lunes, 2 de marzo de 2026

Contraversos ---

 






Dudo de lo que veo
Siento lo que no quiero
Tengo lo que me falta
Pienso lo que no debo
Gozo de lo incierto
Ansío lo que me temo
Reniego de lo que creo
Sufro lo que deseo
Pierdo lo que busco
Lloro lo que puedo
Cavilo lo que oculto
Yerro lo que encuentro
Vacilo lo que olvido
Ignoro lo que espero
Prefiero lo impensado
Sé que soy apenas esto



Bolsa de Gatos 1341/1350

 




1350. “No me gustan los gatos caros, finos, con pedigree que ronronean posando en los sofás de la sala. Me encantan los otros, los salvajes y despeinados. Los que cazan pájaros, caminan por donde quieren y corren por las calles como fantasmas buscando amor. ¿Te has dado cuenta de que las gatas callejeras están a menudo embarazadas? Es natural, porque también quieren amar...” (Pablo Picasso, según consta en la página 87 de las memorias de 1939 del célebre fotógrafo francés Brassay)




1349. “Filósofos de todas las épocas / los más sabios entre los sabios / han intentado analizar en vano con sus mentes / lo que no pueden siquiera comprender / Te desconcierta a cada paso / como el señor Hamlet en su obra / Desvía tu razonamiento / finge interés en el hilo o en la lana / o en cualquier cosa que ruede / Nos enseña que en la vida es mejor dejar hablar a los demás / y escucharlos decir las tonterías que uno mismo podría decir…” (“El Gato”, ilustración y poema de Oliver Herford (1863-1935) publicado en 1900. Herford fue un célebre ilustrador, poeta y dramaturgo estadounidense conocido como el "Oscar Wilde americano", famoso por su ingenio y su profunda afinidad con los gatos, reflejada en obras literarias como “The Kitten's Garden of Verses”.)





1348. “Los gatos logran sin ningún esfuerzo algo que para nosotros los seres humanos es imposible: pasar por la vida sin hacer alboroto.” (Ernest Hemingway)





1347. “Mientras escribo Philia viene a sentarse, a acomodarse sobre mis papeles, toma mi pluma con sus manos de terciopelo, se recuesta en mí con todo su ser. La acuno como en tiempos de Montaigne y La Boétie. Qué nombres, cuánto misterio, qué amores. Montaigne no nos dice que ha llamado La Boétie a su gata por placer, nos lo deja adivinar. Entre ellos, la costura que hace de los dos una única criatura es invisible. Cuando Philia mi gata se fusiona conmigo nuestros amores nos transportan más allá de ella y de mí. Es como cavila Montaigne: 'Juego con mi gata, pero quién sabe si no es ella la que pasa el tiempo jugando conmigo…' (Hélène Cixous en “Nosotras en suma”. Como feminista, profesora universitaria, escritora, poeta, dramaturga, filósofa, crítica literaria y especialista en retórica, ella siempre abordó la figura del gato (y los animales en general) en su obra, especialmente en “Animal amor”, como seres que escapan a la categorización humana y poseen su propio mundo. A través de sus experiencias personales, incluso con su gata Philia, exploró la alteridad, la convivencia íntima y el amor indómito, cuestionando la visión tradicional del animal como ser inferior. Cabe destacar que Philia, nombre que eligió para su gata, proviene del griego y quiere decir amor fraternal, y por extensión amistad, afecto o afinidad intensa. En la antigua Grecia representaba un amor basado en la admiración y el respeto. En italiano Figlia y en portugués Filha significan hija.)





1346. Cuando Winston Churchill vendió su residencia de Chartwell para las reuniones y veladas del National Trust británico lo hizo con una inamovible condición: siempre debía haber un gato color naranja llamado Jock viviendo allí. Y no fue broma; lo hizo constar en las escrituras. Jock había sido su inseparable compañero y Churchill quería que de alguna manera su presencia perdurara después de su muerte. Hoy en día la tradición sigue vigente. Jock VII, un gatito anaranjado rescatado a los seis meses, se pasea orondo y sin restricciones de ninguna clase por los jardines, salones y habitaciones de Chartwell.





