miércoles, 27 de febrero de 2013


Príncipe de la Luna
En quien creo, si es que creo en alguien
Príncipe del Palacio de la Noche
El propio Buda nos enseña a venerarte

Mientras hurgo en mi fe, mi bala de plata
Mi horizonte, mi verdadero interrogante
Dejo en dudas lo real
Sin coartada alguna
La fe es animarse a dudar
A tener fe en la duda
Mi fe es una bala de plata
¡Príncipe de la Luna!

Mientras las mareas de mi corazón
Se elevan, bajan, ofenden y veneran
La noche es una travesía de estrellas fugaces
Un manto que se despliega a cada instante
La fe es animarse a dudar
A tener fe en la duda
Mi fe es una bala de plata
¡Príncipe de la Luna!


5 comentarios:

Juan Nadie dijo...

"La fe es animarse a dudar
A tener fe en la duda."
Sí.

carlos perrotti dijo...

Agradezco su afirmación. Aprovecho para preguntarle por un valioso poeta que seguramente usted conocerá pero que lamentablemente no es valorado como se merece: Carlos Oquendo de Amat.

carlos perrotti dijo...

Agradezco su afirmación. Aprovecho para preguntarle por un valioso poeta que seguramente usted conocerá pero que lamentablemente no es valorado como se merece: Carlos Oquendo de Amat.

Juan Nadie dijo...

Pues no, no lo conozco, lo siento. Buscaré por ahí.

Juan Nadie dijo...

Por lo que voy viendo es una figura casi mítica de la literatura peruana contemporánea. No tenía ni idea. Lo que uno desconoce no cabe en una enciclopedia.
Me ha picado la curiosidad, de modo que seguiré buscando.