miércoles, 16 de enero de 2019

Sólo los ojos



(Autor desconocido para mí)



Liba del sol
Cada resplandor que se posa en mi jardín

Zumba de flor en flor 
Un colibrí se demora borroneando el aire

El aguacero amainó
Y como pátina de barniz un dulce calor
Realza el verdor de este instante

Mientras las sombras se resisten al color
Que la brisa dispersa en su devenir
Entre los árboles

Astillas de lluvia brillan
Sobre las hojas y el pasto

Ya la tarde es aquella bella melodía
Que sólo los ojos pueden oír 



(Gustav Klimt,  1862-1918)


lunes, 14 de enero de 2019

Es un hecho



(Jean Cocteau y Leo Coleman por Philippe Halsman, 1949)



Hoy los hechos están sujetos a interpretaciones
De modo que sólo existen versiones acerca de lo sucedido
Sucesos no definitivos, en efecto inacabados
Donde lo objetivo y lo subjetivo sobre lo que ha pasado
Colisionan en permanente contradicción
Como elementos de una realidad en continua construcción 
Y de imprevisibles derivaciones… De ahí que pienso que es un hecho
Que nunca debiera darse por hecho ningún hecho


domingo, 13 de enero de 2019

Querido diario (IV)



(Fotografía de Rodney Smith)



Hay en mí una soledad que no cabe en ningún lugar
Ahí radica la sensación de no encajar
Una atiborrada soledad que me sobra por todas partes
(Lo que no está ni bien ni mal)
Tiene una dimensión como no la habrá jamás
Y excede incluso lo que hay
Donde nada hay
Así es la vida, así nomás
Estás a veces menos dormido o más despierto
A todos nos pasa igual


jueves, 10 de enero de 2019

Animales


(El Jardín de las Delicias - El Bosco, 1450-1516)



Borges rima al tigre con Blake
Y al ruiseñor con John Keats
Como el cuervo rimará siempre
Para mí, con Edgar Allan Poe
La serpiente con Adán
Antonio Tormo con el pájaro chogüí
La tortuga con Aquiles
La ballena con Melville
Platero con Juan Ramón Jiménez
Las golondrinas con Carlos Gardel
La cucaracha con Kafka
El oso con Moris Birabent
La paloma con Picasso
El Big Fish con Tim Burton
El gallo con Juan Rulfo
Pessoa con Caeiro o Álvaro de Campos
Los gusanos con Manucho
Los cerdos con Bioy
La zorra con Esopo
La cigarra con María Elena Walsh
La perra Laika con el Sputnik
Los caniches con Perón
Las vaquitas ajenas con Yupanqui
La vaca con el tema de la composición
El unicornio azul o no con Silvio
El mono con Darwin
La mona con Tarzán
Los dragones con los poetas chinos
El gorrión con Édith Piaf
La tarántula con Dylan
Los elefantes con Spinetta
La yarará con Horacio Quiroga
El caballo con The Lone Ranger
O con el hidalgo Don Quijote
Como Platón con Sócrates
Rocinante con el burro de Sancho Panza
El león con la Metro Goldwyn Mayer
Las ratas con Albert Camus
La mariposa con Chuang-tzu
El gato con Baudelaire
Y a su vez la paradoja de Schrödinger
Con la sonrisa de Lewis Carroll
El lobo con Jack London
Hermann Hesse con el lobo estepario
El toro con cualquier Torero
Teseo con el Minotauro
Alien con Sigourney Weaver
La boa con las viejas vedettes del Maipo
Los dioses con sus criaturas
Las de hoy con las que el pasado augura
Y el hombre tratando siempre de rimarse 
Con algún dios como metáfora futura


martes, 8 de enero de 2019

Haiku para Amy






Versos obscenos
Paladean mis labios
Tu íntima sed





















(Haiku musicalizado por Georgia O’Keeffe)


lunes, 7 de enero de 2019

Nunca termina el ayer






Nunca termina el ayer
Lo que cada día llega a su fin es el mañana
Que ojalá sea 
El que querías que fuera
El que creías tener
Nunca termina el ayer
Que a cada momento se abre
Como una flor de Tiempo
El ayer que emana de vos 
En círculos concéntricos
Que gira como un molino de viento
O como una rueda de la fortuna
Cuando ya no te queda ninguna
Nunca termina el ayer


domingo, 6 de enero de 2019

Haiku cacofónico






Labran macabras
Tramas los libros libres
Ya de palabras





viernes, 4 de enero de 2019

Versos jazzeros





Hay días que no es hoy
Momentos que ya no soy
Tantas veces que en mí no estoy
Atisbos de una realidad
Que asoma de vez en cuando
Versos jazzeros que fluyen sin razón
Garabateados
Plenos de sentido
Aunque impensados
Más fruto del juego y la improvisación


Bolsa de Gatos 481/490




490. "Si un hombre ama a los gatos no necesito saber más nada sobre él, desde ese mismo momento tal hombre es, incondicionalmente, mi amigo". (Mark Twain)




489. Postal de Louis Wain, quien amaba tanto a la Navidad como a los gatos. “La Navidad es como un baile en una fiesta de gatos”, le gustaba decir.




