martes, 25 de mayo de 2010


LA PATRIA DYLANITA
Patria (del latín patrĭa, familia o clan, patris, tierra paterna, y pater, padre) designa la tierra, ya sea natal, adoptiva o soñada a la que una persona se siente ligada o a la que aspira en razón de irrefrenables e insondables vínculos de la más diversa índole tales como históricos, afectivos, jurídicos, culturales y hasta ideológicos. La Patria es algo así como tu lugar en el mundo, podría decirse, aunque suene naif o directamente boludo.

La Patria es un concepto que intenta establecer precisiones o, mejor dicho, dimensiones de identificación o pertenencia, lo que delimita la enmarañada profusión de emanaciones senso-mentales que nosotros somos como individuos, como pueblo o como nación.

En el análisis del concepto Patria refluyen además ideas, nociones y connotaciones ideológico-políticas que varían según transcurrimos a través de los años, modas, tendencias, mentiras y revoluciones. Las conclusiones a las que podemos arribar postulan las más disparatadas interpretaciones lírico-progre, como así también las más demenciales técnicas para uso propagandístico o de manipulación nazi-fascistoide con el supremo objetivo de la defenestración o directo exterminio del que es diferente o de lo desconocido, lo que equivale a reafirmar que en nombre de los más nobles ideales, La Patria, por ejemplo, pueden ser cometidos los más horrendos actos de inhumanidad.

La acepción simbólica del término Patria, por extensión, identifica a grupos sociales, castas y tribus. El ser humano define de tal forma su sentido de pertenencia a una patria futbolera, financiera, peronista, rolinga, beduina y así ad infinitum.

Las posibilidades de patria son practicamente infinitas, por lo que es entonces absolutamente legítimo que alguien se asuma o identifique como yo, argentino, yo, caótico, apóstata, romántico, yo, de Racing, yo, dylanita.

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