sábado, 28 de abril de 2018

El instante




(Fotografía de Pierre Pellegrini)




Madura en el Árbol del Tiempo
El instante
Para más tarde caer
Nunca antes
Diseminarse y ser
Inasible, escurridizo
Con forma de viento
Transpareciendo 
Aunando en mí cada elemento


martes, 24 de abril de 2018

Es verbal todo paisaje



(Obra de Andrew Wyeth) 




No hay imagen que sea inexpresiva
Que nada diga
Como no hay palabra inanimada o ciega
Que no sea una mirada
Toda imagen habla por sí sola
Cada palabra es inocultable 
Y se ve antes de ser oída
Puede impulsarte en una dirección
Elevarte o empujarte en tu caída
Luces y formas, además, suenan
O no se oye acaso la melodía
De un resplandor en el ocaso
Como modula la calma que en mi alma
Delinea tu sonrisa
No hay imagen que no sea un lenguaje
Que no siempre significa igual en cada cual
Como no hay palabra que no sea una imagen
Que en cada uno invariablemente cambia 
Signos sonoros, visibles voces 
Mientras en tu viaje personal
¡Es verbal todo paisaje! 



viernes, 20 de abril de 2018

Un melancoema de polía para Ferssoa Penando





Pessoa era una persona que fue varias personas
Al mismo tiempo que el tiempo no era el mismo
Personas que no fueron más que poetas sin más
Que no hicieron otra cosa que escribir otra cosa
Cuando vieron que lo que habían escrito no sólo
No quedaba escrito sino que se desescribía solo.


martes, 17 de abril de 2018

Interrogante y Última versión no definitiva de este momento






1.
Un interrogante es cada Universo
Tanto el que se descubre afuera
Como el que se percibe adentro
Un Universo en el que cada uno de nosotros por separado es el centro


2.

Así como lo conocido es el epílogo
De todo fenómeno o de cualquier hecho concreto
Y lo desconocido un prólogo de lo impensado
El Tiempo es apenas una última versión no definitiva de este momento 



viernes, 13 de abril de 2018

Tanka algo naif



(Fotografía de Mykola Gnisyuk)



Debieras saber
Que el error es creer
Que dentro tuyo
No hay nadie más que vos
En la multitud que sos


Nunca nunca





El futuro ya pasó
No sé qué es
Esto que vivimos hoy
Y que vino después
De ese mañana que anhelábamos ayer
Un tiempo más viejo cada vez
Y que ahora se fue
Para nunca nunca más volver
Como una estrella fugaz
Un sueño perdido
El paraíso prometido que añoramos otra vez





(Los Amantes, obras de René Magritte)


martes, 10 de abril de 2018

Juebras de palagos






Lo virtual ES también real
Vive en la frontera donde la vigilia sueña
Donde lo imposible se enseñorea
Sea que lo veas o no
Donde lo que ES pierde trascendencia
Como parte de la misma realidad
Donde lo que no existe tiene vigencia
También lo real ES virtual


viernes, 6 de abril de 2018

Poesiando



(Dibujo de Saul Landell)



¿Y qué palabras le pongo a esto que siento?
El lenguaje está en deuda o, tal vez, en falta
Y yo aquí, en blanco, poesiando en voz alta
Sin saber cómo expresar este sentimiento


Voy en blanco, como un recuerdo olvidado
Me dejo ir permanentemente impermanente
Soy como un salto al vacío, o como el presente
Estoy siempre a punto de ser protagonizado


Insisto, siento en blanco, soy como lo desconocido
¿Con qué palabras habrá sido escrito mi destino
Digo, con qué posibilidades? Soy yo quien decido


Cómo y cuándo avanzo o detengo mi camino
Busqué palabras para decir lo que siento en concreto
Pero apenas pude encontrarme con este soneto


miércoles, 4 de abril de 2018

Allí donde



(Obra de Rafal Olbinski)



Es deber de la poesía conectar
Allí donde
Ningún
Nadie
Nunca
Nada
No
Allí donde
El poeta carga con su visión
Como Sísifo
Una y otra vez cumple su misión:
Fundir la mirada en el hecho
Sea real o no


lunes, 2 de abril de 2018

Hace eclosión un verso





Hace eclosión un verso
Tardan todavía unos instantes
En integrarse 
Como imagen
Los diversos elementos que lo componen
Recién entonces cala en tu mente
Y puede verse y confirmarse
O no
Como un hecho poético
Tal es el natural funcionamiento


Pienso en una crisálida en su apogeo
O en el insondable territorio adonde el viento
Se lleva los ecos
En los aterciopelados pliegues de las sombras
Pienso en las crines que galopan en el fuego
En la conversión del vino en sangre
O en la eterna elemental
Deriva existencial de la forma del aire
Sucesiva, inasible y transparente
Como la del tiempo
O como la que de pronto cala en tu mente
Cuando hace eclosión un verso
Y no sabés adónde va a ir a dar
Ni de dónde viene




