lunes, 3 de abril de 2017

Poema de haikus (o casi) para mi gato mudo





Lame su calma
Mi manojo de nube
Entre bostezos


Es mi regazo
El trono elegido
Por su majestad


Suena el timbre
Me mira de reojo  
¿Qué importa quien es?   


Maúlla en blanco
Tiene ojos que dicen
Lo que su alma


Mi gato mudo
¿Será el que me dicta   
Lo que escribo?


Duerme alerta 
El rastro de su sombra
Persigue en sueños


Timbre de nuevo
Y mi gato ronronea 
Otra victoria


8 comentarios:

María Socorro Luis dijo...


Bravo por tu poema en clave de haikus!!!

Tu gato mudo
se ha llevado tus sueños
hechos poema.

Abrazo en blues, Carlos

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Soco. Qué bello haiku. Me gusta decir haikus o, mejor dicho, los que al decirlos se descubre que lo son.

Y has dejado un verso de cinco o siete sílabas (según se prefiera) rubricando el comentario: Abrazo en blues. De lo mejor...

Ana Muela Sopeña dijo...

Mi corazón contigo, amigo:

Bellísimos haikus llenos de belleza y sueños.

Siempre la hermosura latiendo en tu palabra, siempre la utopía, la nostalgia y la melancolía.

Te dejo un beso
Ana

Juan Nadie dijo...

Si ese precioso gato pudiese hablar, te daría las gracias y te felicitaría.

Estupendos haikus.

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Ana. Es lo primero que me salió en esta nueva "instancia". Me gusta el término porque indica al mismo tiempo lugar y momento.

Abrazo, Ana, agradecido una vez más.

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Juan. Ahí anda mi gato mudo en casa de un vecino. Tiene luz propia, verdad? El único sonido que le he escuchado emitir es su ronroneo, como si por momentos (sólo cuando está mimoso o quiere darte su afecto) se le encendiera dentro un motor.

Respecto de los haikus traté de relatar una escena de los últimos días. Muchas gracias otra vez.

Kasioles dijo...

Hacer un poema con haikus, ya es para nota.
Tu manojo de nube, que sigue persiguiendo el rastro de su sombra, busca tu regazo porque sabe que en él se siente protegido y comprendido. De tarde en tarde, se escucha un maullido desgarrado, es su forma de hacerse entender para decirte que sabe bien por lo que está pasando tu alma.
Hoy te envío una caricia al corazón.
Kasioles

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Kasioles. Anoche lo escuché maullar así y por la madrugada volvió ronronear a mi lado. Si algo saben los gatos es cuando deben o no estar a tu lado... Y muchas gracias por la caricia que llegó a mi corazón.

Abrazo inmensamente agradecido!