martes, 24 de marzo de 2015

No sé, digo









Estás viendo un mandala del natural
Un mantra que no sabemos oír
Y que lejos estamos de percibir
 O siquiera develar
Sólo siete palabras invisibles logran explicarlo
Pero mis ojos están en silencio
De modo que no me atrevo a intentarlo
Una arquitectura de años instantáneos
En constante evolución
Una rueda de pétalos causales
Girando en las diez direcciones cardinales
Un engranaje con la apariencia y la anatomía de una flor
Un mandala de instantes en los que fue creándose
Poesía en su más pura forma profunda de sueño
No sé, digo
Poesía como forma de lo eternamente nuevo

10 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Carl G. Jung decía que los "mandala" eran expresiones del inconsciente colectivo. Quién sabe.
A mí ésta planta de la imagen me parece también y además una estructura fractal.
En todo caso, magnífico.

carlos perrotti dijo...

Increíble, no? Alguna razón oculta debe tener esa forma. No puede ser casual "esa perfección en acción..."

Juan Nadie dijo...

La Naturaleza es sorprendente siempre. ¿Tiene un fin último, o es porque sí?
A mí que no me pregunten. Pregúntenle a los poetas, que ven siempre más allá.

carlos perrotti dijo...

Los poetas son capaces de ver que más allá seguro llegás acá...

Juan Nadie dijo...

Esto sólo puede decirlo un poeta.

carlos perrotti dijo...

Y pueden verlo y entenderlo los que no se asumen poetas pero que innegablemente también lo son.

marian dijo...

O poesía como una forma de lo eternamente viejo.
O... Los poetas son capaces de ver que más acá seguro llegás allá:)

marian dijo...

Preguntarse sobre la naturaleza de la naturaleza... un eterno bucle, casi un mantra, pero está bien.

marian dijo...

(No sé, digo:)

carlos perrotti dijo...

Genial, Marian. nada que agregar. Y agradecido, por supuesto.