A veces lluevo
De vez en cuando tengo
Ganas de llover
Y lluevo lo que puedo
No siempre lo que quiero
Lluevo por dentro
Como llora el cielo
Qué puedo hacer
No me puedo contener
Y me largo a llover
En aguacero
Pero apenas un rato
Después y contra
Todos los pronósticos
Soy muy capaz de llover
Días enteros
Me la paso lloviendo
Gotas de lluvia
Desbordan de mis ojos
Por mis mejillas ruedan
Y de mis labios
Colgando suspendidas
Temblando gotean
Como de un alero
Hasta que ya no lluevo
De vez en cuando tengo
Ganas de llover
Y lluevo lo que puedo
No siempre lo que quiero
Lluevo por dentro
Como llora el cielo
Qué puedo hacer
No me puedo contener
Y me largo a llover
En aguacero
Pero apenas un rato
Después y contra
Todos los pronósticos
Soy muy capaz de llover
Días enteros
Me la paso lloviendo
Gotas de lluvia
Desbordan de mis ojos
Por mis mejillas ruedan
Y de mis labios
Colgando suspendidas
Temblando gotean
Como de un alero
Hasta que ya no lluevo


A veces es necesario llover dentro de nosotros mismos , es una forma de limpiarnos y esclarecer dudas que podamos tener.
ResponderEliminarLa lluvia purifica el alma.
Un abrazo, felices sueños.
Hola Carlos, una manera muy poética del llanto, de las lágrimas, porque en definitiva es el llanto es como la lluvia del alma, me ha gustado mucho.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Bello poema. La lluvia nos limpia el corazón. Te mando un beso.
ResponderEliminarTambién llueve, Carlos.
ResponderEliminarQue aguacero bonito es... :))
Un flusso di emozioni trasformato in pioggia interiore, dove il dolore diventa catarsi e la fragilità si scioglie in gocce di umanità silenziosa.
ResponderEliminarUn caro saluto Carlos
Dar rienda suelta al llanto, como una cascada que arrastra los pesares, que no tienen otra salida, desde nuestro interior.
ResponderEliminarAbrazo cálido.
Lloverse... qué sensación... quedarse bien llovido...
ResponderEliminarOtra genialidad más, amigo, espléndido poema que traslada novedosas percepciones.
Un gusto leerte siempre!
La lluvia limpia, al menos durante un rato, demasiada lluvia acaba provocando goteras y, cuando menos te lo esperas, te has quedado sin tejado.. es peligroso quedarse mucho tiempo bajo la lluvia...
ResponderEliminarCarlos, tu poema no llora: respira lluvia. Esa lluvia íntima, que no moja la ropa pero empapa el alma, se desliza en cada verso como si el corazón tuviera estaciones propias. Me conmueve cómo transformas el llanto en fenómeno atmosférico, en acto natural, sin estridencias ni consuelos forzados. “Lluevo lo que puedo / no siempre lo que quiero”, esa confesión es de una ternura brutal. Porque a veces no basta con querer llorar: hay que poder hacerlo. Y tú lo haces con dignidad, con ritmo, con belleza.
ResponderEliminarGracias por regalarnos esta lluvia que no pide paraguas, sino presencia.
Un fuerte y largo abrazo, poeta.
Que hermoso poema Carlos. Llovemos a veces y otras somos aguaceros, pero que bien nos hace. Un abrazo.
ResponderEliminarjajaja Has descrito magistralmente la forma en la que llueve por estas tierras... No es una lluvia puntual, intermitente, ni torrencial pero efímera, no ... Cuando comienza a llover, como tus preciosa y goteantes letras de hoy, pueden pasar semanas y semanas sin volver a ver el cielo azul , como imagino a ti, siguiendo la bellísima imágen que nos regalas, sin dejar de ver tu rostro empapado por las lágrimas : ) Cuando te leí ...
ResponderEliminar"Después y contra
Todos los pronósticos
Soy muy capaz...
de llover Días enteros
Creí que ibas a decir...
"Después y contra
Todos los pronósticos
Soy muy capaz...
De dejar de llorar
en seco, como un frenazo de coche : )
Mil gracias y muchos besos CARLOS... me temo que en nada aquí, comenzará a llover como tú : )
Somos cielo y somos tierra, Carlos...Tenemos la capacidad de limpiar, nutrir y curar nuestro propio universo, que a veces se seca, abandonado y desconcertado por las circunstancias de la vida...Somos cielo y somos lluvia, por tanto, también tenemos la capacidad de limpiar, nutrir y curar el universo de los que nos rodean...Y más aún, todos juntos, si nos lo proponemos podemos limpiar, nutrir y curar la sequedad y la soberbia del mundo con el agua de la paz y del amor...Bien por esa lluvia torrencial, que nos inspira a todos y nos deja un rastro de infinitud humana, amigo poeta.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y agradecido, Carlos.
Carlos, hermoso poema.
ResponderEliminarLa lluvia del alma es necesaria, ella barre con lo que nos trae dolor para que vuelva a salir el sol.
Mi alma hay lluvia y aguaceros y después me siento relajada como un niño después del llanto.
Maravilloso leerte.
Besos, feliz día
Carlos,
ResponderEliminarQue versos mais lindos!
