martes, 1 de noviembre de 2016

Bolsa de gatos 221/230




230. “Morir, eso no se le hace a un gato / Porque, qué puede hacer un gato en un piso vacío / Trepar por las paredes, refregarse contra los muebles / Parece que nada ha cambiado y sin embargo ha cambiado / que nada se ha movido, pero está fuera de lugar / Y por la noche la lámpara no se enciende / Se oyen pasos en la escalera / pero no son ésos / La mano que pone el pescado en el plato / tampoco es la que lo ponía / Hay algo que no empieza a la hora de siempre / Algo no sucede como debería / Alguien estaba aquí, estaba siempre / y de pronto se fue e insiste en no estar / Se ha buscado en los armarios, se han recorrido las estanterías / se ha husmeado bajo la alfombra / incluso se ha roto la prohibición de desparramar los papeles / Qué más se puede hacer / Dormir y esperar / Ya verá, cuando vuelva / Ya verá, cuando aparezca / Se va a enterar que esas no son maneras de tratar a un gato / Se irá hacia él como quien no quiere / Despacito, con las patas muy ofendidas / Y nada de saltos ni maullidos al principio". ("Un gato en un piso vacío" de Wislawa Szymborska)




229. "Sólo extraño a los que ya no están conmigo", dijo Giorgio Armani refiriéndose a su madre y a Sergio Galeotti, socio en los negocios y en su vida sentimental. “Por eso ahora casi no salgo, asisto a muy pocas recepciones y sólo quiero estar en casa con mi gato Ángel. No quiero ni pensar cómo me sentiría extrañándolo. No, por favor”. 




228. Joey Ramone amaba a los gatos, tanto que no recordaba no haber tenido gatos. En sus últimos años era muy común verlo pasear por el Bowery, su barrio neoyorquino, con un gato atigrado que había encontrado en la calle durante una gira por Europa, mi gato europeo solía llamarlo, el que permaneció a su lado hasta el final, cuando Joey se cansó de pelear contra su cáncer linfático. 




227. En su exitosa novela "La gata, Shozo y sus dos mujeres”, Junichiro Tanizaki cuenta la historia de celos, traición y deseos de venganza entre el protagonista, su mujer actual, su ex esposa y Lily, su gata. La trama es bien simple: Shinako, la ex esposa, le solicita a Fukuko, la nueva mujer de Shozo, que le permita quedarse con la gata Lily para poder sobrellevar la separación. Pero Fukuko se niega, no porque sienta afecto por la gata sino porque no desea concederle ninguna clase de consuelo a su odiada rival. Shinako entonces confunde a Fukuko, haciéndole creer que su verdadera rival es Lily y que mejor sería que investigara la turbia íntima relación entre Shozo y su gata. Fukuko duda, pero termina exigiéndole a su esposo que, como prueba de amor, se deshaga de su gata. A partir de ese momento, Shozo cae en una espiral de angustia y ansiedad ante la posibilidad de no volver a ver a su amada Lily.   




226. Charles-Édouard Jeanneret-Gris, más conocido como Le Corbusier, fue un maestro de la arquitectura, urbanista, escultor y pintor suizo nacionalizado francés que amaba a los gatos, las guitarras españolas, las erres alargadas de su firma, estudiar y proyectar en compañía de su gato, leer a Cervantes, pelearse con Dalí, viajar con su gato, amigarse con Dalí, dibujar desnuda a Josephine Baker con quien compartía la pasión por los gatos, añorar a su mujer Ivonne y a su gata, nadar en mar abierto, desayunar leyendo el periódico y acariciando a su gato, y no muchas cosas más.  




225. La ambigua luz del horizonte azuloscuro / Sus dedos en mi espalda pierden peso / Resbalan... / Mis ojos a punto de sucumbir / Dos látigos de luz atraviesan el cristal de pronto: / Elegante. Majestuoso. Elástico / el gato negro se desliza por el brillante filo del tejado / Mi amor duerme / Afuera, ese duende golfo, aventurero, arrebata mis sueños / Me observa su silueta recortada / sobre el mágico disco de la luna / Y se va... de a poquito, desdeñoso / llevando mi desvelo en el espejo verde de sus ojos / La ambigua luz del horizonte torna ahora azulceleste. / Desde el sueño unos dedos tenaces / se aferran a mi ternura insomne / Tequiero - susurro quedito / Y mis labios destejen / entramados de sueños en su piel. (Gato Negro, poema de María Socorro Luis, ilustrado con uno de los Gatos Negros del acuarelista Endre Penovac)




224. “Mis libros en prosa son perros que crío y que después vendo para poder mantener a mis gatos”, dijo el poeta Robert Graves. 




223. "Mi esposa Georgianne Thon es directora de casting. Vivimos en Connecticut con nuestros gatos. Decidimos no tener hijos, tenemos gatos y hacemos películas. Eso es todo lo que necesitan saber sobre nosotros”. (Christopher Walken)




222. El gato de Landrú apareció por primera vez en 1946 en la mítica revista Don Fulgencio y está cumpliendo 70 años de vida. La Fundación que lleva el nombre artístico de su creador, el dibujante Juan Carlos Colombres, prepara varios homenajes para el gato que comenzó siendo apenas un invitado en las tiras y que con el tiempo gravitaría con lenguaje propio en el humor gráfico argentino en las recordadas publicaciones Tía Vicenta, Rico Tipo, Vea y Lea, Somos, Mercado, Gente y en los diarios El Mundo y Clarín. 




221. “El tiempo era cóncavo y protector para nosotros. Entrábamos en él como Odín y Beppo, nuestros gatos, en los canastos y en los armarios, con la misma inocencia y la misma ávida curiosidad para descubrir misterios. Ahora estoy aquí, forjando un tiempo más allá del tiempo, donde usted recorre las constelaciones y aprende el lenguaje del universo, donde usted sabe ya que la poesía, la belleza y el amor son allí, por su intensidad, incandescentes. (Fragmento del Epílogo a la edición francesa de “Atlas”, escrito por María Kodama y extractado del sitio http://www.fundacionborges.com.ar/)


6 comentarios:

Mirella S. dijo...

Me encantan los gatos y hace cuatro años, cuando empecé mi blog, en un lateral, bajo el título "Los escritores y sus gatos", puse fotos de muchos escritores con sus gatos: Cortázar, Capote, Sartre, Hemingway, entre otros.
Después los saqué y subí fotos de escritores y sus hábitos a la hora de escribir.
Muy bueno tu post, también encontré a una querida poeta, María Socorro Luis, a quien sigo hace tiempo.
Un gusto pasar por tu espacio.
Saludos, Carlos.

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Mirella S., y un gusto saludarte. Pasaré luego por tu blog donde seguramente encontraré, además, parte de tu sensibilidad e imaginación. María Socorro Luis no podía faltar en mi sección gatuna con uno de sus maravillosos poemas. Merece difundirse su obra.

Gracias una vez más por tus palabras, Mirella S. Hasta pronto.

Ana Muela Sopeña dijo...

Maravillosa sección gatuna, Carlos:

Es que los gatos son grandes amigos de los escritores, sí.

Un beso grande
Ana

carlos perrotti dijo...

Gracias, Ana, ahora nomás, el 10 de diciembre, te invito a leer a una gran poeta amiga y un maravilloso soneto para su gato Suni.

Besos y abrazos.

María Socorro Luis dijo...


Encantada de verme en tu magnífica sección. Mil gracias, Carlos.

carlos perrotti dijo...

No podías no estar, Soco. Merecidísimo lugar de poeta. Mil gracias a vos...