécil. Te manda saludos…»” Fragmento de “El común olvido”, la novela de Sylvia Molloy, en la foto junto a su gato Oscaár, así se pronuncia)




497. “San Jerónimo en su estudio” del pintor siciliano Antonello da Messina (1430-1479), hoy exhibido en la National Gallery de Londres. El artista pretende demostrar con su imagen que en los conventos y monasterios medievales apreciaban la compañía de los gatos. No fueron pocos los pintores de los siglos XV y XVI que vieron al gato como un ser sensible y buen compañero de místicos o filósofos y no como un criatura diabólica al servicio de las brujas. (En imagen un fragmento de la obra de Antonello da Messina, en cuyo ángulo inferior izquierdo pintó la silueta de un diminuto y sereno gato)




496. “La región es Cornualles, en el extremo suroeste de Inglaterra. El lugar más conocido es Land’s End, la punta occidental de la isla, donde las rocas y acantilados oponen férrea resistencia al Atlántico incesante. En esta pequeña pueblo, al final de la empinada calle Causeway Head, hay una tienda Oxfam de libros viejos y ropa de segunda mano, y allí, los martes y los viernes, atiende una mujer de 87 años, brillante como una navaja y ágil como un gato, es Lady Katharine Tait, más conocida en su juventud como Kate Russell, la única hija mujer, y único descendiente vivo, del escritor, matemático y filósofo Bertrand Russell: mi ídolo, mi dios. A Kate, en esta hermosa casa aislada en el Fin de la Tierra, la acompaña una joven gata ciclotímica que en vez de maullar hace un ruido extraño como de pato que grazna, o como de estornudo o de sonido de enfermo de asma o enfisema. Ella, sin ganas de darle, le dice Cat, apenas eso...” (Héctor Abad, escritor colombiano, sobre Lady Kate Russell Tait)




495. “Ágata, mi bella Ágata. Nunca te entregaste del todo pese a tu docilidad. Naciste espíritu libre, y lo conservaste siempre. Ni siquiera tenías edad para perderlo o dominarlo. Mirándote me reconocía en ti. Esa hembra aparentemente indolente, que no se deja poner collar, pero que vuelve siempre cuando necesita ternura, dulce, callada y mansa. Eras una rubia hermosa, de aspecto delicado, ágil y valiente. Te recuerdo trepando al peumo de un salto, desde muy pequeña. Tu impulso explorador no conocía la palabra miedo, y si te lo encontrabas lo enfrentabas…” (Fragmento inicial de la conmovedora despedida que Alís le dedicó hoy en su blog a Ágata, su bella gata. La conmovedora carta completa y las imágenes que eligió para ilustrarla pueden encontrarlas en https://micajonde-sastre.blogspot.com/2019/01/agata-mi-bella-agata.html)




494. “El gato pone una pata / en la realidad / y luego la otra / cauteloso / en el misterio / desde donde nos mira / con un solo ojo / como diciendo / estoy aquí / pero enseguida vuelvo” (Poema del libro “Un día, un gato” de Juan Lima“




493. Juan Lima hizo este libro fuera de todo molde incluyendo poemas e ilustraciones suyas y de Diego Bianchi, Isol, José Muñoz, Mandana Sadat, Gusti, Elenio Pico, también de Ayax Barnes, Paul Klee y hasta de algún anónimo artista egipcio. (Reseña sobre “Un día, un gato” aparecida en Página12)




492. Boris Vian adoraba a los gatos. En su literatura aparecen por todos lados, como en este fragmento de “Jaleosas Andadas”: «El amor -dijo Antioquio- es una cosa extraña. Sí, -dijo El Mayor- tienes razón. No lo había pensado. Y las mujeres -dijo Antioquio- son como los gatos. Sí, -dijo El Mayor- gritan mientras te besan. No quise decir eso -dijo Antioquio- no. Quise decir que son dulces superficialmente. ¿Estás diciendo - exclamó El Mayor- que ellas sólo tienen sensibilidad exterior… » Boris Vian amaba también tocar música. “Blues para un gato negro” trata sobre un gato pendenciero caído en una alcantarilla tras una humillante derrota sufrida frente a un gallo. Un cuento extraño, sádico y terriblemente triste que muestra que detrás de su creatividad e ingenio, sus juegos de palabras intraducibles (dicen que hay que leer a Boris Vian en francés), sus ironías y guiños pesados, fue un hombre que vivió enfrentando sus dolencias y sentimientos de frustración, acechado por la muerte, pero siempre rodeado de música y de gatos durante su breve vida de 39 años como novelista, poeta, dramaturgo y periodista, además de ingeniero y músico virtuoso ejecutante de varios instrumentos.




491. Hace tiempo que Penélope Cruz viene demostrando su compromiso con diversas causas solidarias y sumándose ahora a PETA, la organización de personas por el trato ético hacia los animales, aporta su imagen para una campaña (en la que aparece junto a su gato atigrado) para que la industria de la moda desista de seguir  utilizando las pieles de los animales.