martes, 24 de marzo de 2015

No sé, digo









Estás viendo un mandala del natural
Un mantra que no sabemos oír
Y que lejos estamos de percibir
 O siquiera develar
Sólo siete palabras invisibles logran explicarlo
Pero mis ojos están en silencio
De modo que no me atrevo a intentarlo
Una arquitectura de años instantáneos
En constante evolución
Una rueda de pétalos causales
Girando en las diez direcciones cardinales
Un engranaje con la apariencia y la anatomía de una flor
Un mandala de instantes en los que fue creándose
Poesía en su más pura forma profunda de sueño
No sé, digo
Poesía como forma de lo eternamente nuevo

Bolsa de Gatos 31/40



40. “Sé que no se me entiende muy bien. Pero así son las cosas. Mi gata Choupette es muy mujer. Tiene una fuerte personalidad. La amo y es mi prioridad. Vivo pendiente de ella. Cena conmigo en la mesa. Tiene su propio plato. No le gusta comer en el piso y mucho menos sola. Duerme en su cama debajo de su almohada. He contratado a dos empleadas para que la atiendan en dos turnos de ocho horas mientras no estoy en casa. La gente está muy loca. Tiene como 50.000 seguidores en Twitter”. (Karl Lagerfeld)




39. Aquí vemos a papá Francis, a mamá Rosemarie y a Frank acunando a su gato Redunzl en el confortable living violeta de la casa familiar. Zappa componía en su estudio junto a sus gatos, pasaba mucho tiempo con ellos, quería saber todo acerca de su carácter, alimentación y aseo, tanto que hasta tenía como su consultor en el tema a William Burroughs, escritor y devoto amante de los gatos, a quien solía visitar o llamar por teléfono de madrugada. 




38. Gustav Klimt amaba a los gatos, en especial al que tiene en brazos en esta fotografía, al que llamaba Kitzy, amaba pintar rodeado de gatos en su atelier, creía que protegían su inspiración y su creatividad, por lo que les dedicó varias obras en las cuales se pueden ver figuras decoradas con arabescos entre triángulos invertidos, elipses concéntricas y formas orbiculares de ojo de gato, con fondos en los utiliza el dorado color ojo de gato…




37. “Sidonie Gabriell Claudine Colette pertenece a esa clase de personas necesarias, imprescindibles, yo diría no ordinarias, pero que son escasas y que no pasan (jamás) desapercibidas porque conforman una estirpe. Ella solía decir, con razón, que no hay gatos ordinarios, y ella tampoco lo era.  Tengo una foto suya que me conmueve, en la que sostiene a dos de sus gatos con el brazo izquierdo, con una mirada terriblemente melancólica. Los tres parecen posar para la cámara. ¿Se imaginan a un gato de ojos tristes? Así era Colette. Una gata con ojos de mujer triste.” (Cris Flantains sobre Colette) 




36. “Algo como una energía le recorría el cuerpo, esa pierna que no paraba de mover. Sus modales eran elegantes, expresivos, eléctricos. Estaba sentado y de pie un instante después, pero no recuerdo haber visto el recorrido entre ambas instancias. De pronto se estiró, descontracturándose, pareció erizarse, y pensé, cumplió 45, pero su vitalidad y flexibilidad corporal son notorias, hipnóticas y sutiles como las de un gato, qué digo, él es un gato, con una mente inquieta, curiosa e inventiva”, recordó el biógrafo Paul Williams después de entrevistar por primera vez a Bob Dylan. 




