sábado, 24 de mayo de 2014


Nada comienza 
Ni siquiera termina 
Todo pervive  



Otra versión del mismo haiku (aunque no sé si le cabe la misma fotografía como ilustración)

Nada comienza
Ni siquiera termina
Nada más vive


(Es interesante porque el tercer verso toca como una cuerda que queda sonando, lo que es inquietante. El tercer verso tiene dos sentidos: uno negativo, podría decirse, como que literalmente “todo ha muerto”, y otro, el que queda sonando y que a mí me parece inquietante o sugerente, que alude a algo que “vive” y nada más) 

viernes, 23 de mayo de 2014


Una metáfora es una emanación
Una traslación de un instante 
Es decir, un hecho

¿Una metáfora es algo real?

Si un hecho es lo real
Y lo relativo, absoluto
Provisorio en tanto temporal
Entonces lo real es la metáfora
No el hecho que llevó a crearla

Además, uno cree en la metáfora
En su valía, como hecho concreto
Como cree en sus principios o en sus sueños

Cuando uno escribe, pinta o combina sonidos 
Cree en eso que hace, que existe, que es real
Crear metáforas es crear realidad

Los hechos son cada vez más innecesarios
Atengámonos, de hecho
Enfrentemos esa realidad
A pocos les importa hoy lo que ocurre
Ni los pormenores ni las circunstancias ni sus consecuencias
Llegará un día que la metáfora será considerada un hecho real
Que existe más allá de que sea un invento o que sea verdad

Es como la cuestión de la existencia de los dragones
Los chinos hablan de ellos, hasta aburren con sus menciones
Los representan en estampas, biombos y acuarelas
La poesía china misma está llena de dragones alados
Surcando los cielos y escupiendo fuego
Pero el hecho es que no existe un solo registro arqueológico
Que pruebe la existencia de tal maquinaria viviente

Tampoco las casualidades pueden existir
Al menos por ahora, es un hecho
Y ningún hecho es casual
Sino una intrincada manifestación
E interrelación de eslabones y coordenadas causales
De ahí que lo imposible es la metáfora
De lo real irrealizable
De lo imposible que no puede existir
Pero existe

sábado, 17 de mayo de 2014

Haiku para Bashō


Qué mejor lugar
Que esta momentánea
Dicha eterna

No fue la luna 
Encendieron las sombras 
Fueron tus ojos 

viernes, 16 de mayo de 2014


Si no lo sé 
Llego a percibirlo 
Cuando lo pienso 
Se esfuma 

La estela que traza en el cielo una estrella fugaz 
El rocío que se apaga con los primeros guiños del sol 
Esa cálida pátina que en la boca me deja el coñac 
Bucles de humo desvaneciéndose en el aire 
Las huellas sobre la arena que barre el mar 
Una bocanada de aliento empañando el cristal 
La frágil edad de tus pétalos 
La presencia de tu ausencia 
La permanente impermanencia 

Es tal la fugacidad 
Que ni siquiera la verdad 
Llega a ser del todo cierta 

sábado, 10 de mayo de 2014


Pétalos de luz 
Entre las flores muertas 
Silba el viento  

Viento, errante como el silencio 
Vasto polen que se esparce por los territorios del sueño 
Desnuda vorágine de formas impalpables 
Metáfora real de la consistencia del tiempo 

Viento, a veces inmóvil como un cielo
Aterido entre las más altas ramas del invierno
Con las alas enredadas en el aire
Como un pájaro herido, sin vuelo

Viento, palabra que está de viaje
Nave que vuela a través de un alud de aire
Te oigo aullar a los cuatro tiempos
Pasado, presente, futuro y muerto
Viento, inasible maquinaria como de canción
A veces alondra, a veces vendaval, a veces dragón


Obras de Andrew Wyeth (Wind from the sea, 1947) y Vincent Van Gogh (Wheat field with a lark, 1887)