viernes, 22 de enero de 2016

Eso sí



No sabría decirte lo que siento
Apenas puedo explicar lo que pienso
Cómo quisiera ver lo que percibo
Que tuviera lugar lo que me imagino
Y que fuera cierto lo que compruebo
Yo a veces nada más escribo
Aunque no exista lo que veo
Mucho menos lo que experimento 
Por más que lo vivo no lo creo
Sumando años voy restando tiempo
Eso sí, sólo existe este momento
Ojalá supiera decirte lo que siento


Imágenes de Larisa Glushakova 


domingo, 17 de enero de 2016

Haiku del 5 de enero

 Mariano Fortuny y Marsal (1838-1874)



Es tu olvido
Un barco encallado
En mi memoria



miércoles, 13 de enero de 2016

+ o -

Fotografías de Israelis Izis Bidermanas...


Más o menos yo
Más o menos soy
Más o menos puedo
Más o menos no

Más o menos estoy
Más o menos vengo
Más o menos menos
Más o menos voy

Más o menos siento
Más o menos creo
Más o menos miento
Más o menos dios

Más o menos nunca
Más o menos tuyo
Más o menos solo
Más o menos hoy

Más o menos quiero
Más o menos tengo
Más o menos digo
Más o menos cero

Más o menos sé
Más o menos veo
Más o menos fue
Más o menos muerto

Más o menos necio
Más o menos caigo
Más o menos asomo
Más o menos vago

Más o menos grave
Más o menos esdrújulo
Más o menos agudo
Más o menos demasiado

Más o menos harto
Más o menos desierto
Más o menos loco
Más o menos alado 

Más o menos poco
Más o menos mío
Más o menos tonto
Más o menos tanto

Más o menos claro
Más o menos río
Más o menos sonrío
Más o menos malo

Más o menos aterido
Más o menos informe
Más o menos formal
Más o menos deforme

Más o menos roto
Más o menos perfecto
Más o menos real
Más o menos erecto

Más o menos sano
Más o menos argento
Más o menos cruento
Más o menos en vano

Más o menos moebius
Más o menos lejos
Más o menos centro
Más o menos adentro

Más o menos tardío
Más o menos infinito
Más o menos vacío
Más o menos silencio

Nada es del todo cierto
Podría seguir así hasta mañana

La vida siempre está por verse
Dala vuelta como un guante
En la mala no te desesperes
Sólo dale para adelante



...a Óscar Barrera Tévar

lunes, 11 de enero de 2016

Haiku surreal para David Bowie



Roto el aire
No drena el silencio
La luz se agria

viernes, 8 de enero de 2016

Otro poema de haikus otra vez



Un iris de luz
Ronda el cañaveral
Espía dentro

Huye la tarde
Mientras el sol anida
Entre las ramas

Arde el aire
Suena el crepúsculo 
En carne viva

Ahí el monte
Echado en silencio
Es un animal  

Caen las sombras
Envueltas en un velo
Azul de bruma

La noche pinta
El lienzo estrellado
Que es el cielo



lunes, 4 de enero de 2016



1.
Un sutra dice:
“No hay discontinuidad
Entre pasado, presente y futuro” 
Como el cuerpo y su sombra en un instante son una unidad
No existen discontinuos ni estancos


 2.
Soy, a la vez, lo que fui
Lo que alguna vez seré
Y lo que no dejo de ser
Ni siquiera un instante


3.
Nada hay más allá de este instante
De inasible presente interminable
Nada más estable, expansivo, sucesivo, inmensurable
Un intersticio de tiempo inextinguible, irrefrenable


viernes, 1 de enero de 2016

Extra-Brut Blues

Fotomontaje de Marcel Bovis


La noche es una mutación
Entre el silencio y el día
Cambia de piel la poesía
Y se vuelve canción
No existe sueño que sea irreal
No tengo deseo que no seas vos

La luna es el centro de la noche
Un vigía en soledad
No hay centro que no esté adentro
Y en el mío te tengo a vos
Una pupila encendida
En medio de la inmóvil oscuridad

Los años resisten el paso del tiempo
Son como un buen vino anejo
Por eso cuando un año se pone viejo
Como una crisálida renace de nuevo
¿Quién dijo que un sueño es irreal
Cuando lo real es que sueño?

La mirada enciende lo que ve
Aún cuando allí no haya nada
Con los ojos apagados todo calla, nada es 
Tu voz pinta como un pincel
Ese lugar que nadie nunca ha podido ver
La inasible línea que delinea
Las formas que aún no pueden ser

Mi gata tiene ojos de luna llena
Y entre acordes de guitarra blusera
Un haiku ronronea
“La noche toda
Me entra en la boca
Y me la trago”
Vamos por otra botella de extra-brut
Y de esa copa que es tu boca
A la salud del nuevo año
Bebámoslo

The Bachelors Dream, 1860, de Oscar Rejlander 

Bolsa de Gatos 121/130



130. El compositor francés Henri Sauguet tuvo gatos toda su vida, pero hubo uno en especial, uno de angora blanco y gris, el inolvidable Cody, que no podía disimular el placer que le causaba la música. “Le gustaban particularmente las obras para piano de Debussy como « Cortège » de la Petite Suite. Ya las primeras dulces notas causaban en él un efecto extraordinario. Se enrollaba sobre la alfombra gimiendo de placer, saltaba sobre el piano, pasaba luego a mis rodillas, me lamía las manos, se restregaba en mí mientras desgranaba las encantadoras terceras. Mi amado Cody, su recuerdo vive en mí a cada instante y no interpreto ni escucho jamás sus partituras predilectas sin sentir que su leve y tierno espíritu vuelve a ronronear a mi lado”. 




