Nada deja de suceder
Por primera
Única
Y última vez
Aunque no lo puedas creer
Nada es igual ni una sola cosa
Ni lo mismo siempre
Nada se reitera tal cual es
De eso se trata la eternidad también
No tiene más allá
Ni principio ni final
Ni un antes ni un después
Nada hay que no suceda
Aunque haya cosas que aún no sean
Todo tiende a suceder
Aunque de diversas maneras
Incluso lo que será se renueva
Y hasta suele volver lo que ya fue
Por primera
Única
Y última vez
Aunque no lo puedas creer
Nada es igual ni una sola cosa
Ni lo mismo siempre
Nada se reitera tal cual es
De eso se trata la eternidad también
No tiene más allá
Ni principio ni final
Ni un antes ni un después
Nada hay que no suceda
Aunque haya cosas que aún no sean
Todo tiende a suceder
Aunque de diversas maneras
Incluso lo que será se renueva
Y hasta suele volver lo que ya fue

Carlos, tu poema me recuerda la respiración misma del tiempo: un fluir sin retorno, donde nada se repite aunque lo parezca. Me impresiona cómo logras convertir una intuición filosófica —la irrepetibilidad de todo— en un tono sereno y transparente, casi zen. Cada verso abre a una conciencia sin fronteras, donde el ser y el devenir se abrazan sin contradicción. “Nada deja de suceder” suena como una revelación del presente absoluto: no hay pasado ni futuro, solo la vibración continua del ahora. Tu poema toca, con natural sencillez, la textura más honda de la eternidad.
ResponderEliminarSaludos
Tu poema tiene su propio tempo, su propio latido que se proyecta y salta al Cosmos.
ResponderEliminarAsí te leo.
Pleno y pletórico de inmensidad.
Bravissimo!
Un abrazo enorme amigo admirado.
La idea central es profunda, nada se repite, todo cambia, incluso aquello que parece igual. Es un tema filosófico muy grande, y lo abordas con un tono sereno., casi meditativo. Las frases cortas funcionan como golpes de conciencia.
ResponderEliminarLa repetición de “nada” y “todo” crea un contraste interesante, como si el poema respirara.
Un abrazo, Carlos.
Todo pasa, todo llega, pero nada es lo mismo... Aunque el tic-tac suene igual. Un abrazo.
ResponderEliminarHoy nos regalas un auténtico ensayo filosófico.
ResponderEliminarPotentes ideas sbyacen. Cada acontecimiento es único y sucede una sola vez en el universo, hasta los actos más mecánicos nunca suceden igual, siguiendo a Heráclito, nadie puede bañarse dos veces en el mismo rio. Los seres humanos tendemos a simplificar, a encorsetar lo que muchas veces no entendemos, de ahí que creemos en la repetición de las cosas: caminar, comer o amar. Pero nada más lejos de la realidad. Por ejemplo, ante la pregunta ¿me piensas más? Habría que contestar que no se sabe si más o menos, porque en mi mente sigues ocurriendo.
Me voló la cabeza cómo desmontas la idea de eternidad como algo lineal e infinito, y nos la presentas como ausencia de antes y después. La eternidad se encuentra dentro de cada instante vivido en plenitud.
Estamos en un flujo constante de eventos irrepetibles.
Y todo el poema nos lleva a la "eterna" pregunta ¿Qué es el tiempo?
Magnifico y muy inspirador, amigo Carlos.
Beso
Ese punto en donde todo está y nada existe fuera, un cosmos único y definitivo.
ResponderEliminarUn abrazo.