488. “Soy un gato, aunque no tengo nombre todavía. No sé dónde nací. Mi primer recuerdo es un lugar húmedo y umbrío donde me pasaba el día maullando sin parar. Fue allí donde por primera vez tuve ocasión de poner mis ojos sobre un espécimen de raza humana...”' Así comienza la novela «Soy un gato» de Natsume Sōseki, auténtico hito de la literatura japonesa, verdadera sátira sobre la burguesía Meiji que a pura imaginación y con corrosivo humor recorre las peripecias de un gato filósofo en medio de la disparatada fauna de seres humanos con la que le ha tocado convivir, todos miembros de la políticamente correcta clase media urbana tokiota. 




487. “Se puede querer más a los gatos que a las personas…”, asegura Manuel Burque Hodgson, actor y guionista español de teatro, cine y televisión.




486. JUEGO: ¿Puedes ver al gato? No hagas trampa. Sólo después de encontrarlo o de desistir lee lo que sigue, LA SOLUCIÓN: Sí, arriba, a la derecha, casi en el ángulo.  Ahí está. Abre su boca y tiene dos orejas, pero no pico… Ahora, sé sincero. ¿Lo habías encontrado?




485. “Prefiero la soledad junto a mis gatos, la prefiero antes que las fiestas o los eventos artísticos. Estar con mis gatos jugando en casa, eso deseo”. (Anna Magnani)




484. “La Última Cena” de Pietro Lorenzetti, fresco de la Basílica de Asís, pintado entre 1315 y 1319, en el que vemos la célebre escena en un pabellón hexagonal, con los apóstoles rodeando a Jesús, y al lado una escena que retrata las labores cotidianas en una cocina mientras un perro lame las sobras de un plato y un gato descansa sereno, misterioso y distante de ambas situaciones.




483. “Lo sabemos: son extraterrestres, vienen del espacio exterior y dominarán el mundo. Están entre nosotros desde hace tiempo, ocupando nuestras camas y nuestras alfombras. Y, sobre todo, tienen toda una ciencia a cuestas. Sí: la ciencia de los gatos. Uno de los misterios de la vida felina es su imparable amor por las cajas: les resultan irresistibles y no pueden verlas sin desear estar dentro. ¿Será que les sale el salvaje que llevan en su interior y la usan como escondite para sorprender a sus presas? No necesariamente; las investigaciones indican que un entorno cerrado (como el de las cajas) disminuye mucho los niveles de estrés en los gatos y hasta les mejora las interacciones futuras con otros gatos o incluso con esos otros bichos bobos, los humanos. Pero no sólo de cajas viven los gatos: podemos encontrarlos en la bañera (vacía, claro), en bolsas, cajones y hasta en zapatos. Así como les encanta el calor (parece ser que sus preferencias están por encima de los 30°C), además de dormir al sol, un buen refugio cerrado les puede brindar una temperatura de lo más agradable…” (Así comienza el imperdible artículo escrito por Diego Golombek para La Nación que puedes seguir leyendo en  https://www.lanacion.com.ar/1783406-ciencia-felina )




482. “Lo que me encantó de Londres fueron sus tranquilos gatos rayados por todos lados, algunos dormidos plácidamente en la puerta de los negocios y carnicerías, con la gente teniendo que pasarles por arriba para poder ingresar, otros retozando al sol en las vidrieras pese a los rugidos de los coches, autobuses y tranvías. Lon- dres debe de ser la tierra de los gatos, abundan sobre las cercas de St. John Wood donde las ancianas amorosas los alimentan con cariño, como mi madre alimenta a mis gatos…” (Jack Kerouac, en la foto con su madre y uno de sus gatos)




481. “La gata entra en la sala donde estamos reunidos / No es de Angora, no es persa / Ni de ninguna marca prestigiosa / Más bien exhibe en su gastada pelambre / Toda clase de cruces y bastardías / Pero tiene conciencia de ser gata / Por tanto pasa revista a los presentes / Nos echa en cara un juicio desdeñoso y se larga / No con la cola entre las patas: / Erguida como penacho o estandarte de guerra / Altivez, gatidad / Ni el menor deseo de congraciarse con nadie / Duró medio minuto el escrutinio / Dice la gata a quien entienda su lengua: / Nunca dejes que nadie te desprecie” (“Gatidad”, poema de José Emilio Pacheco)

sábado, 22 de diciembre de 2018

¿Cuántas vidas me quedan después de vos?


