domingo, 19 de febrero de 2017

Tres deseos


(Como no encuentro con qué ilustrar mi poema ilustro con el poema de Octavio Paz que me lo disparó) 



Tener un árbol
Subirme por las noches
Y entre sus más altas ramas aullarle a la luna
Plantar un libro
Regarlo todos los días
Hasta que le broten palabras que sean
Como hoy no es ninguna
Escribir un hijo
Incluso detrás de las orejas
Entre los dedos de los pies
Y en cada pliegue o resquicio 
Escribir donde pueda
Apenas un mensaje donde nítidamente se lea:
"El imposible es un hecho que aún no ha ocurrido."



sábado, 18 de febrero de 2017

Naif





No existe tal cosa como nunca
Ni hay nada más cierto que siempre
Porque nunca sería como aceptar
Una instancia de imposibilidad
Un lugar al que no se puede llegar
Mientras que siempre es ese instante
Parte del tiempo y de tu decisión
En el que todo puede cambiar…



jueves, 16 de febrero de 2017

Poema tardío para Spinetta (Yo sabía que por estos días tenía algo para decir)





Veo cada vez con otros ojos
Nunca los mismos
A vos también te debo hacerme ver 
Que nada nunca fue ni será lo mismo
Recuerdo que una vez te escuché tocar
O veía tu música, no sé bien
Las nubes resbalaban en cascada sobre el bosque
Las formas invisibles de tu música se envolvían en el aire
Como la madreselva en la inalcanzable altura de los árboles
Tus canciones abrieron en mi memoria para siempre un pasaje
Por el que todavía me adentro
En ciertos lugares de tiempos inciertos
Pero extraño tu luz, Luis Alberto 


lunes, 13 de febrero de 2017

Inconclusión


(Fotograma del film Emak Bakia, dirigido por Man Ray) 



Me pasó que desperté
Musitando que los sueños están hechos de ayer
Y vacíos de mañana
Y que nada es finalmente como lo ves
¿Quién puede asegurar que algo es
Cuando todo constantemente cambia?
Sería una inconclusión
Como olvidar lo que no sabés
Como si antes viniera después
Como soñar que desperté
¿Quién puede asegurar que algo es
Cuando todo constantemente cambia?


martes, 7 de febrero de 2017

Moebius


(Moebius Birds, obra de Maurits Cornelis Escher)





El mañana no viene
Inmóvil como el horizonte
Ni siquiera se acerca
Entretanto el ayer regresa
Igual que las flores en primavera
Apenas el presente se sucede
E imperceptiblemente se mueve
Y se aleja, como la marea
Llevándose tus pasos perdidos
Sobre la arena
De la eterna ribera del Tiempo
Que ahora mismo converge
En su devenir constante
¿Acaso no ves que no hay nada
Entre cada instante?
Nada excepto desiertos
Y océanos de eternidad, distantes
Todo no es más que una mera dilatación
Del ayer que no tiene adonde ir
Y una contracción del porvenir
Que sólo puede confluir en este presente
Sucesivo, incesante
Que no hace más que reanudarse
Continua y simultáneamente
Mientras el después viene antes...



miércoles, 1 de febrero de 2017

Casi haikus





Ojo de nácar
Como nocturno vigía 
Entre las ramas


Luna seminal
En ese mar de silencio
Que es la noche


Una isla de luz
Que en el azul del cielo
Flota perdida





Bolsa de Gatos 251/260




260. Veinte años sin el Gordo Soriano, ese buen escritor, gran tipo y devoto amante de los gatos. Alguna vez me enseñó que debía darles aceitunas a mis gatos, para que no perdieran tanto pelo y para que su pelaje sea sedoso. El Gordo vivía de noche y dormía de día, sabía mucho de policial negro, de fútbol y de gatos. (CP) 




259. "Mi memoria es una herida en carne viva / En la que los hechos pasados se niegan a dejarse ver / En el presente / Aunque si se los fuerza, sangran / Y, como mi gata / Esconde a sus crías ensangrentadas…” (René Char) 




258.  Pierre Loti, novelista y oficial de la Marina Francesa, amaba tanto a los gatos que se negaba a navegar, por dos motivos que a nadie ocultaba, si a bordo no había varios: primero porque debían ocuparse de los ratas que pululaban en las bodegas y segundo porque los necesitaba como talismanes de buena fortuna. Así decía en uno de sus prólogos: “Las dos gatas de las que les contaré sus historias están en mi recuerdo asociadas a momentos felices de mi vida. Deberán disculpar que a todas les haya puesto “Moumoutte” y "Mimi" a sus crías. Reconozco que no he demostrado mucha imaginación en lo que a bautizar a mis gatas se refiere, pero sinceramente pienso que no existen nombres más apropiados, nombres más “gatunos”, por así decirlo, de modo que comenzaré contándoles sobre las dos pequeñas heroínas de este relato: Moumoutte Blanca y Moumoutte China…” 




