jueves, 22 de diciembre de 2011

Para estas fiestas de fin de año te regalo dos canciones, una pintura y una pequeña digresión (*).



Sammy´s Song. Una pequeña obra maestra. Economía de acordes y de palabras. Superabundancia de emociones. Menos mal que viví para escucharla. Eso es lo que siento cuando escucho esta canción en la que suena detrás la armónica de Bob Dylan. 

(*) Small is beautiful. A study of economics as if people mattered (Lo pequeño es hermoso. Un estudio de  economía como si la gente importara) se llama un libro escrito por Ernst Friedrich Schumacher, economista medio budista que laburó con John Maynard Keynes y John Kenneth Galbraith.

Conocí algo de la obra de Schumacher en las páginas de Mutantia, revista editada por Miguel Grimberg en los ‘70. Las ideas y la cosmovisión de Schumacher me vienen la cabeza cuando escucho esta canción de David Bromberg. Me pasa lo mismo cuando admiro el trabajo de Miró o de Klimt, o los poemas de Prévert, o cuando escucho Mannish Boy de Muddy Waters, o las Gymnopédies de Satie. Tal vez te parezca un delirio, pero pienso todo lo contrario. Entiendo lo elemental sobre economía, pero capto la profundidad de la ironía de Schumacher. Si buscás una elevada formación humanística te recomiendo su libro.


Bob Dylan - 30th Anniversary por bebepanda
My Back Pages de Bob Dylan. Esta es la versión del 16 de Octubre de 1992, la del segundo concierto en el Madison Square Garden de Nueva York la noche del 30° Aniversario en la que el querido narigón de Minnesota toca rodeado por sus dilectos amigos Harri Georgeson, Roger McGuinn, Tom Petty, Eric Clapton, Jim Keltner y Forever Neil Young.

El estribillo de esta masterpiece contiene una de las máximas de Bob (...Pero yo era muy viejo entonces. Soy mucho más joven ahora) y está cincelada en el frontispicio del templo de mi alma para toda la eternidad.


I Giusti (óleo sobre madera) de Augusto César Ferrari (1871-1970), pintor, arquitecto y fotógrafo nacido en 1871 en Módena y fallecido en 1970 en Buenos Aires, padre del artista plástico León Ferrari.

Podés ver esta verdadera obra maestra en el Museo Nacional de Bellas Artes. Ahí al toque de Plaza Francia. ¿Qué esperás para ir a verla? Son muy pocos los sitios en Internet donde podés encontrarla.

Lo único decepcionante es la ubicación que le han dado, un oscuro rincón, lo que es coherente con la absoluta ignorancia que existe sobre este valioso artista. Espero que para cuando vayas a verla alguien haya reparado tal oprobio. I Giusti merece ser iluminada como corresponde a su esencia.

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