35. “Aquí está mi dulce gato y hermano Tyke, medio persa y medio callejero de Florida, meditando tan tranquilo, reverenciando con el cuerpo, como un Gato-Buda, con los ojos a menudo entrecerrados, dispuesto a no ser molestado por nada, ni por mi grito de despedida ni por el ruido de los aviones, sentado al sol de color paja de noviembre con la sabiduría del Egipto Sagrado en cada uno de sus músculos flexibles, contemplando el horizonte en donde desaparece el vacío dentro de sí mismo...” (Jack Kerouac - Mi Gato Tyke) 




34. El 16 de agosto de 1971 el astrónomo norteamericano James. B. Gibson designó al asteroide que había descubierto como 2309 Sr. Spock. Cualquiera diría que eligió ese nombre para recordar al ícono de la famosa serie televisiva 'Star Trek' de la que fue un fanático espectador, pero no, lo llamó así como un homenaje a su viejo gato, al que había bautizado con el nombre de aquel personaje encarnado por Leonard Nimoy, actor, director, fotógrafo y poeta, con quien compartió el incondicional amor por los gatos.




33. “Viví dos años en Big Sur, California, en una cabaña a orillas de mar, con cinco gatos, y a veces abría la puerta y las olas rompían en el umbral y se metían en la cabaña. Los gatos brincaban sobre la cama y allí nos quedábamos, hasta que el mar se retiraba. Yo me reía. Para qué preocuparme. Vengo de una familia cuáquera, en la vida hay buenas y malas, y pienso que eso los gatos también lo saben.” (Joan Baez)




32. El cardenal Richelieu (1585-1642) vivía rodeado de gatos, llegó a tener 14: uno negro como el carbón llamado Lucifer, otro que respondía al nombre de Gaceta y que tenía la costumbre de orinarse en los invitados que le desagradaban, Píramo y Tisbe que eran inseparables y dormían entrelazados, Racán, Mimí Papillón, Sumise, Felimar, Ludoviska, Roubis Sur L'ongle, Mounard, Serpolé y Ludovico, el cruel, así nombrado porque cazaba y daba muerte a sus presas (ratas, pájaros y algún que otro conejo) de manera lenta y sanguinaria, y Perruque, al que le gustaba retozar sobre la colección de pelucas del cardenal.




31. Peter Lorre: “Mi gato come de todo...” Vincent Price: “El mío es carnívoro. Si tuviera oportunidad comería incluso carne humana.” Peter Lorre: “Cualquiera que nos escuche... ¿qué podría pensar?” Vincent Price: “¿Que somos actores muy ocurrentes y divertidos que alimentan muy bien a sus gatos?” 

viernes, 13 de marzo de 2015

Blues cachondo (para Paul Éluard)








Te siento en los ojos
Desnudo tu cielo
Te oigo oscura
Ya sé que te duelo
Te veo en espejo
Lamo tus pétalos
Me ardés en la boca
De vida me muero


Muerdo tu voz
Hurgo en tu aliento
Tu sabor emborracha
Deseo sin sueños
Me lleno de vos  
Manoseo tu silencio
Ya casi te vas
Pero te regreso 








Late la noche
Se raja el instante
Crujen tus goznes
Pulsa tu centro
Se vacía tu cuerpo
Te inundo dentro
Todavía no te olvidé
Y ya te recuerdo










Huele a nube
El aire seminal
Hablando tanto
Nos decimos nada
Tiemblo de frío
Ardo como el hielo
No sé lo que digo
Decís lo que quiero  





Nuestro amor anfibio
Entre la tierra y el cielo
No vayas a dejarme
Pero no dejes de quererlo
Tu alma se babea
La mía ni te cuento
Dios y Diablo con nosotros
Pierden su tiempo





Una vez más el adiós
Aunque los dos
Sabemos que no es cierto
Es sólo vicio, es humano
Soy tu maldición
Y vos mi perdición
El amor es superstición
Menos aún, un simulacro 





Gime la luz
Se me agua la boca
Chorrea tu piel
Empapada de plata
Abrís los ojos
Tu mirada mojada
Otra vez ese fuego
Aquí vamos de nuevo








* En la fotografía del picnic en Sainte-Marguerite, Cannes, en 1937, vemos a Paul Éluard junto a Nusch, Man Ray, Ady Fidelin y Lee Miller. En las otras al poeta y su musa. 

lunes, 9 de marzo de 2015

Haiku para Rilke

(Attempting the impossible, René Magritte)


