lunes, 1 de diciembre de 2014


Caen las horas del árbol del tiempo 
De ramas colmadas
Con frutos instantáneos de tan tiernos

Caen las horas del árbol del tiempo
Viejo en el arte de reverdecer
De siempre ser
Fugaz, inalterable y eterno
Y en el arte de vivir
Siempre naciendo

Caen las horas del árbol del tiempo
Y se van en la corriente
De este río de presente
Continuo e interminable
Un intersticio de tiempo irrefrenable


10 comentarios:

marian dijo...

Esta te la fusilo, eh.

carlos perrotti dijo...

Dale nomás.

Juan Nadie dijo...

"Tempus fugit", pero... "siempre naciendo"

carlos perrotti dijo...

Así también. Incansablemente.

marian dijo...

Fusilada queda (y gracias).

carlos perrotti dijo...

A vos.

Gatopardo dijo...

Y a mí,... por lo mismo.

carlos perrotti dijo...

Agradecido, Gato.

Manuel Marcos dijo...

Bien, Carlos, muy buen final. Un abrazo.

carlos perrotti dijo...

Agradecido, Marcos... Te decía en tu blog que por alguna razón no había salido mi comentario para tu poema de ayer jueves. Me encantó.