sábado, 13 de mayo de 2017

Blind Haiku


(Fotografía de David Plowden)




Háganse los blues
Dijo Blind Willie McTell
Y después la luz  











12 comentarios:

Kasioles dijo...

Si tuviera a mi marido al lado, él podría comentarte muy bien esta entrada, amaba la música, tenía un oído extraordinario y, cuando se jubiló, aprendió solfeo, decía que era una de sus asignaturas pendientes.
A mí, el escuchar blues, me hace sumergir en un mundo de añoranza y melancolía, y me arrastra a viajar a otros lugares y revivir momentos de otro tiempo en que he sido muy feliz.
Cariños.
Kasioles

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Kasioles. Maravilloso comentario y no menos maravillosa evocación. Algo de eso es justamente el blues que no imagina sino que más bien evoca y eterniza tiempos, vivencias, sentimientos... Estoy seguro que esa música y esos blues te conectan con esos tiempos-vivencias-sentimientos que permanecen muy hondo en vos, inalterables en el sentido de indestructibles, es decir eternos.

Abrazo grande!

María Perlada dijo...

Muy original esta entrada, me encanto todo.

Siempre un placer visitarte, amigo.

Besos y feliz lunes.

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias. Un placer el blues como un placer tu visita, María. Besos, abrazos y felices tiempos por venir...

Juan Nadie dijo...

Viva el blues clásico, el fundacional, el que creó un mundo!
¿Qué fue primero, el mundo, o los bluesman ya estaban ahí esperando? Es que escuchas un blues clásico y parece que el mundo está formándose en ese momento:

"Háganse los blues", dijo Blind Willie McTell, y se unieron en un coro infinito Blind Blake, Charlie Patton, Bessie Smith, Mississippi John Hurt, Robert Johnson...

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Juan. Sentimos igual... Y siguen las firmas, dicen hasta (hoy) Jack White...

Adriana Alba dijo...

Uyyyy entre el blues y Olga Orozco me hice una panzada!!!
Un abrazo querido Carlos.

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Adriana... Debería subir algo alguna vez de los bluseros argentos que nos abrieron los oídos (y la cabeza) a los maestros bluseros, no?

La gata de Olga Orozco fue regalo de Alejandra Pizarnik, para más datos.

Abrazo agradecido una vez más Adriana!

María Socorro Luis dijo...

l
Ay,Carlos. Me muero por un blues lentito en la mas luminosa soledad...

Buenas noches

carlos perrotti dijo...

Skip James y Son House, tus preferidos de aquí en más, Soco... Abrazo!

Ana Muela Sopeña dijo...

Preciosooooooo haiku:

Qué buena idea...

Besos
Ana

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Ana. Como suelo repetirme sin ninguna originalidad: así salió.

Abrazo. Besos.