257. “En realidad, escribo mucho porque mi gata se adormece en mi regazo y ronronea de tal manera que no puedo levantarme e incomodar su sueño, lo que me conecta y me relaja, mucho más que mi marido, por cierto, para que pueda concentrarme y escribir”. (Joyce Carol Oates con su gata Chérie) 




256. François-Augustin de Paradis de Moncrif (1687-1770) fue un escritor y poeta criado en Francia pero de origen inglés, autor del primer libro dedicado íntegramente a los gatos, “Les Chats”, publicado en 1727 por Quillau, dividido en once capítulos y con 204 páginas en las que queda claro que Moncrif sentía verdadera devoción por los gatos. Un fragmento del prólogo dice así: “No contaré aquí todos los vicios y ridiculeces de las que se ha acusado a los gatos. Pero deberían saber que algún día sus virtudes serán por todos reconocidas. No puede ser que en una nación brillante como la nuestra el terror le gane a la razonabilidad y que no advirtamos que los gatos son amigables, muy buenos compañeros, compinches admirables, seres sensibles y llenos de gracia.” 




255. José Luis Loría Méndez pinta rodeado de sus gatos en su estudio de Mérida. Es famosa su colección de gran formato para la que realizó un relevamiento de cincuenta razas de gatos y que presentara en 2014 en la Galería Tataya, propiedad de François Valcke, reconocido curador del Museo de Arte Contemporáneo de Yucatán, y que luego itinerara por Pekín y otras grandes ciudades del mundo con el auspicio de la Fundación Cultural Macay. 




254. “…y fue en ese preciso instante cuando apareció de la nada, saltó de un brinco a mi lado y me asustó, no lo esperaba, o quizás sí, pero no de esa forma. Lo primero que hizo fue mirarme fijamente, jamás vi unos ojos tan hermosos y profundos y su mirada me hipnotizó, lo saludé dubitativa y le dije que no era mi mejor día, pero no le importó en absoluto, se acomodó para dormir sobre mi falda con total confianza y naturalidad. Por momentos giraba la cabeza y me miraba fijamente, y pude entender todo lo que me decía, luego se estiraba y nuevamente se dormía, mientras yo experimentaba una gran placidez, otra vez se despertaba y apoyaba su patita justo en mi corazón, que latía en sincronía con el suyo...” (Fragmento de Encuentro con El Ángel Lito, publicado por Adriana Alba en su blog descubriendonuestrointerior.blogspot.com.ar e ilustrado con una pintura naif de la artista canadiense Tascha. 




253. Bella es una gata ciega a la que Howard Stern y su mujer Beth Ostrosky no pudieron encontrarle un hogar a través de la fundación protectora de gatos que ellos patrocinan, por lo que Howard decidió adoptarla como su “gata personal”, un status levemente superior por sobre la docena de gatos que el matrimonio Stern tiene en su casa. 




252. Beth Ostrosky hizo de su esposo, Howard Stern, un militante de la causa por la protección de los gatos y juntos crearon una Fundación con una amplia red de voluntarios y subscriptores en Estados Unidos y Canadá, con la que se ocupan de darles albergue, entregarlos en adopción, curarlos o lo que sea que necesiten para vivir una vida digna como merecen.




251. “El hombre me metió en la jaula. Se estaba bien pese al olor a desinfectante. Me paseé alrededor con cautela. Mi madre me había enseñado que lo primero era  investigar cualquier lugar extraño antes de acomodarme. Había una rama de árbol, así es que saqué mis uñas para demostrar que ya me sentía como en casa. Al encaramarme por la rama pude ver más allá sobre un pequeño cerco. Árboles y arbustos colmaban el terreno. Un magnífico gato siamés apareció. Era fantástico, largo y delgado, y tenía la más negra de las colas. Mientras atravesaba lentamente el terreno iba entonando una melodía romántica. Lo escuché extasiada. Mi corazón latía fuertemente y tuve una sensación de lo más extraña. Se me escapó un suspiro mientras lo veía alejarse. Me quedé sentada en lo más alto de la rama por un rato. Mi cola se movía espasmódicamente y las piernas me temblaban tanto de la emoción que apenas podían sostenerme. ¡Qué gato más formidable! Podía imaginarlo llenando de gracia un templo del lejano Siam, rodeado de sacerdotes de túnicas amarillas reverenciándolo mientras dormitaba al sol. Mi cabeza era un torbellino. Despacio, temblando, bajé por la rama y me eché a añorarlo. Esa noche me dormí inquieta. Su bello rostro negro y su larga cola se apoderaron de mi sueño…' (Fragmento de “Mi Vida con El Lama" de Lobsang Rampa)


sábado, 28 de enero de 2017

La verdad


(Obra de José Manuel Ballester) 