Li e reli várias vezes
enquanto ouço aqueles
Garotins que mostrei o link
junto com uma banda de jazz
cantanto aqui da minha janela...
Lindo conjunto:Poesia e jazz.
Bjins
CatiahôAlc.
Amigo Carlos, ¡qué bien te hace llover!
ResponderEliminarHermoso poema.
Llover de adentro hacia fuera, llover en letras...
Llovernos es necesario para apreciar mejor la claridad que siempre llega después de la lluvia.
Espero que oigas mis aplausos.
Abrazo
You have great blog. I follow you 209, maybe follow back?
ResponderEliminarhttps://fashionrecommendationss.blogspot.com/
Pues a pesar de todo, por aquí tenemos un refrán que dice: que nunca llueve a gusto de todos.
ResponderEliminarMagistral como convierte el llanto, en agua de lluvia, a través de tan lindos versos. ¡Enhorabuena!.
Un fuerte abrazo, amigo Carlos.
Carlos, paso a dejarte mi deseo que tengas un maravilloso día y de paso vuelvo a leerte.
ResponderEliminarMaravilloso.
Besos
Boa sexta-feira e bom final de semana, meu querido amigo Carlos. As vezes também eu chovo (choro) por dentro e por fora. E acho que até o final da nossa vida, todos passaremos por isso.
ResponderEliminarPues sigue lloviendo, con esas lágrimas, cuando sucede es cuando estamos más inspirados.
ResponderEliminarUn placer siempre venir a tus creaciones sabias Carlos.
Un fuerte abrazo hasta allí.
Pues es tan hermosa esa lluvia que sale de tus ojos, créelo que me gustaría estar debajo y bailar como Gene Kelly :)
ResponderEliminarMaravilloso poema, querido Carlos, es puro, limpio, y se desliza por el espacio del poema con una claridad elocuente y sanadora.
Un grandísimo abrazo :)
Poeta Amigo, qual de nós, não chove?! O mundo é um mar de rosas com muitos espinhos ocultos... Porém, a chuva é produtiva e indispensável à vida...
ResponderEliminarTem um excelente fim de semana, sem chuva e muito inspirado.
Um abraço de sincera amizade e admiração.
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Preciosa lluvia que inspira tan hermosos poemas, amigo Carlos!
ResponderEliminarQue tengas un buen fin de semana
y un abrazo sin sombrero!
Hay veces que llueve fuera y también en el corazón, convirtiéndose esas lágrimas en perlas de nuestras emociones. Envidio esa capacidad, pues no tengo lágrimas, en realidad nunca las tuve ni siquiera cuando era un bebé. Tus versos son bellísimos por la emoción que transmiten. Feliz fin de semana. Un abrazo
ResponderEliminarCada quien encuentra la lluvia...
ResponderEliminaraquella que lo limpia todo
aquella que no llama a redención...
Los caminos son muchos
pero uno solo nos lleva
a deshacernos por dentro
para reencontrar la verdadera paz...
Tengas un lindo fin de semana.
Lluevo y lloverá, no hay dudas.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Carlos, que pases un hermoso inicio de semana.
ResponderEliminarBesos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarUna de las leyes o sentencias del Kybalión, dice: "Tal como es adentro, es afuera". Esto se nota mucho cuando llueve. Porque se vuelve medio difuso el límite entre lo exterior, el mundo, y lo interior, mi mundo: parecen una sola extensión, ida y vuelta, donde no sé dónde empezó a llover primero. Va un abrazo.
EliminarUn oxímoron eso de llover uno, pero más allá una metáfora surreal, quizás la mejor exageración de un estado de dolor y llanto. Muy bueno. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarChove dentro de nós. É bom para nos limpar das impurezas acumuladas no coração. E deixar que nos escorra dos olhos toda a água, em surdo alvoroço como se fosse choro.
ResponderEliminarMuito inspirador, meu Amigo Carlos.
Um beijo.
No dejes de llover, maestro!!!
ResponderEliminarabzo
Llover o lloverse, quién quiere, quién puede,
ResponderEliminarlluvia seca, lluvia húmeda, lluvia al fin. Hace bien. Moja, nutre, arrastra muerte y tristeza, empapa vida y alegría. Todos los ciclos son parte del proceso: ser, existir, sentir. Tu poesía es la vida misma, queriendo manifestarse con sus alzas y bajas, con sus olas y calmas, con su devenir, con su poder, con su fragilidad, sin más, la vida, sin más, todos nosotros. Un abrazo grande amigo, que tengas una tranquila semana.
P A T Y
A mí también me encanta aquí . Besos
ResponderEliminarBoa terça-feira, com muita paz e saúde, meu querido amigo Carlos. Espero que você volte e que eu possa lhe dar um grande abraço. Serás sempre bem-vindo a cidade do Rio de Janeiro.
ResponderEliminarCarlos, que pases un día muy feliz.
ResponderEliminarBesos
Hermoso poema, sagaz en su concepto, amigazo.
ResponderEliminarHe tenido temporadas en que fui chaparrón esporádico y sorpresivo, y también he sido largos días esa llovizna que parece que nunca terminará.
Abrazazo amigazo poeta crack!
Es precioso lo que lograste con este verbo no para humanos, pero que tú has hecho posible.
ResponderEliminarGran abrazo.
Qué bien llueves, Maestro.
ResponderEliminarAbrazo lleno de admiración.