Cuando cese el tiempo
Quedará un paisaje
Sin semejanza ni imagen
Un espacio baldío
Un hàlito que no es
Ni siquiera un instante
Un río estancado
Un color vacío
Sin sonido, deshabitado
Cuando cese el tiempo
Será el inválido momento
Que no va a ningún lado
En el que lo aún irresuelto
Un kanji inerte
Escrito con un dedo
Sobre un vidrio salpicado
Adquirirá sentido
Quedará un paisaje
Sin semejanza ni imagen
Un espacio baldío
Un hàlito que no es
Ni siquiera un instante
Un río estancado
Un color vacío
Sin sonido, deshabitado
Cuando cese el tiempo
Será el inválido momento
Que no va a ningún lado
En el que lo aún irresuelto
Un kanji inerte
Escrito con un dedo
Sobre un vidrio salpicado
Adquirirá sentido

Evoca un vuoto sospeso e silenzioso, dove il tempo e lo spazio si dissolvono in attimi senza senso né forma.
ResponderEliminarBuona serata Carlos
Sin huella, sin tiempo, sin imagen, pero con un paisaje.
ResponderEliminarUn destino muy incierto.
Abrazo.
Yo al que cesaría es al hombre del tiempo. A todos.
ResponderEliminarSi como presagias, cuando el tiempo pare, todo adquirirá sentido, aún habrá ido bien la cosa. Para los que lo vean, que ya se han ido muchos in albis.
Abrazoooo
O eso creemos de este lado , si es que hay lados
Cuando cese el tiempo, todo estará menos yo.
ResponderEliminarY quien sabe! Entraremos a otro lado, a otra escena. A saber....
Feliz día mi estimado poeta.
Un fuerte abrazo 🫂desde mi♥️
Nos haces reflexionar con tu poema, Carlos...Todo puede ser cuando cese el tiempo, la imaginación puede ser infinita, lo cierto es que cada cual verá el paisaje a su manera...Permíteme que vislumbre un comienzo eterno, donde el tiempo físico deja de existir y nos encontraremos despertando a otra dimensión...
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y agradecido por tus variados temas, amigo poeta.
Cuando cese el tiempo... Qué poema tan bonito. Besitos
ResponderEliminarCuando el tiempo cese , quedará el viento y en él irán tantas cosas ocurridas que tal vez las gotas y el polvo que en él vaya dejen huellas de un pasado.
ResponderEliminarUn abrazo, feliz tarde.
Mangífico cierre del poema! Es maravilloso, y la imagen perfecta.
ResponderEliminarTus versos son como micro enseñanzas, verso a verso, palabra a palabra, tejidas sobre el tapiz de tu talento.
Qué maravilla!
Un abrazo enorme amigo!
Me encanta tu poema... el tiempo como gran constructor de lo vivido, así también lo siento!
ResponderEliminarAbrazos mil
Me quedo circunvalando el enigma del sinograma expuesto en el cristal. Siempre dan tus letras para muchas reflexiones.
ResponderEliminarMucho que reflexionar en tu exposición. Un abrazo.
ResponderEliminarHay poemas que no se leen: se atraviesan. Este, Carlos, parece escrito desde ese umbral donde el tiempo deja de ser medida para convertirse en respiración suspendida. Qué fuerza tiene esa imagen del “kanji inerte” esperando sentido, como si incluso lo no dicho aguardara su instante de revelación. Tu paisaje sin semejanza ni sonido no es vacío: es la antesala de algo que apenas intuimos, un territorio donde lo irresuelto encuentra por fin su forma. Gracias por abrir ese espacio donde el silencio también habla.
ResponderEliminarUn fuerte y largo abrazo, poeta
Precioso y original poema, que me hace reflexionar si cuando pase el tiempo te refieres a ese trance fiero que es la muerte, o que ha sucedido algo apocalíptico y lo vemos todo desde otra dimensión.
ResponderEliminarAl menos, así lo entiendo yo, que por cierto hoy no tengo unos de mis mejores días por el fallecimiento de un gran amigo, esta madrugada.
Un fuerte abrazo, amigo Carlos.
Cuando cese el tiempo, todo dejará de ser para pasar al no ser, ni estar, ni poder escribir en ese cristal, todo fue.
