miércoles, 18 de octubre de 2023

Haiku de regreso ---

 




De viaje a mí...
Al lugar donde siempre
Estoy por llegar











































































































Tanto que contar
Pero no tengo palabras
Para hacerlo...


Bolsa de Gatos 1051/1060

 




1060. “Tal vez debieron cambiar mi nombre y llamarme Ovina, Oveja o Cordera / Sin pastor que me guíe, voy de aquí para allá en la pendiente / y a mí misma me pastoreo / en mi prado interior de serena tristeza lanzo un balido / pero sólo cuando tengo algún meeeeee que decir / El pasto es verde, mi gato calza calcetines blancos / y los árboles no se entrelazan unos con otros / Vestida de civil yo también sé sacudir un mantel / escurrir un trapo de piso y alzarme como una fachada de edificio” (“Agnes”, escrito por la poeta soldado israelí Agi Agnes Mishol y publicado en https://adalirica.wordpress.com/)





1059. Jacques Lehmann (en la foto retratando a su Mikette) siempre firmó sus obras con el seudónimo “Jacques Nam”. Es uno de los mejores dibujantes de gatos de la primera mitad del siglo XX. Desde muy joven dibujaba a los gatos de sus padres. Luego de matricularse en la Escuela de Bellas Artes de París trabajó para el Instituto Pasteur dibujando animales a la par de realizar caricaturas políticas en periódicos como “La vie parisienne” y “Le Figaro”, entre otros, además de ilustrar para las editoriales Hachette y Flammarion. Trabó amistad con la escritora Colette, gran amante también de los gatos, ilustrando sus textos y libros. Escribió y editó “Eux, mes chats” (Ellos, mis gatos), una colección de 45 poemas dedicados a los gatos con 70 ilustraciones, libro que hoy sólo se consigue en librerías de incunables. Luego de dibujar sobre papel investigó la técnica del laqueado, que acabó siendo su preferida y usó en numerosas ocasiones para plasmar el gran amor que sentía por los gatos: “Prefiero los gatos a cualquier ser viviente”. En su evolución como artista también esculpía y realizaba moldes de gatos para el bronce. La fábrica de porcelana de Sèvres reprodujo varios gatos suyos. En 1912 fue nombrado miembro de la Academia de Bellas Artes de París y en 1925 ganó la Medalla de Oro en la Exposición de Artes Decorativas e Industriales Modernas por sus obras de animales. Al año siguiente le otorgaron la prestigiosa Legión de Honor y en 1970 con el Premio Grammont de la Sociedad Protectora de Animales. Durante su vida fue amigo de numerosos artistas, como Jean Cocteau, Paul Léautaud y otros enamorados de los gatos. En 1971, con 90 años de edad, expuso en Londres en compañía de otro gran pintor especializado en gatos, Théophile Steinlein. Falleció en su casa de París rodeado de sus gatos en 1974.





1058. “Daña a un gato y que yo te vea, y será lo último que hagas;  dáñalo y que más tarde me entere, y tendrás unas horas más” le dijo alguna vez a uno de sus seguidores Yukio Mishima (Kimitake Hiraoka de nacimiento) amante de los gatos, novelista, ensayista, poeta, dramaturgo, guionista y crítico de arte considerado una de las personalidades de la cultura japonesa del siglo XX.





1057. La licenciada y máster en psicología de la Universidad de Valencia Lorena Gascón en @lapsicologajaputa, su Instagram, nos recomienda: ¿Por qué tu gato se quiere más que vos? 1. Tu gato se prioriza y le da a su cuerpo el alimento y el descanso que necesita. 2. Tu gato vive en el aquí y ahora y no pasa tiempo dándole vueltas al futuro y al pasado. 3. Tu gato hace lo que quiere hacer y no hace lo que no quiere hacer. 4. Tu gato cuando se hace daño se lame esa parte del cuerpo y se permite el tiempo para sanar. 5. Tu gato tiene sus límites y cuando alguien los invade sólo se defiende. Conclusión: sé como tu gato. 