(Fotografía de José Ángel García Landa)



El gato no rima con el mar
Sí con la luna
Sí con tus ojos
Sí con tu cadencia al caminar

El gato rima con la sombra que huye
Del color
Tiene la excelsa sinuosa forma de tu voz
En el adiós

¿Cuántas vidas me quedan después de vos?


martes, 18 de diciembre de 2018

Uno es casi





Uno es casi los otros
Le ocurren casi las mismas cosas
Siente casi diferente sobre lo mismo
Es idénticamente distinto
A cada cual
Lo que te hace único e inmiscible
Y sólo en parte similar  
Uno nunca sopla igual
Casi como el viento, invisible
Como un río de tiempo
De vario cauce y caudal
Uno es a veces tantos 
Que no siempre puede ser uno
Y nada más
Las combinaciones y posibilidades de ser
Son demasiadas, casi infinitas
Como las formas que tiene uno de ver
La realidad, y si es que en realidad
Uno puede dar por hecho
Cualquier hecho como tal
No vaya a ser que uno mismo se descubra
Casi que no del todo real


martes, 11 de diciembre de 2018

Uno escribe






Uno escribe siempre lo mismo
Sencillamente porque no ha logrado aún escribirlo
Escribe lo que cree que tiene para decir
Aunque no alcance a decirlo  
Escribe para cincelar contradicciones
Y dar forma a sus sentimientos
Para que en sus palabras resuene lo que ha percibido
Para no tener que vérselas con el olvido
Uno escribe sin saber
En un intento de ser lo que ha escrito...


Así como cada momento 
En cada monótona versión de sí mismo
Lleva inherente su destino
Uno escribe sin saber
En un intento de ser eso que ha escrito



viernes, 7 de diciembre de 2018

Otros haikus sueltos





En tu mirada
Entreveo los ecos
De mi silencio


Un tenue rumor
De pájaros anida
Entre las ramas


Llora la lluvia
Lágrimas se engarzan
En tus pétalos


Quiebra el aire
Un pájaro herido
En mi memoria


Tímidas sombras
Desnudas se ocultan
Entre las hojas


(Gustave Caillebotte – Lluvia, 1875)


lunes, 3 de diciembre de 2018

No siempre


(Fotografía de Edward Honaker)



A veces no es hoy
A veces en mí no estoy
A veces sé ir
A veces mejor no voy
A veces te creo
A veces lo intento
A veces te deseo
A veces me miento
A veces es cierto
A veces no siento
A veces soy un desierto
A veces tengo miedo
A veces te quiero
A veces ni en pedo
A veces me muero
A veces no


sábado, 1 de diciembre de 2018

Soy tu espejo




Soy tu espejo
Y reflejo lo que sos
La imagen que usás para ocultarte
Pero no te reflejo a vos
Vaya a saber quién sos
Detrás de esas máscaras
De las que te veo desenmascararte


Soy tu espejo
Me observo en tu mirada
Soy una imagen encerrada en un reflejo
Soy tu espejo
Y de alguna manera tus ojos
Tu testigo, tu coartada
La prueba más evidente de que estás presente
Aunque tu reflejo sigo siendo yo


Soy tu espejo
Y vos ahí, mirándote
Cegado por lo real
Pensando de qué lado estoy
Cegado por tus ojos 
Cuando el que no existe en mí sos vos


Bolsa de Gatos 471/480




480. Hoy Google recuerda a Tsuguharu Léonard Foujita en el 132º aniversario de su nacimiento. Foujita fue un notable pintor japonés-francés. "Soy un adorador de los gatos como criaturas de excelsa personalidad y, puesto que están en mi atelier por todos lados, adoro pintarlos junto a mí o entre mis desnudos. Son como la representación de mi firma en mis cuadros”. En su “Libro de Gatos” Foujita describió pormenorizadamente los variados coloridos pelajes y "las expresiones distintivas de cada uno de sus muchos gatos de toda una vida”. En la profunda convición de Foujita, el gato era un avatar, la corporización de cualidades tales como la inteligencia, la sensibilidad, el misterio y la independencia, valores que el artista siempre reivindicó. En su pintura, la figura del gato fue como una metáfora de la asombrosa simplicidad y destreza de su trazo con el pincel, semejante a los delicados movimientos del gato, lo que permitía deslizar sus “líneas firmes y seguras, sin pasos en falso sobre la tela.”




