domingo, 27 de mayo de 2012

1986 / 2012

Voz de viento
LLuvia de Mar
SEXo DE MIel
Sed de tu Sal
LAmo Tu PIEL
NOche de Sol
NUbES MARfiL
CiEloS dE LUz
GoteA El AiRE
TEmBLoR AñiL
Pétalo de hiel
FiEbrE CANdiL
LoTo DE ABRil
PoR vos inFiel
En Tus LAbios
ACAbA MI SEr

lunes, 21 de mayo de 2012


Viento que lame el agua
Agua que aquieta el alma
Alma sin azar como una roca
Roca que brota entre los juncos del río
Río azul que zumba como el colibrí
Colibrí que aletea inmóvil como la corriente
Corriente desnuda como un rastro en el viento...

sábado, 19 de mayo de 2012


Qué será de la vida 
Que pasó de largo sin que yo haya estado allí
Siquiera un instante
Como si no la hubiera vivido

Soy en mí
Un desconocido

Qué será de la vida
Pareciera que han transcurrido miles de kalpas
Desde que estuve aquí
Solo conmigo

Soy en mí
Un desconocido

Atado por invisibles consecuencias
Con hilos causales de oro de seda de tiempo
Por más loco que parezca y aunque me lo merezca

Soy en mí
Un desconocido

Será que lo imposible se vuelve posible
Como lo posible es, además, imposible?

martes, 8 de mayo de 2012


Un puñado de ecos de lluvia de enero 
Dos alas de menta disolviéndose en tu boca
Tres metros bajo tierra prometida
Cuatro cansados jinetes perdidos
Cinco elementos que no explican nada del todo
Seis cuerdas de guitarra desafinadas
Siete kanji de significado insondable
Ocho botes salvados del último naufragio
Nueve milímetros de redención
Diez mandamientos inaceptables

domingo, 6 de mayo de 2012

Píxel
Frágil
Punto
Fractal
Magna
Magma
Quásar
Cuasi
Causa
Púlsar
Pulsar
La cuerda con la que afina el universo
Verso
Inverso
Inmenso
Menso
Mensura
Inmensidad
Infinitesimal
Que fluye
Refluye
Influye
Socava
Se contrae
Se expande
Evoluciona
Implosiona
Hacia dentro
Centro mismo de su infinito universo
Qué sé yo

sábado, 5 de mayo de 2012


I
Escualo
Ojos de eclipse
Viento sin sombra
Bajo las aguas

II
Escualo
Muerte voraz
Desgarra la marea
Sediento de sal

III
Escualo
Tajo en el agua
Ciega sangre
Sin alma

IV
Escualo
Una daga de plata
Rasgando el mar
Profundo

viernes, 4 de mayo de 2012


Poema de Cinco Haikus

La mariposa
perdida busca el sol
a media noche

La luna baja
A beber su reflejo
En el estanque

Huye el viento
El ayer se deshoja
Como un árbol

Hilos de bruma
Surcan el cielo azul
Incandescente

La rana croa
Que un nuevo día es
Inevitable

jueves, 3 de mayo de 2012

Si tenés ganas de leer...
guionesdecineytele.blogspot.com/
sin-guiones-no-hay-nada.blogspot.com.ar/

La luz devora los oscuros rincones
De tu memoria. Hace nítidas las ausencias
Remarca atributos. Traza perfiles y rasgos
Bordea la verdad. Se lleva el mundo por delante
Con su pátina radiante de esperanza y euforia

Sangre insaciable y temblorosa resbala
Por mis venas. Como un dulce vino sediento
Cae en cascada por la cueva que es tu boca
Heridas de amor se abren como ojos o flores
Amantes furtivos como el cuerpo y su sombra

Cada día uno sale a encontrar la muerte
Que se le ha perdido en el momento de nacer
Un instante de quieta incertidumbre. Resuena
Todavía como un eco. Un sutra reza: La invisible
Presencia de tu destino en cada uno de tus actos

martes, 1 de mayo de 2012


Aunque el tiempo evidentemente hace lo suyo, Dylan no declina, se revitaliza, se reencarna en vida. Es imposible concebirlo de otra manera. En Banchero, después del primer Gran Rex, mientras tratábamos de descular qué lo impulsa a seguir con este Never Ending Tour en el que nos tiene a todos embarcados hace años, tuvimos claro que no es por guita o por fama. “Vive para esto”, insistió mi hijo, lo que en otras palabras venía a significar que si no hace esto, se muere, más aún, Dylan está en esto para que el final lo encuentre haciendo esto, pensé. La boca se me haga a un lado.

De pibe me pasaba que leía a poetas como Ginsberg, Baudelaire, Corso, Rimbaud o Withman, o a escritores como Lewis Carroll, Kerouac, Salinger o Steimbeck, o veía películas de Chaplin, Nicholas Ray, Elia Kazan o Win Wenders, o admiraba cuadros de Picasso, El Bosco, Caravaggio o Jorge de la Vega, o me deleitaba con obras de Hokusai, Winsor McCay, Crumb o Escher, pero volvía a Dylan, siempre después, invariablemente, volvía a Dylan. En algún momento de aquellos años, gracias a un poema de André Bretón, comprendí que existían vasos comunicantes en toda manifestación artística que despertara nuestra sensibilidad.

Como sea, Gracias, Bob, por todo este tiempo, y por estos Gran Rex repletos de pibes brindándote su respeto, buscando alguna clase de ejemplo o de palabra que los acompañe en el maravilloso atolladero de ser jóvenes, coreando un ingenuo pero conmovedor “Dy-lan, Dy-lan”, y vos tocando como nunca, ahora también showman y tecladista, siempre nuevo, siempre otro, imprevisible, mágico, original, tocando como si fuera la última vez, o como la primera, como si recién estuvieras llegando de Juárez, de Gallup, New México, de Minneapolis, de Hibbing o de Duluth, detrás de aquellas colinas, allá en tu Minnesota natal.