1056. “El gato, entre los animales, es el más perfecto. Los movimientos del gato (un gato se sub0e a una mesa llena de cosas y no derriba una), su sabiduría (‘si los gatos supieran hablar, no lo harían’, decía Nan Porter), la capacidad de estar al mismo tiempo en reposo y alerta (es fantastico ver a un gato dormir cuando de pronto, ante lo más mínimo, despierta.) Los gatos han marcado mi vida. A Soseki le dediqué una novela de 327 páginas. El gato es el animal de los escritores. Es silencioso. Es el príncipe de la libertad. No se puede domesticar nunca. Es un animal silvestre, no doméstico. Nunca lo verás en un circo. El gato es desobediente por naturaleza, nunca acata órdenes. Me encantaría reencarnarme en un gato.” (Fernando Sánchez Dragó, gatófilo, escritor y periodista español, prolífico autor de ensayos y novelas, en la foto con su gato Bufa)





1055. «Dick Whittington y su gato» es una leyenda del folklore inglés que refiere a Richard Whittington (1354-1423), un adinerado mercader que más tarde fuera alcalde de Londres, quien logró un formidable ascenso social desde una infancia muy pobre hasta volverse rico por venderle su gato a un país infestado de ratas. (Richard Whittington y su gato retratados por Gustave Doré)





1054. “Soy muy tierna, pero depende con quién, no con cualquiera.  Soy como mis gatas. Percibo las energías” declaró la actriz chilena Tanza Varela al sitio https://cosas.com.ec





1053. Diego Giacometti, tan escultor y gatófilo como su hermano Alberto, en un alarde de originalidad decidió inmortalizar en su “Chat matre d-hotel” de 1967 lo único que como atributo jamás se le puede imputar a un gato: ser servil.





1052. Instantáneas gatunas -  El escultor Diego Giacometti retratado junto a uno de sus gatos por la fotógrafa belga Martine Franck, esposa nada menos que de otro célebre gatero, Henri Cartier-Bresson.



1051. Un día el escultor Alberto Giacometti recordó que el gato de su hermano Diego «pasaba como un rayo de luz» caminando con su anatomía ágil y depredadora entre objetos cercanos sin siquiera tocarlos nunca. Como artista esto lo fascinó y decidió llevarlo al bronce. Eso sí, fue fiel a su estilo y convirtió al animal en una delgadísima estructura que “milagrosamente” se mantiene de pie, sin perder ni un poco de su esencia felina. Como dijera Sartre de las esculturas de Alberto Giacometti: «a mitad de camino entre el ser y la nada». La obra destaca por su horizontalidad extrema, muy rígida. Este minino podría colarse por el agujero de entrada de un ratón para devorar a sus víctimas. La anatomía de este gato es como la de los humanos de Giacometti: figuras alargadas, extremadamente delgadas y de una superficie rugosa, áspera, que inequívocamente captan la idea de un saco de vida compuesto sólo de piel y huesos. Giacometti reduce a este gato a la mínima expresión y sin embargo no deja de tener ninguno de los atributos propios del gato. (Le chat de Alberto Giacometti, hoy exhibido en el Museo Metropolitano de Nueva York es una escultura de 27.9 x 80 x 13.3 cm. Texto de Fulwood Lampkin publicado en www.historia-arte.com)



lunes, 4 de septiembre de 2023

O no. ---

 




A veces salen
Los poemas, me refiero
Y a veces no
Quedan como meros intentos
Como versos en vano
Aunque sinceros
A veces salen
De qué depende no sé
De aguzar el oído a las voces de las musas, tal vez
De abrirles los ojos a las imágenes
De que me trague toda la noche, aún sin estrellas
Y sin ningún margen
De que me beba el cielo que tenés entre las piernas
No sé
De qué depende vaya a saber
A veces es cuestión de no manosear las metáforas
De no arruinar el atisbo, la feroz primigenia mirada
A veces se trata de que con el verso
O la prosa haga
Como la ola que va contra la roca hasta desgastarla
De garabatear una y mil veces sobre el papel
De declamar entre sueños
De pensar en voz alta
Hasta paladear el verbo o delinear la instantánea
O a veces nada más tenés que saber esperar
Que las palabras vengan a vos y dejen de ocultarse
Acaso porque la vez pasada las maltrataste
Haciéndoles decir algo para ellas insoportable
En tu pretensión de detectar eso que es insondable
Y a veces sólo hay que entender que los poemas
Como todas las cosas, tienen su momento
Así como a veces simplemente
Como ahora que no tengo tiempo
Ni para despejarme la duda de si este poema salió
O no.