Si no existe 

Si algo antes no es 

No puede nacer 



viernes, 6 de marzo de 2015

Escrito medio en pedo (si me mirás con un solo ojo)

Marilyn Monroe

1.
Uno escribe siempre sobre lo mismo
Hasta que logra escribirlo

Uno escribe lo que ve
Pero que aún no es

Escribe para que sea
Lo que aún no puede ser


2.
Uno no escribe más de lo que tiene para decir
Hasta que lo sabe

Uno no escribe otra cosa que lo que sabe
Hasta que le sale

Uno no escribe más que piezas dispersas de una maquinaria
Que en algún momento podrá poner en marcha
Para lo cual, conviene lubricar muy bien cada letra
Cuidarse de no resbalar con metáforas que quedan por ahí sueltas
(Es imposible tenerlas todas ordenadas y, sobre todo, que se estén quietas)
Como las rimas, en especial insurrectas, siempre aspirando a ser perfectas
Las comas y puntos que se quedan en el camino
Y los acentos que suelen desprenderse del cielo
Ni hablar de los pleonasmos, tan testarudos ellos
O los oxímoron que están por todos lados
A veces invisibles, a menudo palpables, sólo hay que poder captarlos
Puesto que son apuestos, para nada morosos, más bien todo lo contrario
Y la prueba más evidente de que uno debería tratar de dar vuelta las palabras
Cada una de ellas, puesto que todas, sin excepción, se desmienten
Y albergan infinitos significados 


3.
Uno escribe con la pretensión de escribir
Libros libres de palabras y llenos de vacíos  

Uno escribe con lo que pueda poseer de poesía
Tanto la que está por venir como la que poseía
Uno escribe desde los confines del presente que es siempre 
El mismo e interminable

Vaya uno a saber

jueves, 5 de marzo de 2015

Tanka-retrato de Dalianah


Sus ojos queman 
La luz le manosea
Su voz en celo
Rocío de sus labios
Que hacen agua mi sed 

miércoles, 4 de marzo de 2015

Tanka aislado



En un momento
Nada más acontece
La poesía
Es el hecho desnudo
Que viste el poeta

martes, 3 de marzo de 2015

Haikus trasnochados


Árbol del Tiempo 
Frutos instantáneos
Hechos de ecos


Inmóvil ayer
Hoy es sólo devenir
Mañana ya fue

domingo, 1 de marzo de 2015

Vincent (4)


Pinta, Vincent, pinta
El azul nocturno sobre la tela
Pinta las nubes que en hilachas se desgarran
Se arremolinan
Mientras por tu habitación una mariposa vuela
Buscando la luz
Como una manchita revolotea
Tu sombrero de paja adornado con velas
Hasta que una llama la atrae
Y le quema las alas, traicionera
Abatiéndola sobre la paleta
Hundiéndola en el amarillo
Que en el borde
En un desorden de colores, espera

Pinta, Vincent, pinta
Hurga la cálida sustancia del óleo entre tus dedos  
Quita la pátina denigrada por el gris insecto
Mientras el sudor te anega los párpados
Fundiéndose con tus lágrimas de furor
De loca felicidad por haber encontrado el color
Al tiempo que una gota te inunda el ojo
Y te nubla la mirada que vibra y te arde
Se cierra y se abre a una visión
Y con el dedo aceitado refriega tus ojos cansados
Y recibe tu merecida iluminación

Pinta, Vincent, Pinta
Esos remolinos irradiando círculos concéntricos
En el azul instantáneo de la tela
Inflamándose en medio de la seda nocturna
Envolviendo las llamas de las velas
Pinta esa vorágine de trazos rasgando el aire
Alrededor de la luna
Latiendo como pozos de luz
Como si fueran estrellas


Pinta, Vincent, pinta
Pinta tus cipreses entre las sombras en llamas
Pinta las noches estrelladas
Y esos cafés de madrugada
Adonde ibas a dar
Loco de pena desesperada
Pinta, Vincent, Pinta
No dejes nunca de pintar