domingo, 12 de julio de 2015

Otro poema de haikus a la Luna (para Alejandra)



La noche vuela
Se mira en el lago
De su mirada

Guiñan estrellas
En el azul del cielo
Nada la luna

Su luz desnuda
Espía tras las hojas
Ruborizada

Mientras la bruma
Despliega en el agua
Sus origamis

Hebras de aire 
Que la brisa desarma  
Como papeles

Formas en sombra
Clarean en silencio
A la deriva

La luna vuela
A los brazos del día
Enamorada

Así la noche   
Exhala los colores
Del amanecer


Arthur Pizarnik (que no serán origamis, pero...)

6 comentarios:

Juan Nadie dijo...

La noche vuela
Se mira en el lago
De su mirada


No dejes nunca de hacer haikus, Carlos.

carlos perrotti dijo...

Gracias, Juan. Ése, el segundo, el cuarto y el último salieron naturalmente y sin siquiera cambiarles una palabra. De dónde salieron no sé. Ojalá sigan saliendo...

Juan Nadie dijo...

El cuarto, el cuarto, genial.

carlos perrotti dijo...

Salió, conté las sílabas y listo. Gracias de nuevo.

Adriana Alba dijo...

Uyyyy que lindos haikus, tan poquitas palabras tanto decir, tanto sentir...
que querés que diga?
Bueno te lo digo: Me encantó!

Besos y regalo de "la Alejandra"

Una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo la rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos.

Alejandra Pizarnik

carlos perrotti dijo...

Gracias, Adriana. El haiku me obliga a utilizar menos palabras, cosa que enseña.

Qué decir de esos versos del Poema 23 de nuestra Rimbaud según Ivonne Bordelois? Cosa que me parece casi verdad.