(Ilustran obras de Paolo Ventura)


Bolsa de Gatos 1041/1050

 




1050. “Cierre los ojos, imagine a un gato. Imagine una presencia negra y suave, una cualidad silenciosa, astuta, somnolienta. Y en esta presencia que finge dormir, ponga ahora los dos ojos, ojos claros, puros, límpidos. Ojos de ángel, si prefiere. Los ángeles son tan traviesos como los gatos, y como ellos, se pasan mucho tiempo durmiendo. ¿Ya lo tiene? Un gato negro aterciopelado con ojos de ángel. Bien. Sigamos. Ahora dé uno o dos pasos hacia atrás. Tres o cuatro metros sería perfecto. No mire al gato. No se fije en los bigotes del ángel. Los dos – el gato y el ángel – no deben sospechar nada. Y ahora, con gesto rápido, abra la ventana y deje que entre. Una vez abierta, todo llega. Y en ese todo hay jóvenes brasileñas, muñecos de nieve sin domicilio fijo, niños parisinos y chinos, gallinas del Nepal y de la Corrèze, sombreros, panes de pueblo, chaparrones, luces. Ahora los dos se van, el gato y el ángel. Llevan una pequeña maleta negra de cartón. En la maleta, una etiqueta: ‘Edouard Boubat, siempre invisible’, y también una cámara. Ya está. Abra los ojos. Todos se han ido. Sólo quedan las imágenes...” (Textos de Edouard Boubat, fotógrafo y reportero gráfico, extractados de gatosyrespeto.org)





1049. “¿Qué te llevarías de tu casa en caso de incendio? fue la pregunta que en el sitio https://www.eternacadencia.com.ar/ le hicieron y a la cual Agustina Bazterrica, ganadora del Premio Clarín de Novela por su obra “Cadáver exquisito”, respondió: “Nos llevaríamos a Benito Bodoque, el gato radiante que nos eligió como familia. Todo el resto, no interesa.”





1048. “Ronroneando dormido, Fletch alarga sus negras patitas guardando las uñas para acariciarme las manos, sólo un suave roce para asegurarse que estoy aquí a su lado mientras duerme; debe soñar imágenes mías. Dicen que los gatos son daltónicos, así que en un negro y blanco granulado, como de película de plata parpadeante llena de desgarros, ve que salgo y entro en la habitación y lo alzo. ¿Quién podría hacerle daño a un ser así? Sin embargo hay quienes adiestran a sus perros para matarlos... Odiar a los gatos es reflejo de un espíritu grosero, horrible, imbécil e intolerante. No podría tener ninguna clase de relación ni compromiso con alguien de tan miserable espíritu.” (Fragmento de “The Cat Inside” de William S. Burroughs)





1047. “Pero hay más, mucho más: el 'Carnaval' de Colonia se inscribe en una larga serie cuyo primer caso registrado se remonta a la década de los 30 del siglo XVIII en París, a la llamada 'gran matanza de gatos', descrita por Robert Darnton, cuando un grupo de aprendices de imprenta torturaron y mataron entre risas a todos los gatos que pudieron encontrar, incluyendo a Grise, la gata de la esposa del patrón burgués dueño de la imprenta en la que trabajaban. ¿Por qué la matanza les resultaba graciosa? Durante el Carnaval la gente común ponía en suspenso las reglas morales normales de comportamiento y subvertía el orden social o lo violaba. El Carnaval era la temporada donde reinaba el desenfreno, los bajos instintos sexuales, la juventud se desmadraba y el populacho bebía y festejaba incluso torturando gatos mientras se mofaban de los cornudos o de las prostitutas o deformes. En ese contexto se pasaban un gato de mano en mano y le arrancaban el pelo a tiras para hacerlo maullar. 'Faire le chat', le llamaban a esa diversión. Los alemanes lo traducirían como 'Katzenmusik', término que deriva de los maullidos de los gatos torturados. La tortura de animales, especialmente de los gatos, fue una diversión muy popular en toda la Europa moderna.” (Fragmento de “Miles de odiosos”, artículo escrito e ilustrado con este fotomontaje por el propio Slavoj Žižek, filósofo, psicoanalista, crítico cultural esloveno y amante incondicional de los gatos el 5 de febrero de 2016 para https://www.elmundo.es)





1046. “La gran matanza de gatos” de Robert Darnton es un libro basado en un hecho real ocurrido en la calle parisina de Saint Séverin, a mediados del siglo XVIII, cuando un grupo de obreros de una imprenta mataron a todos los gatos del vecindario (en aquel entonces los gatos eran muy valorados por las clases altas) como protesta contra el dueño burgués que los explotaba y les negaba el derecho a huelga, o cualquier otro tipo de manifestación de descontento. En la portada del libro editado por el Fondo de Cultura Económica se ve un fragmento de “La primera etapa de la crueldad” (First stage of cruelty) que forma parte de una serie de cuatro grabados del artista inglés considerado pionero de la historieta William Hogarth en 1751.





