viernes, 14 de enero de 2011


Uno es hijo del miedo convulsivo y el silencio borroso. Miedo y silencio son reacciones que nos causa el tiempo. A todos aterra, pocos se animan a hablar de él. Uno es efecto del tiempo... Más nítidamente diría, uno es tiempo.

(Desert Highway At Dawn Abstract. Obra sobre lienzo de Jim Lively)

Una ruta viborea el desierto
Como una metáfora de la desolación
Como un tajo por el que se desangra el fuego de tu alma

Un carancho deja la rama, constante inanimada
Como obedeciendo al llamado de la tempestad de su instinto
O de su mero destino, quién sabe

Se incendia la tarde, vuela la quietud
Como una bandera de vientos de muerte, se abate sobre su presa
Desgarrando la carroña del solitario páramo

El sol acuchilla el asfalto
El aire vibra viscoso ante tus ojos
Ves como a través de un velo de nubes o de lágrimas

Cambia de piel este mudo instante sin tiempo
La boca llena de sed va de rodillas detrás de su sombra
Peregrina del agua de rapiña que pueda apagar tanta sangre

Un espejismo repta entre los cardos
Entre las piedras se entreveran las alimañas

Cae el día cubriendo con su oscuro manto
El desierto tajeado por la inmóvil desesperación

MANDALAQUA

De pibe me contaron una historia subjetivamente desvirtuada, lo que equivale a decir que las cosas no son como uno se entera. En el lapso de tiempo en el que alguien relata algo y otro se entera, la verdad se infecta de mentira, en parte o de alguna manera.


El tiempo es una montaña que un ave roza con una de sus alas una vez cada mil y un años hasta desgartarla, sostiene el brahmanismo. El tiempo regresa, postula Marco Aurelio. Es lo que siempre vuelve, se hace eco Rousseau. El Tiempo Circular, ETC., abrevia Borges, y así se podría citar eternamente. El karma, digo yo, podrá cambiar, pero nunca te abandona, porque prescinde del tiempo, los hábitos, las destrezas y los escenarios, incluso corporales.


Viejo ladino y bufón es el tiempo que enumera las horas sin rumbo. Uno se cría bajo su tutela o su mandato y así se modela. Todo tiene sentido. Es sensato. La mala noticia es que el tiempo te esculpe, te forma, te construye. La buena es que el tiempo está en tus manos y que sólo a la belleza y a los dogmas destruye.

Yo no sé si lo que sufro es lo que los demás creen que siento... Uno nunca es el que cree. Uno nunca termina de ser en realidad. Porque también soy tiempo.

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