martes, 19 de junio de 2012


No tengo tiempo para la muerte
No sobran verdades donde poder guarecerse
No es mi deseo sino mi cuerpo, saciándose
No estoy a favor de nadie más que de los árboles
No ves que los pájaros nacen del viento
No quiero ya beber de tu río sediento
No hay principio ni fin ni nada en el medio
No suena bien traducir spleen como tedio
No dice el silencio lo que callan las palabras
No existe tal relato, sólo una trama macabra
No siempre logro escalar los muros de la poesía
No pienso en lo que ha sido, pero ansío lo que sería
No la había visto nunca y no volvería a verla jamás
No vayas a creer que frente al espejo te ves real
No convive con la deshonra un guerrero samurai
No creo en ninguna esperanza, pero que las hay, las hay
No sé mucho de nada, pero nada vale mucho la pena
No nos une el amor ni el espanto sino la misma condena
No confío que la bondad humana sea del todo sincera
No soy yo quien va a encender tu hoguera
No me vengas conque es por mi bien
No voy a subirme al último tren
No vuelvas a contarme tu historia
No deja de ser efímera toda gloria