1045. “Lo notable de los gatos es que le dedican la misma mirada tanto a una polilla como a un asesino con un hacha”, razonó la comediante, autora y entrevistadora estadounidense Paula Poundstone.





1044. “Felis, El Gato, constelación creada por el astrónomo francés Joseph Lalande, simplemente “porque amo a los gatos y espero que, después de sesenta años dedicados a la astronomía, me perdonen haber puesto uno en el cielo”. Pero no se lo perdonaron y a pesar de haber aparecido en los atlas estelares de Johann Bode y Ángelo Secchi, entre 1798 y 1878, los astrónomos que los sucedieron eliminaron todo antecedente en la Asamblea de 1929.” (Fragmento de la nota 'Nacimiento, vida efímera y muerte de las constelaciones ignoradas' de Diego Luis Hernández del área de astronomía del Planetario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ilustrada con las ‘Cuatro versiones de Felis’ asentadas y posteriormente eliminadas de los referidos atlas estelares.)





1043. “Soy la gata que camina dentro de mí / conmigo / las leves zarpas afelpadas / He bajado por el río / conservando el gusto por la caza / los ambiguos maullidos / Cuando cierro los ojos atravieso los siglos / Las arenas le dieron el color / a esta piel suave que esconde / una flor mojada entre las fauces / el oro egipcio se ve reflejado / en la pupila de esta gata que demasiadas veces / recuerda su verdadera condición de fiera / La Reina de Saba habría dado la mitad de sus tierras por tener estas garras” (“Animal que depierta”, poema de Ana María Rodas, poeta, narradora, periodista, profesora de literatura y crítica literaria guatemalteca)





1042. Instantáneas Gatunas - Greta Garbo fotografiada alzando su gato a la salida de su casa en Reddish, Broadchalike, Inglaterra, en 1951, por su amigo Cecil Walter Hardy Beaton, fotógrafo, pintor, diseñador de vestuario y modista británico, multipremiado por la dirección artística de varias producciones cinematográficas y teatrales con tres Óscar y cuatro Tony en su haber, además de haber sido nombrado Comendador de la Orden del Imperio Británico, para quien los gatos eran sinónimo de nobleza.





1041. Tan identificado estaba Pierre Loti con la figura del gato que Henri Rousseau (1844-1910) lo retrató en óleo así. Loti fue un personaje extravagante de la literatura en general y de la francesa en particular que desplegaba su inteligencia y sensibilidad en intrincados pensamientos y digresiones que iban desde la reflexión filosófica hasta cuestiones sobre geopolítica y economía jalonadas con comentarios o apologías del gato como divinidad.


martes, 22 de agosto de 2023

Automatismo al despertar ---

 


(Tributo a Man Ray por Lee Miller)



Abro los ojos y escribo
Entre destellos de luz
Y atisbos de tu cuerpo rondando mi deseo
Se me hace difícil enfocar en tanto entreveo
Los inasibles ecos visuales del sueño del que regreso
Degradándose temblorosos
Desintegrándose ante mis ojos sin que nada pueda hacer
Para instantáneamente después caer en el olvido
Convertidos en invisibles recuerdos de lo desconocido
 
Nunca logro ver tan en blanco mi destino
Como en estos incontrolables momentos en los que despierto
Siempre menos lúcido que en mis sueños
 
Ver así es como espiar a través de una maleza de voces
Y fluidas formas incrustándose en el aire
Es como ver los fragmentos inerciales -de una imagen
Que puede ser cualquiera- aúnandose
Hasta recomponerse en mi memoria:
Pueden ser tus labios que lamo siempre que te recuerdo
Los árboles que hay afuera
O los ojos de mi gata
Dormitando sobre la almohada, mirándome de cerca
Cara a cara
O puede que sea la misma prenda
Que es ahora imperceptiblemente otra de la que era
Anoche al apagar la luz…
 
Y qué me iba a imaginar
Que volvería a admirarte desnuda
En tu más nítida ausencia
Como paladeando tu sabor a ciruelas
El mismo que me dejaste en la boca la noche aquella  
Cuando no tenía ni idea que alguna vez
Iba a recordarte a la salida de un sueño
Entre los versos de un ejercicio de automatismo
Arremolinándose en mi libreta



