lunes, 19 de septiembre de 2011


Sentadas a un costado del camino que lleva a la historia, del lado del silencio porque del otro lado suele merodear la memoria, dialogaban la iluminación y la oscuridad. Y esto les escuché decir:

Nada veo. Tengo tanto para ver que me ciego
Toda idea en su afán de luz implica lo oscuro
Como un designio del mismo árbol de tiempo
Cae maduro. En espejismos resultó el futuro.


Claroscuro
Epicentro del aire donde los contornos se esfuman
Apenas. A duras penas


Eclipse
Ojo de escualo
Entre luces y sombras
Suspendido
Espejo
Que refleja
Dentro
Su efímero
Rostro
Verdadero


Hágase la luz implicó también ocultarnos su co-eterna sombra, y así, simultáneamente, se echó a rodar la mentira. Hasta nuestros días.

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