miércoles, 28 de septiembre de 2011




Escribió tan excelsa prosa en papel de arroz
Impregnado de rosas
Y lo olvidó durante siglos dentro de un cofre
Entre flores de cerezo
Que sólo le dieron su fragancia y apenas eso

Toda su prosa huele
A cerezo y rosas
Pero es su poesía
La que acaricia el aire
Rimando bendiciones y desaires
La que te enciende la piel
Paladeando tu íntima dulce hiel
La que rasga tu coraza en carne viva
Ávida de esa ternura subversiva
Cincela el fuego de tu mirada
No pide permiso ni pide nada
Descarría la titubeante virtud
Salpica tu impecable pulcritud
Desordena tus pocas certezas
Maldice a la horrenda belleza
Te babea toda y todo el cuello
Y no es degenerada por ello
Y acalla cualquier habladuría
Con su inescrutable poesía
De aroma a cerezo y rosas
Lo que no es poca cosa…

Escribió su prosa y la ordenó como poesía
Era todo lo que se proponía
Retruécanos y tautologías…

(inconcluso. mil novecientos ochenta o noventa y algo)

domingo, 25 de septiembre de 2011



Rezo la mansa corriente elemental
Sin espejismos... Como un mantra
Como una oración líquida al tiempo


Así como cada grano de arena del desierto
Alberga montañas y remolinos
Tormentas de arena
Universos de desiertos
Un árbol que deshoja el viento
Sin cesar
Eso es el tiempo
Padre de todo lo animado
Y de lo demás también
Sin espejismos

jueves, 22 de septiembre de 2011

lunes, 19 de septiembre de 2011


Sentadas a un costado del camino que lleva a la historia, del lado del silencio porque del otro lado suele merodear la memoria, dialogaban la iluminación y la oscuridad. Y esto les escuché decir:

Nada veo. Tengo tanto para ver que me ciego
Toda idea en su afán de luz implica lo oscuro
Como un designio del mismo árbol de tiempo
Cae maduro. En espejismos resultó el futuro.


Claroscuro
Epicentro del aire donde los contornos se esfuman
Apenas. A duras penas


Eclipse
Ojo de escualo
Entre luces y sombras
Suspendido
Espejo
Que refleja
Dentro
Su efímero
Rostro
Verdadero


Hágase la luz implicó también ocultarnos su co-eterna sombra, y así, simultáneamente, se echó a rodar la mentira. Hasta nuestros días.

jueves, 15 de septiembre de 2011


El brillo en el ojo del dragón

En un jardín de Haifeng, un maestro pintor al que ya nadie podía enseñarle nada delineaba su obra mural inmejorable, un excelso dragón alado, candente de vuelos y leyendas y de atardeceres dorados, perfecto en sus virtudes, proporciones y detalles hasta el más ínfimo íntimo fuego.

Se devocionaba el pintor a sus trazos y texturas cuando una tarde, al declinar su trabajo hasta el sol siguiente, instantánea e instintivamente, con el lienzo todavía fresco, entrevió que algo no estaba bien, y se sintió insatisfecho.

Era un dragón impecable, pero insulso, decorativo antes que artístico, y carecía de aquello que todos ponderaban en él como pintor, un realismo que dotaba de vida a su arte, que hacía que el espectador hasta pudiera evocar las infinitas tormentas y batallas que su creación sobrevolaría, la vida diezmada bajo su sombra alada, el hedor entre las escamas y excrecencias del evidente dragón.

Pero tuvo que venir un Buda que tomara un pincel y con una pizca de amarillo pintara el brillo en el ojo del dragón inanimado para que se le encendiera la mirada y toda aquella fibrosa milenaria maquinaria de sangre de lava echara a volar por los cielos de la Realidad Última y el maestro pintor viera así su obra mejorada. 

jueves, 8 de septiembre de 2011



Para leer condensadamente

1.
Algún día te voy a encontrar
Cuando me canse de buscar

2.
El amor es una trampa
¿Y qué no lo es?

3.
Nada fue lo que quería
Pero no oscurece todavía

4.
Siento luego resisto
Intento luego insisto

5.
Sé lo que quiero
Pero no sé para qué lo quiero

6.
Quiero, pero es al pedo
Como no tener miedo

7.
Nada comienza ni termina
Todo se continúa

8.
Dos destinos
Un solo camino

9.
A todo o nada
Me quedo con tu mirada

10.
No hay nada más incierto
Que lo real

www.graffiti.com.art

Todo acontece ahora mismo
Ya no es un hecho el pasado
El porvenir es lo que queda.