sábado, 31 de marzo de 2012


Dos de mis lágrimas
Vienen
En la niebla
Como soldados de la guerra
Bajan la colina
Temblando
De olvido y de frío
Como perros perdidos
En el silencio
Inmóvil
Innumerable
Y quebradizo
Como la escarcha
Que anoche nomás
Fue rocío

Charcos de lluvia de ayer
En la mañana sin mañana
Pesa el viento gris
En el alma desalmada
Nada ya que temer
Nada más para perder

Una mariposa blanca
Aletea
Indecisa
Va perdiendo su color
Mientras agoniza
Revoloteando el aire
De aquí para allá
Buscando la primavera
Que se le ha perdido
Entre las trincheras
Vencedores y vencidos
Como tajos o heridas
En esta tierra
Que en su sangre no tiene
Más que guerra

Charcos de lluvia de ayer
En la mañana sin mañana
Pesa el viento gris
En el alma desalmada
Nada ya que temer
Nada más para perder

Destinos sin rumbo
Resbalan
Rojos y negros
Por la ladera de la mente
Dos de mis lágrimas
Irradian
Como pétalos de fuego
Imantan
Como púas afiladas
Se ensartan
En la carne temblorosa
Como pájaros
En una alambrada
Como notas
En un pentagrama

Charcos de lluvia de ayer
En la mañana sin mañana
Pesa el viento gris
En el alma desalmada
Nada ya que temer
Nada más para perder

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