lunes, 6 de diciembre de 2010

AY, ANDRÉS

Volvé a drogarte, Andrés, eras mucho más interesante entonces, cuando no comparabas al pueblo uruguayo con un mate amargo ni salías a bancar a prófugos amigos funcionarios. Por eso compuse este estribillo fiel a tu estilo y rimas de Salmón suicida.

¡Ay, Andrés
Cómo dolés
Dos por tres
Te la creés!

Deberías disculparte, Andrés. Estás cada vez más igualito a Dylan, ¿sabés? En las fotos. No en la vida ni en el arte.

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