viernes, 8 de enero de 2016

Otro poema de haikus otra vez



Un iris de luz
Ronda el cañaveral
Espía dentro

Huye la tarde
Mientras el sol anida
Entre las ramas

Arde el aire
Suena el crepúsculo 
En carne viva

Ahí el monte
Echado en silencio
Es un animal  

Caen las sombras
Envueltas en un velo
Azul de bruma

La noche pinta
El lienzo estrellado
Que es el cielo



18 comentarios:

MuCha dijo...

Y entre la matas el cielo lloraba
la pasión interna
que ese lugar albergaba...

Juan Nadie dijo...

Oye, tú has nacido para el haiku. Sin desmerecer lo demás, claro.

"Huye la tarde
Mientras el sol anida
Entre las ramas"

Qué bueno!

carlos perrotti dijo...

Gracias, siempre generosa e inspirada Mucha...

carlos perrotti dijo...

Gracias, Juan. Así salió, inspirado en esas fotos, imágenes no muy gancheras, pero no sabía con qué ilustrarlo.

Juan Nadie dijo...

Está perfectamente ilustrado.

carlos perrotti dijo...

Se agradece.

Adriana Alba dijo...

Como siempre una belleza Carlos, no se porque imaginé a Vincent entre esos cañaverales,pintando con fragor... aunque en su paisaje el haya visto espigas y girasoles.
Un fuerte abrazo.

Adriana Alba dijo...

También leí tus otras entradas, incluyendo gaterío, me encantaron, da gusto pasear por tu Blowin...
Besosssss.

marian dijo...

Con los haikus llegó la calma:)
He visto en esos cañaverales (escondiditos), a Lorca y a Van Gogh.

marian dijo...

"Ahí el monte
Echado en silencio
Es un animal"

Como el que tenemos aquí al lado: un "León Dormido" Ahora está nevadito.

carlos perrotti dijo...

Gracias, Adriana, nuestro querido Vincent. Alguna vez me gustaría hacer un poema de haikus para él. Ojalá me salieran. Gracias también por leer las entradas anteriores. Da gusto que pases por aquí...

carlos perrotti dijo...

Gracias, Marian. Ojalá también me salgan haikus para Federico... Tuve esa imagen como de un monte visto desde arriba echado como un animal. Y así salió. Qué gusto que te guste.

marian dijo...

Destilan sosiego.

carlos perrotti dijo...

Agradecido y sin palabras, Marian.

Ning Jie dijo...

Como estaba bajo mínimos, cada vez que entraba, leía estos haikus y escribía algo, lo tenía que borrar al instante y cerrar el ordenador.
A veces (en esas veces) es mejor callar que hablar por hablar.

Ahora, que resurjo de mis cenizas (como todos lo hacemos de cuando en vez) ya puedo comentar sin parecer catatónica y admirar esa forma de decir tanto en tan poco espacio de palabras.

Por fin arde el aire en carne viva.

carlos perrotti dijo...

Gracias, Ning. Algo percibía pero, por lo que sea, recuerda que "el invierno nunca deja de convertirse en primavera".

Ning Jie dijo...

Tranquilo, que tengo un batiscafo a prueba de bombas que me hace emerger cuando sale el sol ;)

carlos perrotti dijo...

Así me gusta.