lunes, 2 de noviembre de 2015

Bolsa de Gatos 101/110



110. Así como los gatos suelen tenerle miedo al agua, se dice que Napoleón, Isabel I de Inglaterra, Enrique III de Francia, Gengis Khan, Julio César y Alejandro, el grande, entre otros, padecieron de ailurofobia o miedo aprensivo a los gatos. 




109. Cuenta William Butler Yeats que una madrugada de invierno de 1928, intrigado por las caminatas nocturnas de Ezra Pound por las calles de Rapallo, decidió seguirlo a distancia, cuando de repente, comenzó a verse rodeado por decenas de gatos que aparecían maullando por los tejados y por los callejones mientras Pound pasaba entre ellos sin detenerse, dejando caer trozos de carne y huesos de pollo de sus bolsillos para que comieran, mientras él se alejaba, perdiéndose en la noche, sin rumbo conocido. 




108. "Siempre quise hacer una música áspera y sensual como la lengua de los gatos. (Carla Bruni)



107. Henri Matisse se pasaba las tardes dibujando en la cama junto a sus gatos Minoche y Coussi, sus inseparables compañeros. No había nada más divertido y estimulante para él que fueran ellos los privilegiados espectadores de los bocetos que hacía de sus futuras obras. 




106. "Tuve una infancia muy solitaria, fui hijo único, criado entre discos, libros y gatos. Casi lo mismo me ocurre hoy. Soy un tipo común como cualquiera de mis personajes, me gusta el jazz, me gusta también correr y no puedo estar sin mis gatos. Una vez abrimos un bar de jazz con mi esposa Yoko y lo llamamos Peter Cat. Desde entonces escucho al Gato Barbieri, pero tomo la constante innovación de Miles Davis como modelo para mi literatura. Escribo cosas raras. Borges es un gran escritor, pero yo me identifico con Manuel Puig, por su libre imaginación, la que le permitió sobrevivir siendo tan solitario y sensible. En fin, mi vida está signada por la literatura, la música y los gatos. Y no está mal”. (Haruki Murakami) 





105. “El paraíso jamás será paraíso si mis gatos no están allí esperándome". (Epitafio en una tumba de un cementerio de animales de París. Imagen encontrada en la web por Adriana Alba) 




104. “Siempre me gustaron más los gatos, pero los amo desde que supe que hay gente que los odia”. (Kurt Cobain)




103. En 1939 John Candelario persiguió durante meses a Georgia O'Keeffe para la producción de su conocido catálogo de fotografías en Nuevo México. La idea de Candelario era retratar a Georgia sola, junto a sus pinturas, algo a lo que ella se rehusaba, hasta que el fotógrafo se ganó su confianza retratándola antes junto a su adorado gato siamés. 




102. Edward Gorey, macabro inspirador de Tim Burton y Nine Inch Nails, entre otros, artista cultor del humor negro, vivía rodeado de gatos, ni siquiera viajaba o se ausentaba nunca de su hogar porque "no creía que nadie pudiera cuidarlos y atenderlos como él lo hacía", consideraba a sus gatos "los amores de su vida" y los necesitaba como "al agua y al aire”, en términos de su admirado Jorge Luis Borges, tanto que en su testamento legó los derechos de su prolífica obra a una fundación dedicada a la preservación y estudio de los gatos. 




101. "Los gatos sencillamente manifiestan su naturaleza cazando ratones y pájaros. Los seres humanos saben muchas cosas, tienen más habilidades, pero al desconocer su verdadero potencial no logran manifestar su naturaleza inherente. Deberían aprender eso de los gatos”. (D.T. Suzuki)

6 comentarios:

Ning Jie dijo...

Creo que en alguna ocasión ya lo escribí por aquí, pero los gatos son los únicos animales (domésticos) que me apasionan.
La mía actual se llama Oops (por la canción de otro que me apasiona, Kevin Johansen) y aquí está, a mi vera, encantada de leer un post como este.

¿Qué más puedo decir? Pues nada, que Miau! ;)

carlos perrotti dijo...

Grande Kevin. Los gatos son también mi pasión. Y devoción. Tengo cerca de 2000 personalidades y personajes amantes de los gatos con sus respectivos amores para protagonizar esta bolsa de gatos o Gaterío. Quién te dice que no lancemos a Oops al estrellato en algún momento.

marian dijo...

La imagen n 105, podría ser (si no es:) una imagen de mi niñez. Es la puerta de la casa de mis abuelos.

carlos perrotti dijo...

Qué hermoso eso, Marian, que te haya disparado ese recuerdo que seguro es entrañable. Tuvo sentido esa entrada. Maravilloso. La foto que aportó Adriana Alba es muy especial.

Yo depende del día, del ánimo, veo que ese suelo más allá de la puerta a veces es nieve, a veces nubes, a veces un desierto. Digo, no es importante. digo nomás.

marian dijo...

Hay instantes, especialmente de la niñez, que mientras suceden se sabe que algún día serán recordados, no porque sean en sí especiales (lo que se suele entender tópicamente por especial), sino por lo que sea, están envueltos por un especie de magia que los fija en la memoria (involuntariamente, pero sabiendo que va a ser así) para volverlos a recordar en el futuro, no solamente esos instantes, sino el reencuentro con la certeza de que algún día se recordarían.
Y eso he sentido al ver la fotografía.

carlos perrotti dijo...

Magia, como dijiste, convicción o certeza de magia, algo así.