miércoles, 9 de abril de 2014


En mis sueños me pasa que sueño en colores
Que huelen a vos, a lila o a flores 
Olores dulces, ácidos, a tierra mojada 
A orégano, a esmalte para uñas y a naranjas
A verde veronés, a mar, a silencio y a menta
He soñado que caminaba sepia y melancólico
Entre la neblina, por una calle desierta
Que corría buscándote como un loco desesperado
En blanco y negro, y en cámara lenta
En lágrimas, bajo la lluvia, sobre llovido, mojado
Que nos revolcábamos sobre el óleo estridente 
De la paleta de Derain que le da forma al color
Mientras trataba de rimar tu voz con temblor
Enchastrados los dos hasta el alma y los dientes
Que perseguía a mi sombra por callejones
En mis sueños me pasa también que suenan canciones
Una por noche, casi todas las noches, una por sueño
En las siestas no, porque nunca las duermo
"Norwegian Wood", "Fourth Time Around", "Sampa"
"El Violín de Becho", "Accidentally Like a Martyr"
"Mano a Mano" o, como anoche, "Anclao en París" 
Canciones con las que suelo soñar despierto
Y que me alargan la vida, menos mal, porque
En mis sueños mil veces he soñado que he muerto

10 comentarios:

Gatopardo dijo...

Cierto, la música nos prolonga la vida, o al menos nos permite soportarla.

Juan Nadie dijo...

"He soñado que caminaba sepia y melancólico"
Me quedo con este verso. Con todos, pero más con éste.

Gatopardo dijo...

Y yo.

carlos perrotti dijo...

Según la música, así la vida, Gato. Y no al revés.

Sí, es también mi preferido, Juan. Gracias a ambos.

marian dijo...

Pues yo me quedo con "En las siestas no, porque nunca las duermo"

marian dijo...

Es broma, eh:). Me gusta entero.

marian dijo...

Otra broma, y recordando nuevamente a Pessoa, me entra un desasosiego viendo a la mujer de la foto... hay que llevarla urgentemente a urgencias del hospital, pobrecita, le va a dar algo:)

marian dijo...

Sin música no sé si moriríamos, pero viviríamos peor.

carlos perrotti dijo...

Gracias, Marian. Sí, impacta la imagen, molesta o incomoda, no?

marian dijo...

A mí no me molesta, me hace gracia nada más. Pero ni caso, a quien le tiene que gustar es a ti.