Si algo cambia es la verdad
Creo en un Tiempo sin horas
Sin principio ni final
No necesito que vean mis ojos
Lo que acepto como real
Tengo fe en la duda
Creo fervientemente en dudar
Más nítidamente siento
Si algo no es del todo cierto
Es la verdad


lunes, 23 de enero de 2017

El espacio consiste en tiempo






Nada abarca ni cabe en nada
Todo desborda los límites de mi mirada
La cala plena es la cala marchita 
El espacio consiste en tiempo


El mañana se contrae
El ayer se expande
El presente sucede
Finito pero ilimitado
Es decir que prevalece
Incesante


La verdad excede los hechos
Vive a la sombra del silencio
Y yo aquí, en medio de este instante
El espacio consiste en tiempo







(Obras de Robert Mapplethorpe)



viernes, 20 de enero de 2017

Las palabras (3)


(Fotografía de Erwin Blumenfeld)




Las palabras se desnudan
Dejan caer lentamente
Las vocales y las consonantes
Los acentos, si es que los tienen
Sus significados cambiantes
Los puntos, comas y diéresis
Sus respectivos sonidos e ideales
Hasta revelarse tal cuales son
Luciendo, todas sin excepción
La misma desierta piel de silencio



viernes, 13 de enero de 2017

Surreal


(Joseph Cornell por Duane Michals)



Lo real es que la sombra
Persigue al cuerpo
Como irreal sería que un cuerpo
No tuviera sombra
Pero qué fue cuando vi
Que mi sombra prescindía
Se escapaba de mí
Mientras mi cuerpo corría detrás
Sin poderla alcanzar?


jueves, 12 de enero de 2017

Un poema que termina recién empieza





Un poema está muerto cuando llega a su final
Y no tienen ya más nada para decir sus versos
Cuando no se hizo realidad el precepto
“Un poema que termina recién empieza”
Porque en el lector (al menos por un tiempo)
Debiera seguir viviendo
Es entonces cuando uno debe asumirlo
El poema debe ser quemado
Porque se ha malogrado o, como en este caso
Ha fallado en el intento 


miércoles, 11 de enero de 2017

Instantaneidad






Yo es otro espiándome desde mi reflejo

Apenas un solitario eco de mí en el espejo

Como un recuerdo no es sino un atisbo

Impermanente de lo que tal vez ya no soy

La súbita substancia de la comprensión

De un momento indisoluble de Tiempo

Igual que la sombra persigue al cuerpo

La incesante instantaneidad de lo eterno



jueves, 5 de enero de 2017

Sentidos





En mi sueño no había imágenes sino sonidos
Se oían voces y ruidos reflejando lo acontecido
Truenos, vientos, ecos, pasos, murmullos, alaridos
Sólo se veía lo que nítidamente podía ser oído



ȹȹȹȹȹ



Y desperté con los ojos en silencio, ensordecidos
Con los tímpanos rebosantes de destellos coloridos
Experimentaba como una alteración de los sentidos
¿Si no te hubiera soñado acaso habrías existido?



martes, 3 de enero de 2017

Poema (traspapelado) de 2016




Llueve. Se hizo de noche el día
El tiempo está loco
Chusmean en los balcones las vecinas
Subo el volumen. Llueve
El violín de Stéphane Grappelli me empaña
Con tan húmeda y tanguera melodía 





Llueve. O tal vez sea el aire que no deja de lagrimear
Anoche encontré tus ojos en un sueño
Y no acabo de despertar




Llueve. Se eriza la piel del viento 
Mientras vos transparecés
Espiando a través de lo que siento




Llueve. Boca arriba sobre el pasto
El cielo es un lienzo violáceo del que gotean estrellas
Esquirlas de lluvia flotan en el aire de la siesta




