sábado, 8 de octubre de 2016

Melancoema


(Fotografía de Edward Honaker)



Qué dirá el silencio
De mis palabras calladas
Que no dicen nada

Y qué dirá la poesía
De las formas inanimadas
Que habitan mi oscuridad

Y qué dirán los tiempos
De lo que no se ha dicho jamás
Sobre la eternidad del instante

Y qué dirá el aire
Que apenas tu perfume lo roza
Colorea la tarde

Y qué dirá el eco de tu voz
Que tal vez no vuelva
A decirme adiós

Y qué dirá y a quién le importa
Lo que diga nadie
Incluso la verdad

Si cuando la encontrás
Ya no es la que era
Y puede ser, además, cualquiera 


20 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

Besos.

carlos perrotti dijo...

Y abrazos, Amapola Azzul. Gracias.

carlos perrotti dijo...

Una amiga me pidió que "diagrame" el poema dándole más aire (no es la primera vez que lo pide) para que no resulte densa su lectura... Cumplo en hacerlo. Ojalá cumpla ella en presentarse alguna vez.

Juan Nadie dijo...

Buen consejo de la amiga "desconocida", ahora queda mucho mejor el poema.
"La eternidad del instante": seguimos con las antilogías, que abren mundos.

carlos perrotti dijo...

Gracias, Juan. Sólo diré que se llama Erica, es poeta, cantante, y de las buenas poetas y cantantes, pero le raja a toda exposición, tanto que hasta publica con seudónimo en suplementos culturales... Pero se las va a ver fieras cuando la editen en libro. Lo que creo será inevitable.

Juan Nadie dijo...

Pues esperamos ese libro de Erica.

marian dijo...

Hablando de aire... pero manteniendo la densidad...

Y qué dirá el aire
Que apenas tu perfume lo roza
Colorea la tarde

Adriana Alba dijo...

Uyyyy que lindo!

Melancolía?...Nostalgia?...que más da, lo importante es la poesía.

Besos.


De la nostalgia


(...)


¿Cómo recuperar ciertas caricias y los más esenciales abrazos?
¿Cómo revivir la más cierta penumbra, iluminada apenas con la luz de los Beatles,
y cómo hacer que llueva la misma lluvia que veía caer a los trece años?
¿Cómo tornar al éxtasis de sol, a la luz ebria de mis siete años,
al sabor maduro de la mora,
a todo aquel territorio desconocido por la muerte,
a esa palpitante luz de la pureza,
a todo esto que soy yo y que ya no es mío?



Darío Jaramillo.

carlos perrotti dijo...

Gracias, Marian. Esos versos (por lo densos, claro) y los que siguen (la melancólica ilusión de que el eco de su adiós tal vez no vuelva a decirle adiós) son mis preferidos.

(Melancolía que le dicen) olvidé decir que lo escribí escuchando a Van The Man.

https://www.youtube.com/watch?v=EBV73-SBLZc

carlos perrotti dijo...

Gracias, Adriana... No conocía la poesía de Jaramillo. Imperdonable. Ya mismo lo subsano. Gracias.

marian dijo...

Melancoema con sabor a Soul... buena combinación:)

MAR dijo...

PDTA
Si me importa lo que le pase, pero ella no sabe que yo sé y no somos amigas.
Pero recuerda...el dicho ayúdate que yo te ayudaré, si uno no tiene la fuerza de salir adelante nadie lo podrá hacer por ti. No lo digo específicamente por el alcohol, lo digo por todo en general.
Un abrazo grande y me encantan tus comentarios porque veo que no pasas a la rápida por cumplir sino que te involucras en mis post.
mar

MAR dijo...

PDTA 2
A veces pasa que cuando uno esta lleno de emoción no puede ni hablar.
Me acorde de un poema de Gabriela Mistral...muy lindo.

El amor que calla

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres tan oscuro!


Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.


Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que entrar en la muerte!

carlos perrotti dijo...

Tal cual, Mar. Si uno no quiere no hay posible. Hasta la guerra se termina, Lennon decía, si uno quiere.

Grande Gabriela. Única. No conocía este poema profundamente sabio. Gracias por revelarlo.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que entrar en la muerte!

No vale callar.

Abrazo

Ana Muela Sopeña dijo...

He llegado a tu blog a través del blog de Emma Gunst.

Un placer recorrer tus letras, Carlos.

Un abrazo desde el norte de España
Ana

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Ana, el placer es todo mío. El blog de Miriam Tessore ha sido un hallazgo, como percibo que son los tuyos. Que no sé con cuál quedarme. Con todos entonces. Te sigo desde ahora. Un gran abrazo desde Almagro, Buenos Aires, Argentina.

Ana Muela Sopeña dijo...

Además de mi blog personal: Laberinto de lluvia,

puedes visitar mi blog colectivo:
Poesía de mujeres
http://www.poesiademujeres.com

Poesía de mujeres de todo el mundo. Por el momento hay de 136 países.

Besos y gracias
Ana

carlos perrotti dijo...

Allí estaré, con todo gusto. Gracias.

María Socorro Luis dijo...


Carlo!!! Que buen poema, che... Y yo sin enterarme.

Anhorabuena y abrazo doble

carlos perrotti dijo...

Gracias, Soco, pero sigo necesitando tu contagio. ABrazos...