1345.  Irem Yazici es una extraordinaria artista autodidacta del bordado radicada en Eskisehir, Turquía. Amante de los gatos, como casi todos en su país, ella ha creado diversos motivos teniéndolos siempre como modelos. "La idea de mezclar la tradición inherente del bordado con enfoques modernos me pareció por demás interesante", postula. Su trayectoria artística empezó en 2014 creando obras que impactan por su belleza, diseño surreal y mágica visión, explorando en una gran variedad de combinaciones de colores y texturas, las que además son vendidas como creaciones únicas al no ser confeccionadas en serie. “Como cada gato es único, mis obras también lo son”, suele decir Irem Yazici. 





1344. "Mi marido me decía que eligiera, era él o mi gato. Pobre. A veces lo echo de menos..." solía ufanarse la devota gatera Zsa Zsa Gabor, verdadero ícono de una época dorada de Hollywood y Broadway. Actriz húngara-estadounidense, comenzó su rutilante carrera en los escenarios de Viena y fue coronada Miss Hungría en 1936. Casada varias veces entre 1937 y 1986 con adinerados personajes, solía además jactarse: “Soy una ama de casa maravillosa. Cada vez que dejo a un hombre, me quedo con mi gato y con sus casas".





1343. Lafcadio Hearn fue un periodista, traductor y escritor criado en Londres pero nacido en Grecia que se fue a vivir al Japón en 1890 hasta su muerte en 1904, tiempo durante el cual se convirtió en uno de los primeros y más influyentes intérpretes de la cultura japonesa para Occidente. Se nacionalizó japonés como Koizumi Yakumo, enseñó literatura en Matsue, Kumamoto y Tokio, y escribió obras clave como “Kwaidan: historias y estudios sobre fenómenos extrañas.” Lafcadio amaba a los gatos y solía pasar horas estudiándolos en un ambiente social y cultural donde el gato siempre tuvo un papel muy importante. Entre sus obras se desctaca el cuento «El niño que dibujaba gatos», publicado en 1898, el que narra la historia de un niño, el menor de una familia campesina japonesa, que es enviado a un templo para formarse como sacerdote. El niño se inicia en el sacerdocio mostrando que entre sus habilidades tiene una obsesión, la de dibujar gatos, lo que no es bien visto por su maestro instructor porque dificulta su aprendizaje. Así las cosas, el maestro instructor, tras muchas advertencias para que desista de dibujar gatos de todas las razas y en las más diversas circunstancias, termina expulsándolo del sacerdocio. El niño entonces se refugia en un templo cercano abandonado en cuyos paneles, frisos y paredes continúa dibujando gatos que cobran vida por las noches para protegerlo. El cuento combina leyendas del folkclore japonés con elementos sobrenaturales para enfatizar que los gatos además de amadas mascotas son poderosas figuras espirituales cuya función es combatir el mal… (Pueden leer el cuento completo en https://lecturia.org/cuentos-y-relatos/lafcadio-hearn-el-nino-que-dibujaba-gatos/)





1342. “Cuando ellos quieren algo esperan que nosotros, sus sirvientes, porque así nos ven, se lo alcancemos de inmediato, ya sea su comida, sus juguetes o tan sólo nuestra atención. Hacen de nosotros lo que quieren…”, y no terminó de decir eso el politólogo polaco Jerzy Targalski que, en plena entrevista para el programa de televisión holandés ‘Nieuwsuur’,  su gato Lisio escaló por su brazo hasta acomodarse sobre sus hombros y comenzar a lamerle la oreja, refrendando como absolutamente cierto lo que acababa de decir Jerzy, mientras en la entrevista continuaba con el análisis de la actualidad política en Polonia.





1341. Un par de pendientes medievales de oro con forma de gato, con un peso de 22 gramos y un labrado minúsculo e intrincado de estrellas, gotas y medialunas aplicadas, mediante la técnica del grano, puede verse en estas verdaderas  reliquias del arte joyero armenio encontradas en las ruinas del pueblo de Subatán a 15 km de la antigua ciudad armenia de Ani, floreciente capital del reino Bagrátida, al este de Turquía, en los siglos X y XI antes de su declinación.