Llueve. Murmuran en lila las azaleas
Cada brizna de cada instante las envuelve
Aunándose en forma fugaz de brisa
Meciéndose invisibles
Al calor informe y transparente
De unas bocanadas de sol que arden
Cuando en amarillo
Alardea la tarde
En transiciones circulares
Con intersticios dorados
Curvos ecos violáceos
Brillos grisáceos y rosados
Que la lluvia va dejando olvidados
Sobre el pasto y en los árboles
Donde las hojas mustias musitan  
Arrullándose unas con otras
Como zorzales
Entre los tiernos tallos
De un naranja encendido en sus bordes
Repiqueteando en ocres
Y en marrones acordes
Subiéndose por las ramas
De la rosa china que afina
En bordó y en todos
Los infinitos tonos del verde
Con ese color empañado
Que la sombra tiene
Y que viene del azul
Como el que la lluvia llueve
Pintando la siesta de mi jardín
Mientras el día vuelve




Llueve. Suena feliz
El piano de Michel
Looking Up
El cielo es un estanque
De peces de luz que vienen y van
Llueve Michel Petrucciani
Looking Up





Bolsa de Gatos 241/250




250. Bidala Namaskar o “Saludo al Gato” fue creada por el Swami Maitreyananda mientras contemplaba a sus gatos. Son técnicas y posturas del Purna Yoga Integral, tal vez el más practicado por sus beneficios en la columna vertebral y por la flexibilidad que otorga a los movimientos laterales, de flexión, retroflexión, torsión y giro de las extremidades. Sólo por precaución, deben abstenerse de practicarlo todas aquellas personas que tengan problemas para apoyarse en sus rodillas, manos y muñecas, por lo que se recomienda consultar a un médico traumatólogo antes de comenzar. 




249. 'Gatos Viejos' de Sebastián Silva y Pedro Peirano ha participado en varios festivales internacionales obteniendo muy buenas críticas y llegando a ser parte de la Selección Oficial del Sundance Film Festival 2011. La película transcurre en un pequeño departamento en un octavo piso en el centro de Santiago de Chile, donde dos gatos viejos conviven con Isadora y Enrique. Ella tiene alrededor de 80 años y muestra las primeras señales de demencia senil en tanto que Enrique se encuentra en mejor estado físico y mental pese a algunos achaques. La narración no desdeña lo documental, pero gana en emotividad por la relación que estos dos ancianos mantienen con sus gatos, los que se lucen como si hubieran sido adiestrados para actuar. Muy recomendable película. No se la pierdan.




248. "Las personas exigen de los gatos obediencia. Pero eso no es pensar como lo hacen los gatos. Muchos creen que son indiferentes, distantes o insensibles, que no les importa si estás o no en casa, pero eso no es cierto, aunque está claro que los perros son los que más ansían nuestro pronto regreso al hogar. Sucede que convivimos con los perros hace miles de años, en tanto que a los gatos les hemos permitido ingresar a nuestros hogares recién hace 200 años. A los perros les importa mucho hacernos felices. A los gatos, que también nos quieren, no les interesa complacernos todo el tiempo, como solemos necesitar". (Jackson Galaxy, conductor del “Mi gato endemoniado” por el canal Animal Planet)




247. El escritor colombiano Triunfo Arciniegas se considera un imaginero que gusta de los libros, de la música de Pink Floyd, de Marilyn Monroe y Woody Allen,  de Gustave Flaubert, los unicornios y los gatos. Escribe con sobre bandidos, ángeles y vampiros, y su blog, “De Otros Mundos”, está repleto de gatos y muy buena literatura. (En la foto vemos a Triunfo junto a uno de los gatos del cementerio de la Recoleta en Buenos Aires)




246. En 1980, cuando Chrissie Hynde llegó a Madrid para presentar el primer disco con The Pretenders, Jesús Ordovás escribió para la Rolling Stone: “Ella es un poco cabrona, vegetariana militante y defensora de los animales, tanto que una tarde, en el patio del estudio de TVE, al ver a un gato maullando desvalido por ahí, detuvo la grabación y la retrasó cuanto ella quiso hasta que logró convencer a alguien del personal técnico para que lo adopte y se lo lleve a su casa". 




245. Pierre Drieu La Rochelle fue un periodista, escritor y colaboracionista nazi durante la ocupación de Francia. En 1945, oculto en la clandestinidad, buscado y con la única compañía de su gato siamés, se entera que han dictado su orden de detención y decide suicidarse. Escribe en su cuaderno de apuntes unas líneas de despedida para la escritora argentina Victoria Ocampo en la que declara que debe asumir sus convicciones: “No se es una víctima cuando se es un héroe”. Lleva luego a su gato a un descampado en las afueras de la ciudad, en donde lo abandona, regresa a su escondite, se viste con su mejor traje, relata en la última hoja en blanco de su cuaderno sus últimos pensamientos para su gato, apura un frasco de somníferos con un cognac, se hunde una manguera en la garganta y abre la llave del gas. 