(Imágenes de Gilbert Garcin que parecen integrarse o rimar con la obra de Man Ray)

Bolsa de Gatos 391/400




400. “No hay diferencia. Gato o persona, son vidas. La idea de diferencia es una idea humana de la que sólo saca provecho el Hombre”. Palabras más, palabras menos, no hay diferencia entre lo que dijo el poeta y maestro yogui Sri Aurobindo y lo que me enseñó mi vieja, Dora Francisca Bavio de Perrotti, con hechos concretos, con su comportamiento. Hoy 30 de marzo se cumple un año de su fallecimiento.




399. Nora, la gata concertista, fue un proyecto del compositor lituano Mindaugas Piečaitis. Su estreno mundial a cargo de la Orquesta de Cámara de Klaipeda en la Sala de Conciertos de Klaipeda, Lituania, fue el 5 de junio de 2009 con transmisión en directo de la BBC y la Televisión Nacional de Lituania. El concierto para piano y orquesta fue magnífico. (Puede verse en www.catcerto.com o en el siguiente enlace en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=zeoT66v4EHg




398. “Minnow, ven a dormir y sueña / Cierra tus magníficos ojazos / En torno a tu cama suceden cosas que auguran agradables sorpresas / Querido Minnow, alegra esa carita / Vamos, que no cuesta tanto / Ya no habrá gatitos ahogados en el Estado Marxista / La Alegría y el Amor serán tuyos / Minnow, no estés tan sombrío / Días mucho más felices están llegando / Duérmete y déjalos llegar…" ("Canción de cuna para un gato" de Elizabeth Bishop, fotografiada en 1938 por Louise Crane junto a su gato Minnow)




397. "El gato existe en la frontera entre lo natural y lo sobrenatural...” (Carl van Vechten -entre sus libros, su máquina de escribir y sus gatos- pintado por Florine Stettheimer en 1922)




396. “Mirando al sol con los ojos entrecerrados, una sensación de pronto me invadió: soy un gato, un gato que acaba de comerse un pez. Si alguien me hubiera hablado en ese momento, le habría maullado. Me sentía absoluta y ‘animalmente’ feliz...” (El poeta Joseph Brodsky y su gato Mississippi)




395. En el siglo XVI, muchos animales, gatos en su mayoría, fueron sometidos a juicio en casi todos los países de Europa, en Inglaterra principalmente, y condenados a la pena capital o a sufrir espantosas mutilaciones por razones políticas, religiosas o puramente morales. La pintura ilustra el momento en que un gato es colgado por puritanos por el delito de haber cazado un ratón un día domingo. (Los gatos durante el Puritanismo)




394. Marie Marlene Dietrich amaba sus piernas, no así sus manos y orejas, amaba ser amada por hombres, pero más besar mujeres, amaba usar pantalones, también cocinar, escribir poemas eróticos, releer el Fausto de Goethe, tocar Bach en violín y más tener gatos que perros... (Extraído de sus Memorias) 




393. “La rosa fugitiva / en la mano fugitiva / la poesía fugitiva / Te sientas con el alfabeto / El gato está cómodo y ronronea / Y vos estás sentado entre montones de libros.” (Werner Aspenström tiene muchos poemas en los que menciona a su gato. “Poesía” es uno de ellos.)




392. "El Tratado sobre Gatos” es un manuscrito con bellas pinturas de las veinticuatro razas de gatos que se conocían en el Reino de Siam, actual Tailandia, en el Siglo XIX, realizado en formato samut khoi (tipo catálogo plegable) con 12 folios, de dos gatos por folio, que se abren de arriba hacia abajo y que estaban hechos de corteza de árbol de mora que luego eran bañadas con laca para que fueran más resistentes al deterioro que los insectos, la humedad o las elevadas temperaturas pudieran causarles. Los epígrafes eran cortos y describían las principales características de cada gato, además de explicar los efectos benéficos que se producían sobre el estado de ánimo y la buena fortuna de quien era su propietario... (Tratado sobre Gatos 1)




391. Philip K. Dick ama incondicionalmente a los gatos. No recuerda un momento de su vida en que no tuviera al menos uno en casa. Dick piensa que los gatos lo han formado filosóficamente y que lo han mejorado como persona, y por lo tanto los admira y protege al punto de no aceptar siquiera la idea de que alguien pueda querer causarles algún daño o incluso un mínimo desprecio, y admite: “Eso es algo que saca de mí lo peor. Es abosolutamente incontrolable para mí ver o siquiera enterarme de que alguien agredió o quiere agredir a un gato. Soy capaz de cosas muy desagradables en situaciones así.”