(Lee Miller por Man Ray)



miércoles, 16 de agosto de 2023

Tanka para Magritte ---






La superstición
De lo que es o no real
Impide crear…
Irreal es apenas
Lo que no podés soñar






lunes, 7 de agosto de 2023

Desiderata's tanka ---

 


(Blanco sobre Blanco x Kazimir Malevich)


Lo que daría
Por vaciar de sinsentido
Cada verso
Musitar lo indecible
Acallar el silencio


miércoles, 2 de agosto de 2023

Es imprevisible el ayer ---




(Obra de Mark Kostabi)

 

Es imprevisible el ayer
Reverlo constantemente te haría bien
Podrías dejar de temerle, de una vez y para siempre
Animándote a redimensionar lo que ha sido
Dilucidando lo que fuere, haya o no acontecido
Aprendiendo a mirarlo desde otra angulación o lugar
Lo que te permitiría reversionar cada recuerdo
Hasta poderlo trascender y asimilar
Podrías ver más allá de mirar
Verías que te dejaste llevar por alguna tontería
Y cambiarías diametralmente de opinión
(que es lo que más cambia en la vida)
Y por lo tanto de perspectiva
Es imprevisible el ayer...
No irreversible. Si vos querés.



Bolsa de Gatos 1031/1040





1040. Un lugar para pasar una bella tarde caleña. “El Gato del Río” es una moderna estatua de bronce realizada por el pintor y escultor colombiano Hernando Tejada y uno de los sitios más emblemáticos que adornan las riberas del río Cali donde además pueden verse sus “novias” que son 15 gatas ubicadas en las cercanías, cada una de estás mininas con un significado y una historia diferente, creadas todas por diferentes artistas en homenaje al autor popularmente conocido como Tejadita, orgullo de la ciudad. Está instalado en el oeste de Cali donde la brisa caleña es una delicia, lugar perfecto para pasar la tarde, tomarse un vinito o sacarse fotos mientras pasean por la zona y visitan otros lugares como San Antonio, la estatua de Belalcázar y el Museo de Arte Moderno de la Tertulia, entre otros. (Encontrado en el sitio de turismo y paseos https://www.minube.com/)





1039. Hazel Scott fue una virtuosa pianista de música clásica y cantante de jazz que incursionó también como actriz en el cine norteamericano, además de destacarse como activista en contra de la discriminación y la segregación racial. En la portada del semanario Jet aparece con su siamés en brazos junto a un epígrafe que alude a “su revelador costado”, que no era otro que su devoción por los gatos, por supuesto.





1038. Un cardenal en su corte de gatos. La web culturizando.com ofrece una breve y curiosa semblanza del todopoderoso cardenal francés Richelieu, un enamorado compulsivo de los gatos, a los que (nunca mejor dicho) trataba con “honores de Estado”. Sus nombres delatan cada peculiar personalidad: Félimare (atigrado), Gavroche (semi-angora), Gazette (muy indiscreto), Lucifer (negro como el azabache), Ludovico el cruel (inveterado asesino de ratas), Ludoviska (amante polaca de Ludovico el cruel), Mimi-Paillon (un angora dorado), Mounard le Fougueux (follonero, ladino y caprichoso), Perruque (peluca), Pyrame y Thisbé (se profesaban una mutua atracción y llevaban el nombre de los dos amantes de la mitología griega), Racan (nombre de poeta y académico), Rubis sur l’ongle (Rubí sobre la uña, bebía su leche siempre hasta la última gota), Serpolet (adoraba el sol) Soumise (Sumisa, a la que el cardenal calificaba como su gata dulce y cariñosa, por lo que era su favorita. Más allá de la anécdota y de las peculiaridades de cada uno de los mininos, el caso evidencia que existía un hilo que unía la sensibilidad para las artes y las letras del alto dignatario con su dedicación entusiasta hacia sus felinos. (https://www.catanddogtank.com/)





1037. “No me sorprende la invisibilidad de los gatos / La sospechaba desde niño / Los comprendo / Conocemos lo peligroso del hombre con miedo / Ahora que sé que no se esconden / Aprenderé de su ausencia / Ser invisible puede serme útil / En un mundo donde todo está a la vista” (“Gatos”, poema de Jorge Santkovsky)