244. En 1845 George Caleb Bingham pintó “Comerciantes de pieles bajando por el Missouri' en el que un remero y un joven que tal vez sea su hijo transportan mercancías en su canoa. La composición se completa con la silueta en sombras de un gato. No existe prácticamente reseña o análisis del cuadro que no indague acerca de la intención de Caleb Bingham de pintar a un gato y no al clásico “perro compañero” del hombre.  




243. “Mi tristeza es un corazón desmantelado / que sólo a los gatos servirá de abrigo”. (Eugenio de Andrade, poeta portugués)




242. “Me topé con él en una noche de luna llena, estaba escondido, asustadizo y temblando de frío, tras una esquina, parecía abandonado y hambriento desde hacía días… Desde entonces es mi más fiel compañero de juegos, le encanta brincar y jugar conmigo a la pelota, él es quien alumbra mis sueños con la luz azulada de sus ojos en mis noches oscuras, yo soy su colchón  y su almohada, le encanta dormir ovillado en mí y cada día muy puntual me despierta mordisqueando mis manos para que me levante porque tiene hambre… Mi copito de nieve y yo es como si estuviéramos conectados, cuando me mira fijamente y le hablo parece que entendiera lo que le digo, es como si adivinara mi estado de ánimo en cada momento, él parece captar cuando estoy triste, cuando estoy contenta o cuando me enfado… Mi copito de nieve está pendiente de cada paso que doy, siente pena cuando me voy y siempre me espera a mi regreso…” (Fragmentos del relato 'Momentos de Felicidad', escrito por María Perlada en su blog http://poemasrecopiladosdemaria. blogspot.com.ar - Algo más que palabras - e ilustrados con la obra de Félix Valloton, "La Paresse - Mujer acariciando a su gato blanco” de 1896. 




241. Quienes conocieron a Keith Moon fuera de los escenarios y las giras con The Who coincidieron en que sólo sus gatos lo sedaban de tal forma que podía beber y consumir lo que quisiera sin destrozar nada ni hacer payasadas ni provocar ningún escándalo porque, como el propio “Moon The Loom” dijo alguna vez, "los gatos son seres extremadamente sensibles y no quiero asustarlos ni mortificarlos de ninguna manera. No me lo perdonaría”. 


martes, 27 de diciembre de 2016

Genji (2)





"Es como una tempestad para los sentidos amarla
Con todo lo que tiene de indolente e irreal amar..."



Mientras afuera la noche ronda la calma
Genji se derrama en versos de nácar para su amada
Besa los pétalos de su radiante cala
Entre las piernas abiertas de la noche estrellada

Genji la abriga con la mirada
La fresca brisa acaricia su sonrisa en sueños
Su cuerpo envuelto en una pátina de cielo
Su piel de luz de luna que nunca dejó que el sol le besara

¿Por qué tan impúdico el placer?
¿Por qué amar puede ser tan cruento?
Es como una tempestad para los sentidos amarla
Con todo lo que tiene de indolente e irreal amar


jueves, 22 de diciembre de 2016

Dejo constancia (5)


(Fotografía de Robert y Shana ParkeHarrison)



El poeta no busca, encuentra sendas inadvertidas, no transitadas
No responde, descubre nuevas preguntas, hasta hoy impensadas
No engalana ni disfraza sino que desnuda sentidos y significados
No crea, detecta lenguajes, formas que permanecían inanimadas



martes, 13 de diciembre de 2016

Gato encerrado en el espejo de su mirada





El gato ve como una presencia
Donde en apariencia no hay nada
Algo, acaso un ruido de ausencia
Que atrae su mirada
Y digo ruido porque, si prestás atención
El gato está como medio dormido
Perdido en sus cavilaciones, ensimismado
Y de repente, gira el pescuezo bruscamente
Y mira en una dirección (y no en otra)
Como respondiendo a un llamado
Y se queda después mirando fijo
Un punto impreciso de la luz
Del cielo, la pared o la tarde
Mirando absorto, o hasta inexpresivo
Como quien descubre un hallazgo 
O algo tantas veces visto antes
Una sombra invisible
Un rictus indeleble del aire
El exacto centro del instante
Un rasguño en la imagen
Un gato encerrado en el espejo de su mirada
Un reflejo interior  
O la presencia de la nada como ciencia
De lo que sólo el gato puede ver