479. “Mi gato Poe es mucho más que un animalito al que yo quiero. He puesto, he visto, experimentado y proyectado tantas cosas mías en él que es como una bolsa de terciopelo negro, como una caja antigua en la que he echado y echo diariamente tantas cosas que sólo yo conozco, al punto de identificarme tanto con él, que lo miro, lo amo, me entristece, me provoca piedad, ternura, desilusión, remordimientos, como si fuera yo mismo quien camina, duerme, come y sufre en un cuerpo de gato...” (Carlos Martínez Rivas, poeta nicaragüense nacido en Guatemala)




478. La Princesa Victoria siempre tuvo predilección por los gatos. Pero fue durante su reinado que ganaron popularidad sus anécdotas con su inseparable gata persa White Heather. Consta en los Registros de la Corona que la gata acompañó a la Reina Victoria hasta en su lecho de muerte y que la Guardia supo que su alteza había fallecido recién cuando la escucharon rasguñar la puerta reclamando abandonar la habitación. 




477. “The Lovecats”, incluido en el recopilatorio Japanese Whispers, fue uno de los sencillos más exitosos de The Cure. Robert Smith lo escribió luego de ver “Los Aristogatos” de Walt Disney: “La forma en que cazamos, besamos / Nos deslizamos por las calles mientras todos duermen / Volviéndonos inmensos y veloces / Anchos y radiantes / Mordemos, rasguñamos / Y gritamos toda la noche / Vámos y arrojemos todas las canciones que conocemos / Dentro del mar, tú y yo / Todos estos años y nadie se enteró / Te lo mostraré en primavera / Es algo terrible / Te extrañamos gritaron los gatos del amor…”




476. Elsa Morante es una escritora de difícil clasificación, desapegada de todo, hasta de un estilo, excepto de sus gatos, a los que amó desde niña más que a nada en el mundo y de los que siempre se sintió inseparable. Autora desde los 18 años, huyó de su casa para vivir de las crónicas y artículos que le editaban los periódicos. Conoció a Alberto Moravia en una cervecería de la bohemia romana en 1936 y se casaron en 1941. Mantuvieron una relación casi siempre dramática, tormentosa, pero congeniaban como los antifascistas y amantes de los gatos que eran. El verdadero drama vendría luego con la separación definitiva: más doloroso que cualquier reparto de bienes iba a ser "repartirse los gatos", por lo que Moravia tuvo que marcharse solo y dejárselos a Elsa que aceptó la separación pero no quiso saber nada con separarse de ninguno de sus gatos.




475. El 28 de junio de 2009 la acuarela "Ratón y gato con lámpara" del maestro chino Qi Baishi fue vendida en casi 5 millones de yuanes durante la 18ª edición de la subasta China Guardian Quarterly Auction. En la obra se ve a un ratón en lo alto de un soporte del que cuelga una lámpara. Debajo, expectante, hay un gato. La simpleza de la composición retrata la tensión del momento. La inscripción de Qi Baishi resulta inquietante: “Anoche encendí la lámpara y me fui a dormir temprano, pero como soy pobre y casi no tenía aceite, cuando el gato trepó por el soporte la luz se extinguió”. 




474. Qi Baishi, maestro chino pintor de acuarelas y tallador, (1864-1957), convivió toda su vida con gatos, pero nunca le dio nombre a ninguno “porque hubiera sido imposible recordar a tantos…”




473. Extractado de "Krugman’s Posthumous Nobel", la columna escrita por Donald Luskin en el National Review del 14 de octubre de 2008: «Lo más probable es que el comité para el Premio Nobel de Economía, así como ig noró deliberadamente la esquizofrenia de John Nash en 1994, haya decidido ahora pasar por alto el extremismo político transgresor de Paul Krugman cuando declara con total desparpajo que sus teorías económicas se vieron desde siempre influenciadas por la cotidiana relación que tiene con sus gatos.»




472. “Mi viejo amaba a los gatos y jamás tiró a ninguno por ninguna ventana como leí por ahí en un tabloide. De hecho, cuando su gata Alice murió fue la primera y única vez que lo vi llorar desconsoladamente”, dijo Sean Lennon sobre “su viejo” John.




471. "La forma en que nos comportamos con los gatos aquí abajo determina el estatus que tendremos en el Paraíso." (Robert A. Heinlein)

sábado, 24 de noviembre de 2018

Los amarillos de Van Gogh











Un fulgor adormecedor y tibio
Como un sol otoñal
Oro encendido derramándose
Por campos de trigo
Un vino doradovioláceo crepuscular
Cielos incendiándose hasta el delirio
Ya por ajenjo o dedalera púrpura
Es el color de tu dolor
Ébrio de furor, violento de ternura
Un oleaje de fuego es tu corazón
Amo cada versión del amarillo
Con que resaltas tus pinturas
Vincent van Gogh