ResponderEliminarVaya galimatías, hoy no es mi día, estoy un poco espesita!!
Besicos muchos.
Carlos,
ResponderEliminarVamos levando com poesia
a nossa vida, isso enquanto
o tempo passa. E vamos
usando esse Senhor chamado
Tempo a nosso Favor, num
é mesmo?
Adorei mais essa maravilhosa
publicação linda.
Bjins
CatiahôAlc.
Al expresar poéticamente lo abstracto, el amico creó imágenes, paradojas y oxímioros admirables.
ResponderEliminarAplausos, Poetai!
Un abrazo.
~~~
Después de allí... Nada.
ResponderEliminarUn abrazo.
Un poema precioso. Los físicos cuánticos creen que sin un receptor, no hay imagen. Así como no hay sonido que nadie pueda oír.
ResponderEliminarSaludos cordiales y los invito a ver mi nueva pintura :)
Ah!... O Tiempo... siempre el tiempo, que tantas veces nos saca de nuestros sueños!
ResponderEliminarQue tengas un buen fin de semana, Poeta.
Un abrazo fraterno.
Profundo poema el tiempo es impredecible. Te mando un beso.
ResponderEliminarCarlos, es hermoso leerte.
ResponderEliminarCuando pase el tiempo quedaran poesías y versos en el universo y alguien las tomara y aprenderá, todo es incierto.
Carlos siempre es una delicia leerte.
Que pases una hermosa y feliz semana .
Besos Poeta
Este poema tiene la intensidad silenciosa de una intuición zen. Empieza evocando el fin del tiempo —no como catástrofe, sino como disolución: cuando todo cesa, lo que queda no es el vacío absoluto, sino una suerte de presencia indeterminada. Hay ecos de lo inefable: “un hálito que no es / ni siquiera un instante”, verso que suspende el lenguaje en el borde de su impotencia. La poesía aquí se atreve a mirar el lugar donde ya no hay tiempo, ni forma, ni semejanza. Es, en cierto modo, una ontología del silencio.
ResponderEliminarLa repetición de “Cuando cese el tiempo” funciona como un gong: marca un ritmo de meditación, un volver al temblor inicial del poema. Su conclusión —ese “kanji inerte / escrito con un dedo / sobre un vidrio salpicado”— introduce la imagen visible, humana, en un escenario donde todo parecía haberse extinguido. El kanji, signo ideográfico, concentra en su grafía el gesto de dar sentido, incluso si es efímero o inútil. Y sin embargo, el poeta sugiere que justo entonces, en la inercia y la disolución, “adquirirá sentido”. El significado no nace de la permanencia, sino del cese; no del tiempo, sino de su suspensión.
Es un texto de gran delicadeza filosófica, que dialoga con la caligrafía japonesa y el pensamiento taoísta: el signo vacío cobra cuerpo solo cuando cesa el esfuerzo por fijarlo. Podría leerse como una parábola sobre la escritura misma —el acto de inscribir lo inasible sobre un soporte transitorio— y también como una meditación sobre la reconciliación entre el ser y la nada.
Saludos.
Cuando cese el tiempo. Un universo estático. Quizás, por qué no, enfocado y deseando ser ese movimiento de agua que baja al paso del dedo que dibujó algo alguna vez. Sin tiempo. Va un abrazo.
ResponderEliminarSuele ocurrir. Cuando todo cesa, cuando todo acaba, todo cobra sentido.
ResponderEliminarPoemazo.
Abrazo, Carlos.
Emocionante momento leer estos versos tan certeros, tan estimulantes en imágenes como en sensaciones, Carlos. Nada sobra ni estorba: todo el poema queda recogido para hacernos sentir tus profundísimos sentidos, tus sensibles respiros, tus grandes aciertos, querido poeta.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Bom dia meu querido amigo e poeta Carlos. Passando para desejar uma excelente quarta-feira. Grande abraço do seu amigo brasileiro.
ResponderEliminarEl final egipcio-nipón nos deja una pequeña esperanza entre tanta poesía apocalíptica nietzschena-perrotti marca registrada.
ResponderEliminarSi no hay ojos para ver el kanji, ¿habrá tiempo?
Abrazazo, amigazo!
Hay tantas maneras de comprender
ResponderEliminarel infinito...pero solo uno es el que tiene la potestad!