Existe el olvido, pero no el impuesto sino el que la vida te regala con la ayuda del tiempo y la calma. A veces es mejor rendirse a la verdad, y así el olvido, sin presión, se rinde ante nuestros mejores y sanos anhelos. El olvido es un tremendo tema que a mí me convoca mucho. Un gusto como siempre conectarme con tus creaciones amigo, un fuerte abrazo.
¡Preciso y precioso! Me encantó Carlos. Y me acordé - esas asociaciones libres que aparecen de repente- de ese verso de Neruda "Es tan corto el amor y tan largo el olvido" Va mi abrazo
El poema adopta la métrica del haiku, pero su aliento es más existencial que contemplativo. No busca la fusión con la naturaleza ni el instante de revelación propio del haiku japonés, sino expresar una tensión emocional, un cansancio del olvido. Su ingenio está en la paradoja: “vivir olvidándote” condensa deseo y pérdida en un mismo gesto. Es un poema mínimo, incisivo, con eco de amor y hartazgo moderno. Aunque no sea un haiku en sentido filosófico, tiene la virtud de condensar una emoción en trece sílabas: una ráfaga de ironía y melancolía que deja herida la memoria.
Hay olvidos que se resisten. Muy original Carlos. Tengo problemas con el blog. No actualiza las entradas, ni puedo editar, si lo hago pierdo el post, ya he perdido tres. Me he dirigido a Blogger, ya veremos si me contestan. Voy a estar muy entretenida hasta llegar al problema. Feliz fin de semana. Un fuerte abrazo desde mi corazón.
Não é fácil dizer tanto com tão poucas palavras. A subtil anuência da fala entrelaça-se com a imagem de um rosto rasgado. Tão expressivo! Tudo de bom. Um beijo.
¿Para qué vivir así? Otro gran dueto imagen-poema.
Mis felicitaciones por esta nueva vuelta que me doy por tus páginas poéticas. Recien llegado de unas vacaciones en la Costa en las que me pude desconectar de verdad... al menos por un rato.
Corto y conciso a veces es lo mejor.
ResponderEliminarSabia, sabiduría.
Feliz tarde, abrazos!
Me muero de amor con esos tres versos...
ResponderEliminarAdorablemente certero.
Un abrazo admiradísimo Poeta!
hummm sabe que também estou farta ...
ResponderEliminarCuando se logra decir un mundo en pocos versos.. Maestría!
ResponderEliminarUn abrazo Poeta Carlos.
Eso dura mucho, a veces demasiado.
ResponderEliminarUn abrazo.
Todo un esfuerzo, el olvidar.
ResponderEliminarUn abrazo, Carlos.
Me paso la vida olvidándote, ya no me acuerdo de ti todos los días ☺️
ResponderEliminarAbrazos
Existe el olvido, pero no el impuesto sino el que la vida te regala con la ayuda del tiempo y la calma. A veces es mejor rendirse a la verdad, y así el olvido, sin presión, se rinde ante nuestros mejores y sanos anhelos. El olvido es un tremendo tema que a mí me convoca mucho. Un gusto como siempre conectarme con tus creaciones amigo, un fuerte abrazo.
ResponderEliminarP A T Y
Profundo poema. por más que uno quiere hay cosas o personas que no olvidamos. Te mando un beso.
ResponderEliminar
ResponderEliminarEco en la piel
tu ausencia se repite
tu nombre vuelve.
Poco se puede añadir a tu contundente haiku.
Beso, maestro
Un verso breve ma incisivo, dove la stanchezza nasce dal perdersi continuamente nel dimenticare se stessi.
ResponderEliminarUn caro saluto
Si llegamos aun tiempo, en que todo se nos olvida...
ResponderEliminaralgo pasa cuando eso se repite , no?
Tengas un buen pasar!
...y qué empecinada es la memoria, ¿verdad?
ResponderEliminarMe encantan tus haikus Poeta!...
ResponderEliminarDices tanto con tan poco!...
Abrazo admirado!
¡Preciso y precioso! Me encantó Carlos.
ResponderEliminarY me acordé - esas asociaciones libres que aparecen de repente- de ese verso de Neruda "Es tan corto el amor y tan largo el olvido"
Va mi abrazo
El olvido requiere una gran cantidad de memoria, hay que recordar que debemos olvidar...
ResponderEliminarEl poema adopta la métrica del haiku, pero su aliento es más existencial que contemplativo. No busca la fusión con la naturaleza ni el instante de revelación propio del haiku japonés, sino expresar una tensión emocional, un cansancio del olvido. Su ingenio está en la paradoja: “vivir olvidándote” condensa deseo y pérdida en un mismo gesto. Es un poema mínimo, incisivo, con eco de amor y hartazgo moderno. Aunque no sea un haiku en sentido filosófico, tiene la virtud de condensar una emoción en trece sílabas: una ráfaga de ironía y melancolía que deja herida la memoria.
ResponderEliminarSaludos
Tres versos y un mundo entero de cansancio.
ResponderEliminarPreciso y punzante, Carlos.
Demoledor, así de simple, me encantó, en breves palabras, todo mundo de sentimientos.
ResponderEliminarUn abrazo y felicitaciones.
PATRICIA F.
Para un buen oxímoron. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarSiempre originales tus haykus, la realidad es que nunca se olvida del todo...
ResponderEliminarmariarosa
Hay olvidos que se resisten. Muy original Carlos.
ResponderEliminarTengo problemas con el blog.
No actualiza las entradas, ni puedo editar, si lo hago pierdo el post, ya he perdido tres.
Me he dirigido a Blogger, ya veremos si me contestan.
Voy a estar muy entretenida hasta llegar al problema.
Feliz fin de semana.
Un fuerte abrazo desde mi corazón.
Não é fácil dizer tanto com tão poucas palavras. A subtil anuência da fala entrelaça-se com a imagem de um rosto rasgado. Tão expressivo!
ResponderEliminarTudo de bom.
Um beijo.
Gran hallazgo, amigo Poeta, el tiempo marca a cada instante...
ResponderEliminarAbrazo admirado siempre
Harto de solo cosechar lo digno de olvidar, hay que esperar.
ResponderEliminarTal cual, amigo.
ResponderEliminarSonrío.
Abrazo.
¿Para qué vivir así?
ResponderEliminarOtro gran dueto imagen-poema.
Mis felicitaciones por esta nueva vuelta que me doy por tus páginas poéticas. Recien llegado de unas vacaciones en la Costa en las que me pude desconectar de verdad... al menos por un rato.
Abrazazoooooo, hasta la próxima!!!
Considerando o quão à vontade estamos, somos todos muito esquecidos. rsrsrsrs
ResponderEliminarNova tirinha publicada. 😺
Abraços 🐾 Garfield Tirinhas Oficial.
Nada como saber que nos estamos olvidando de algo pero no saber de qué.
ResponderEliminarSaludos,
J.