1036. “Los amantes fervientes y los sabios austeros / Aman igualmente, en la estación madura / A los gatos poderosos y serenos, orgullo de la casa / Que como ellos son friolentos y sedentarios / Amigos de la ciencia y la voluptuosidad / Buscan el silencio y el horror de las tinieblas / El Erebo los habría tomado por sus corceles fúnebres / Si pudieran al yugo inclinar su altivez / Toman al meditar las nobles actitudes / De las grandes esfinges estiradas en el fondo de las soledades / Que parecen dormirse en un sueño sin fin / Sus caderas fecundas están llenas de chispas mágicas / Y partículas de oro, tal como una arena fina / Estrellan vagamente sus pupilas místicas” (‘Los gatos’, poema de Charles Baudelaire, analizado verso a verso por el filólogo y lingüista ruso Roman Jakobson y el antropólogo, etnólogo y filósofo oriundo de Bélgica Claude Lévi–Strauss en un imperdible volumen editado en 1962 con el homónimo título de ‘Los gatos de Charles Baudelaire’)





1035. “Te contaría que en la casa de enfrente otra vez pusieron lucecitas de Navidad, que la glicina está a punto de florecer y que me intriga saber de qué color serán los pétalos cuando se abran. Te diría que hoy anduve en bicicleta, que después llegué a casa y me tiré en el sillón, que recorrí con mi mente cada milímetro de tu cuerpo y que mi gato me preguntó por vos. Te diría que el silencio es un espacio que se hace y que tu miedo también es el mío, que extraño tirarnos sobre el piso de madera a respirarnos, que te pienso y que pensarte es otra forma de amor. (“Ninguna palabra tuya”, prosa poética de Leila Sucari, escritora y poeta argentina, ganadora en 2016 del Premio del Fondo Nacional de las Artes por su novela "Adentro tampoco hay luz".)





1034. «En el hall de la estación advirtió que faltaban treinta minutos. Recordó bruscamente que en un café de la calle Brasil (a pocos metros de la casa de Yrigoyen) había un enorme gato que se dejaba acariciar por la gente, como una divinidad desdeñosa. Entró. Ahí estaba el gato, dormido. Pidió una taza de café, la endulzó lentamente, la probó (ese placer le había sido vedado en la clínica) y pensó, mientras alisaba el negro pelaje, que aquel contacto era ilusorio y que estaban como separados por un cristal, porque el hombre vive en el tiempo, en la sucesión, y el mágico animal, en la actualidad, en la eternidad del instante.» (Fragmento de “El Sur”, célebre cuento de Jorge Luis Borges, aquí fotografiado por el gatófilo siciliano Ferdinando Scianna)





1033. Maxwell El Gato Mágico, publicado el 29 de marzo de 1980 en el periódico Northants Post por Jill de Ray (un alias de Alan Moore). Jill de Ray es un seudónimo en “homenaje” a Gilles de Montmorency-Laval, barón de Rais, más conocido como Gilles de Rais, un noble y asesino serial francés del siglo XV que luchó en los últimos años de la Guerra de Los Cien Años al lado de Juana de Arco. Alan Moore, además de amante de los gatos, es el escritor y guionista británico creador de cómics tan destacados como Watchmen, V de Vendetta, Swamp Thing, From Hell y The League of Extraordinary Gentlemen, por lo que ha sido considerado por wikipedia como el «mejor escritor de historietas de la historia».





1032. “Un gato, cuando se siente a gusto, emite un sonido difícil de describir: algo entre el rumor de una tormenta lejanísima, el rodar de un tren de mercancías que cruza durante la noche un puente de madera y el zumbido del agua a punto de hervir. Es uno de los sonidos más agradables que existen y se llama ronroneo” dice la prolífica escritora alemana, critica literaria y periodista Elke Heidenreich.





1031. Me enorgullezco de mi gato Émile y cada día soy más consciente de cuánto me enseñó, cuánto le debo y hasta qué punto su lealtad, su nobleza y su inocencia me acompañarán de por vida. También su partida me ha hecho comprender aún mejor el dolor y desgarramiento que padecen los que pierden un ánima que aman. No hay consuelo posible. He recibido un mail de mi buena amiga y alumna Yanela Pildain que ha perdido a su gato Soni y está descorazonada, pero encuentra aliento en la meditación. Estoy muy agradecido por la extraordinaria acogida que está obteniendo mi libro, el muy sentido homenaje a Émile, "Lo que aprendí de mi gato Émile". (Publicado en ramirocalleoficial su cuenta de Instagram)