129. Chris Marker o Christian François Bouche-Villeneuve (1921-2012), escritor, fotógrafo y director de cine francés al que se le atribuye la invención del documental subjetivo, dijo en uno de sus últimos reportajes: “De haber vivido un tiempo más pacífico me hubiera dedicado a filmar lo que más amo: las mujeres y los gatos”. 




128. “Separada de su marido, María Zambrano agarró sus gatos y se fue al París de posguerra, en donde se reencontró con su hermana ya medio loca luego de ser torturada por los nazis. Al poco tiempo conoció a Albert Camus, también amante de los gatos y quien llevaría a la editorial Gallimard ‘El Hombre y lo divino’, una de sus obras de cabecera y de la cual llevaba una copia en la guantera de su coche cuando se mató en 1960. Años después se trasladaría a Roma, siempre con sus gatos, y más tarde a Suiza, en donde debieron socorrerla económicamente sus amigos, entre ellos Julio Cortázar, otro enamorado de los gatos…” comenta en su blog el escritor y crítico literario David López. 




127. Samuel Beckett con su gato Murphy y su perro Watt, nombres de dos de sus novelas, escritas respectivamente en 1938 y 1945. Su amigo James Joyce alguna vez declaró que había leído “Murphy” con deleite, como acariciando a su gato. Por eso Beckett decidió llamar así al suyo en tanto que el nombre “Watt” provino de su novela cómica, escrita mientras permaneció en la clandestinidad perseguido por los nazis, experiencia que le resultó muy graciosa y divertida. 



126. Aubrey Beardsley era loco también por los gatos. Una de sus obras más reconocidas (protagonizadas por gatos) es “El Gato Negro de Edgar Allan Poe”. 




125. El 12 de marzo pasado, en el entierro del escritor británico de ciencia ficción Terry Pratchett, su editor, Larry Finlay, lo despidió sin grandilocuencias: “Terry murió como quería, en su hogar, en su cama junto a sus gatos y rodeado de su familia”.




124. “Para mí siempre fue importante elegir los nombres de mis gatos. Por mencionar algunos: Louise era mi nombre en ‘Pocketful of Miracles’, mi primer trabajo actoral en cine. Ariel se llamó mi personaje en ‘Grumpy Old Men’, a uno le puse Harley por mi pasión por las motos de gran cilindrada, en la remake de ‘A Streetcar Named Desire’ hice de Blanche, mi dulce amigo Dean Martin me llamaba Sweet Thing, Bobbie fue mi personaje en ‘Carnal Knowledge’, Kit fue por 'Kitten with a Whip', Jezebel por mi papel en ‘The Cheap Detective’, a Rusty lo bauticé así luego de 'Viva Las Vegas', Birdie fue por ‘Bye, Bye, Birdie’ y Tommy, obvio, por la película de Ken Russell”, recuerda Ann-Margret, actriz que siempre se asumió como “una loca enamorada de los gatos”.




123. Freyja, la diosa del amor, la fertilidad y la belleza en la mitología nórdica, en su carruaje tirado por gatos (los skogkatt de los bosques noruegos) recorriendo el cielo escoltada por sus querubines. (Obra de Nils Johan Olsson Blommér, 1816–1853)




122. T.S. Eliot tuvo muchos gatos, pero a algunos, para darles nombre, necesitó semanas. Noilly Prat, Tantomile, Wiscus, Pattipaws o George Pushdragon fueron algunos de ellos. Como escribió en un poema: “Un gato necesita que su nombre sea suyo / un nombre definitivamente peculiar y conspicuo / o cómo podría si no alzar su rabo oblicuo / y atusar sus bigotes y contemplarte con orgullo?” (En la foto, mirando algún punto invisible del aire, bella y orgullosa de su nombre y sus bigotes, Oops, la gata de Ning Jie, autora de meponedelosnervios.blogspot.com.ar)




121. En la primera nota aparecida en un diario sobre Elvis Presley, por ese entonces apodado ‘El Gato Hillbilly', el reportero señaló: “El Bon Air Club de Memphis ardió esa noche como un fuego que se propagaría por todos los estados del sur. Elvis tiene un ritmo frenético, se mueve como un gato y su actitud es lasciva y arisca como la de un gato. Una voz surgió en un momento entre el público ‘parece un gato montés’, otra acotó ‘y uno bien negro’ y una tercera gruñó ‘sí, un negrata blanco’. La excitación era descomunal, Elvis se contoneaba en el escenario y las chicas en la pista lloriqueaban histéricas y chillaban como gatos…”