sábado, 28 de enero de 2017

La verdad


(Obra de José Manuel Ballester) 




Si algo cambia es la verdad
Creo en un Tiempo sin horas
Sin principio ni final
No necesito que vean mis ojos
Lo que acepto como real
Tengo fe en la duda
Creo fervientemente en dudar
Más nítidamente siento
Si algo no es del todo cierto
Es la verdad


11 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Poema para pensar...

La verdad es hoy una y mañana otra. Todo es relativo. Eso nos genera inseguridad... pero ahí vivimos. Incluso muchas verdades científicas terminan siendo refutadas con el paso de los años.

Un abrazo grande
Ana

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Ana. Animarse a dudar haría caer hasta los imposibles. Por supuesto que Einstein lo dijo mejor. Más que con descubrir, me conformo con enfatizar. Gracias de nuevo. Abrazo.

Kasioles dijo...

Siempre que te leo me haces pensar.
Suelo ser transparente en todo lo que digo, pero muchas veces me pregunto ¿es mi verdad relativa? ¿Acaso es absoluta? tengo dudas sobre esas verdades absolutas.
Otras veces pienso: ¿se puede ser sólo subjetiva y no objetiva? Tampoco creo mucho en la objetividad, cada persona, por muy objetiva que pretenda ser, siempre, quiera o no, ha de poner algo de su subjetividad.
¿Cuál es tu verdad, amigo mío?
En la duda nos dejas a todos después de leerte.
Cariños.
kasioles

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Kasioles. Complejo poder contestar eso, pero "hoy" creo que la verdad es cada una (la de cada cual) y al mismo tiempo ninguna, y que en todo caso nunca la misma, porque es impermanente y está en constante evolución.

Hay quien necesita que su verdad sea la verdad, pero por ese camino va a terminar enfrentándose con alguien tarde o temprano. Por supuesto que hay valores que todos tenemos y que a veces debemos depurar o mejorar, pero son valores apenas, no verdades. Las verdades se están haciendo, formando o construyendo ahora mismo, así que es imposible que alguien las tenga.

No quiero marearte, Kasioles, tampoco pontificar... Me gusta jugar con las palabras a ver si sale algo que valga la pena, no una verdad. Gracias sinceras una vez más.

carlos perrotti dijo...

"...y que en todo caso nunca la misma": ese "que" está demás.

Maru dijo...

Las personas demasiado seguras de sí mismas y de todo lo que creen, esas sí que me desconciertan...a mi me pasa como a ti, quizá no es lo más correcto, pues tardamos más en verificar cualquier "Verdad" y a la gente no le gusta eso demasiado, quieren ser creídos sin constataciones. Siempre me ha causado situaciones curiosas el ser así, pero creo que es lo correcto. Un abrazo Carlos.

carlos perrotti dijo...

Me gustó eso, Maru, tardamos más en verificar, no damos por hecho ni por sagrado, la verdad debe ser puesta a prueba cada día, o hecha cada día, me gusta más. Abrazo grande.

Juan Nadie dijo...

"Si algo cambia es la verdad...

Tengo fe en la duda..."

Muy bien dicho: no existe la verdad absoluta, ni siquiera en la ciencia. Y ¿por qué iba a existir? Mejor que no. A lo largo de la historia siempre ha habido personajes que han creído en la verdad absoluta (en la suya, claro): no habría problema si no fuese por que dichos personajes siempre tuvieron la tendencia a hacerse con el poder para imponer su verdad que, por cierto, rara vez coincidió con la verdad de la gente. Ahí la liaron.
Que les vayan dando: la verdad es la duda, ha dicho Perrotti y yo le sigo.

carlos perrotti dijo...

Claro, afuera del concepto de verdad que nos han impuesto (o que hemos permitido que nos impongan) ronda el miedo que dejaron por si se nos ocurre cuestionarlo.

"Y por qué iba a existir la verdad absoluta? Mejor que no"... Mejor la duda y la incertidumbre. Mejor no anquilosarse en una verdad absoluta. Muchas gracias, Juan.

Kasioles dijo...

Mil gracias por tu comentario a mi entrada, es gratificante saber que hay personas, con sensibilidad, que entienden el poder de los recuerdos.
Los cuadros de Van gogh impresionan, no por sus desvaríos, que no creo tuviesen nada que ver en su obra, sí por la fuerza que desprenden, aún cuando pintaba con esos colores terrosos como los del cuadro que mencionas, el color y la luminosidad, llegarían más tarde.
Tendré que volver a París.
Cariños.
kasioles

carlos perrotti dijo...

En sus Cartas a Theo, Vincent reflexiona eso mismo, que el color asomará con el tiempo... el color como eco de su obra, como los entrañables recuerdos que prestidigitas en tus entradas.

Alguna vez conoceré París, Charleville, Giverny, Auberge Ravoux donde Vincent dejó de pintar. Abrazo, Kasioles.